Mundo

Khama deja presidencia de Botsuana uno de los países más estables de África

Khama fue uno de los pocos líderes africanos que criticó abiertamente la violencia del régimen / Foto: Internet

Mañana Botsuana tendrá nuevo jefe de Estado. Mokgweetsi Masisi asumirá el cargo, al reemplazar a Ian Khama, quien se retira por haber cumplido el tiempo máximo permitido por la Constitución, una década en la que la nación fue uno de los países más estables del continente.

“Les dejo a todos en las capaces manos de su excelencia el vicepresidente”, afirmó Khama el pasado lunes, durante su intervención de despedida ante el Parlamento del país.

Khama había anunciado su salida de la Presidencia en noviembre pasado, durante su último discurso sobre el Estado de la Nación, debido a que este 31 de marzo cumple una década en el poder, el límite permitido por las leyes.

El traspaso de poder culminará mañana con una ceremonia de asunción en la sede del Parlamento en la capital del país, Gaborone, que convertirá a Masisi en el quinto jefe de Estado de la historia de Botsuana.

Se considera a este país la democracia más estable de África, pese a que el Partido Democrático de Botsuana (BDP) lleva en el poder desde la independencia, en 1966, y su primer presidente fue Seretse Khama, padre del hasta ahora titular del Ejecutivo.

Ian Khama, de 65 años, había accedido al cargo desde la Vicepresidencia, en abril 2008, tras la dimisión de Festus Mogae.

A la cabeza del Partido Democrático de Botsuana (BDP), revalidó el cargo por 5 años en las elecciones de 2009, en las que venció cómodamente a una casi inexistente oposición.

Pese a las críticas por su pasado militar y carácter autoritario, en los comicios de 2014 repitió de nuevo victoria.

Los diez años de Khama en el poder se cumplen ahora y por ello, hasta las elecciones de 2019, deja el cargo en manos de su vicepresidente.

Entre los principales problemas que tuvo que afrontar Khama durante su mandato figuran el trato a los bosquimanos y la enorme dependencia de la venta de diamantes que tiene la economía del país.

También ha sido criticado por la aplicación de la pena de muerte (con la que Khama se ha mostrado públicamente de acuerdo), ya que Botsuana es el único país del África meridional que aún mantiene esta condena.

Pese al impacto de la crisis de los precios de las materias primas en el sector de la minería, la evolución del producto interior bruto (PIB) de Botsuana ha logrado una trayectoria positiva y firme en los últimos años.

En contraste con muchos de sus vecinos africanos, la nación se enorgullece de su tradición democrática, gracias a la celebración ininterrumpida de elecciones desde su independencia en 1966, y de sus bajos índices de corrupción.

Es el país de África mejor situado en el ránking del observatorio global contra la corrupción Transparencia Internacional, por encima de naciones como España o Italia.

“Siempre he dicho que tenemos una de las democracias más fuertes de África, de hecho tenemos la democracia más fuerte en África y una de las más fuertes en el mundo porque podemos hablar libremente y actuar libremente”, manifestó el presidente esta misma semana.

Khama fue uno de los pocos líderes africanos que criticó abiertamente la violencia del régimen del hasta noviembre pasado presidente de Zimbabue, Robert Mugabe.

En los últimos tiempos llevó también a Botsuana a los titulares internacionales por ser muy duro en sus mensajes contra Donald Trump, especialmente a raíz de las informaciones que apuntaban que el presidente estadounidense había llamado “agujeros de mierda” a varios países, entre ellos las naciones africanas.

En aquel momento, su Gobierno citó al embajador de EE UU para consultarle si Botsuana era considerado un “agujero de mierda” y tachó las declaraciones -luego negadas por Trump- de “altamente irresponsables y racistas” en un duro comunicado.

Johannesburgo / Agencias

Share This:

Comentarios

  constitucion-botsuana   mundo   presidencia   

Publicidad

Do NOT follow this link or you will be banned from the site!