Puerto La Cruz, viernes 24 de mayo de 2013
Venta de boletos para duelo Venezuela-Chile cerró con disturbios
07.06.2012 05:30 AM Lo que se temía sucedió. El último día para adquirir entradas para el juego de Venezuela y Chile, fue un caos y hasta una riña se generó
El descontrol se apoderó ayer de las taquillas del estadio José Antonio Anzoátegui
Puerto La Cruz.- La “bomba de tiempo” en que se convirtió la venta de entradas para el duelo entre Venezuela y Chile por la Eliminatoria al Mundial estalló ayer en las afueras del estadio General José Antonio Anzoátegui, dejando como consecuencia tres personas heridas.
Desde las 5:40 am el ambiente se tornó hostil, debido a un enfrentamiento entre barras del Caracas FC y del Deportivo Táchira, en la que resultaron heridos Yoel Moisés Díaz (24 años), Jesús Bermúdez (22) y Jesús Acuña (25).
A pesar de la trifulca, los fanáticos insistieron en conservar sus lugares en la inmensa cola. A las 10:30 am, las taquillas fueron abiertas, con lo que volvió la esperanza de los seguidores de la Vinotinto de adquirir sus boletos. Sin embargo, la ilusión duró sólo 30 minutos, ya que los casilleros cerraron sus puertas alegando que se habían agotado los tickets y produjo el caos.
Un grupo de personas levantó una de las rejillas que separaban las filas y la abalanzaron contra el vidrio de las taquillas, lo que provocó la reacción de los funcionarios de PoliAnzoátegui que utilizaron bombas lacrimógenas y dispararon perdigones al aire para controlar la situación. Seguidamente, hubo gritos y carreras sin rumbo ante la cantidad de piedras y botellas lanzadas por los manifestantes.
Durante el suceso, algunas personas se desmayaron, mientras otras rezaron para que volviera la normalidad, la cual llegó al mediodía.
El comisario en jefe de Polianzoátegui, Manuel Ortiz, explicó las razones de las medidas tomadas y aseguró que aguardaba por una reunión con los responsables de Main Event, empresa encargada de la boletería, a fin de darle una respuesta a los fanáticos. “Nosotros velamos solo por la seguridad, por el orden público, lo que se violó acá”.
Ausencia
Ningún directivo de Main Event se apersonó en el estadio, aunque su presidente, Oscar Trestini, horas después se pronunció a través del canal de noticias, Globovisión.
“Lo que está sucediendo es que hay 200.000 aficionados que quieren ver el partido y el estadio tiene capacidad para 33.000”, se excusó Trestini.
En agosto de 2007, Emilio Suárez, ingeniero de la empresa que realizó la remodelación del olímpico porteño, informó que el aforo oficial del estadio es de 37.485 personas y que la zona inferior de las gradas norte y sur inferior tienen capacidad total para 8.000 fanáticos (4.000 cada una).
Dispositivo sabatino
La Gobernación de Anzoátegui anunció que para el sábado habilitó los esta- cionamientos de Plaza Mayor, Makro, Rodovías, Peliexpress, el parque Andrés Eloy Blanco y el estadio Alfonso “Chico” Carrasquel para que los asistentes al partido Venezuela-Chile puedan parquear sus vehículos. Se implementará además una ruta de autobuses que partirá de los estacionamientos con un costo de cinco bolívares por persona hasta el estadio José Antonio Anzoátegui.
Despelote
Un desastre. Un despelote. Desorganización. Fueron términos que usaron algunos ciudadanos para definir la situación que se vivió ayer por la venta de boletos para el partido entre Venezuela y Chile, que se jugará el sábado en el estadio José Antonio Anzoátegui, por las Eliminatoria al Mundial.
Tras despuntar el alba, a la altura del sector siete del recinto se suscitó una trifulca entre fanáticos que hacían su cola para comprar tickets, cada uno por 80 bolívares, con la ilusión de ver el juego desde la zona inferior de las gradas norte y sur.
La peor parte de la riña les tocó a Yoel Moisés Díaz (heridas de pico de botella encima del labio superior, el rostro, el cuello, hombro izquierdo y abdomen), a Jesús Bermúdez (heridas en el abdomen) y a Jesús Acuña (le cayó una reja en la rodilla y fue atropellado por un grupo de personas), todos residenciados en Anzoátegui.
Un estudiante veinteañero, que se abstuvo de identificarse, relató que a las 5:00 am de ayer, fanáticos del Deportivo Táchira comenzaron a hablar mal de los del Caracas FC y se formó una discusión. Luego, unos individuos se fueron hacia el estacionamiento, para regresar con capuchas y picos de botella y atacar a sus contrincantes.
Más sucesos
“Demasiado desastre”, expresó Dalis Rojas, una educadora de 36 años que salió a la 6:00 am de su casa en Barcelona para hacer la cola junto con su hermano José Danniel Rojas. Se quejó de que no había bomberos ni paramédicos. Dijo que a las 9:00 am un joven comenzó a convulsionar. “Los amigos se cansaron de esperar una ambulancia. Se lo llevaron en taxi a un centro asistencial”.
Cerca de la taquilla, unos hombres levantaron en brazos a Rosa Rodríguez, de 24 años, para sacarla de la cola a fin de que agarrara aire. Rosa refirió que hacía la cola desde las 7:00 pm del pasado martes.
La venta de boletos, solamente dos por persona, comenzó a las 10:26 am de ayer. La primera en recibir el codiciado ticket fue el ama de casa Mariely Jiménez, de 58 años. El cuarto fue el estudiante de turismo, Jean Carlos Tovar, de 18 años. Contó que llegó ayer a las 7:00 am y se incorporó al puesto en la fila que le guardaba desde las 8:00 am del pasado martes su hermano José David Tovar.
Llamado a la calma
César Farías realizó un llamado a la paz y al entendimiento entre los venezolanos.
El director técnico de la selección de fútbol de Venezuela emitió un comunicado para pronunciarse en contra de los hechos que han ocurrido en los últimos con la venta de las entradas para el partido del sábado con Chile, en el estadio José Antonio Anzoátegui.
“Han sucedido una serie de hechos ante la evidencia de que las entradas para el juego del sábado se vendieron en su totalidad. Hechos lamentables y queremos hacer un llamado a la paz y la convivencia”.
Farías expresó que esta situación demuestra que la expectativa por ver a la Vinotinto ya superó la capacidad de los estadios del país y que es el momento propicio para “solicitarle al gobierno la creación del gran estadio de Caracas”.
Ante una serie de rumores sobre la posibilidad de que el choque con los chilenos fuese cambiado de sede, tras los disturbios, la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) ratificó a Puerto La Cruz.
“El partido se jugará en el estadio José Antonio Anzoátegui, con las garantías y normas emanadas de la Federación Internacional de Futbol Asociado (Fifa)”, dijo Rafael Esquivel, presidente de la FVF.
Oscar Trestini, presidente de la empresa Main Event, explicó que los problemas para la adquisición de los tickets para ver el compromiso por la sexta fecha del premundial se deben a “un grupo de personas que acude una y otra vez para comprar entradas”.
Trestini señaló en un canal de televisión que los disturbios de ayer fueron ocasionados por las personas que iban a comprar los boletos para el sexto partido de la final de la Liga Profesional de Baloncesto, que disputarían anoche Marinos de Anzoátegui y Trotamundos de Carabobo. Para desmentir esa situación, Gianni Patino, gerente del Acorazado Oriental, emitió un comunicado.
“Nosotros en 36 años de historia y 13 finales disputadas, nunca hemos registrado un incidente de estas características, para que nos señalen de esa manera. La venta de nuestras entradas inició tal cual lo estipulado, pero debido al ambiente de tensión en los alrededores, decidimos finalizar la actividad en el interior de gimnasio Luis Ramos”.

[!] Lea atentamente
Recuerde nuestra política de publicación de comentarios: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.