Puerto La Cruz, domingo 19 de mayo de 2013
Equipar a los niños para las clases pone a prueba el ingenio de los papás
26.08.2012 05:30 AM Caminar. Esa es la recomendación que los padres dan a aquellos que aún no han comprado los textos, útiles y uniformes para el año escolar 2012-2013
Algunas padres prefieren adelantarse y comprar ahora, pues luego encontrarán los negocios full
Zona Norte.- Corre el reloj. Cuando faltan 23 días para el inicio del periodo escolar 2012-2013, ya los padres comienzan el “via crusis” para comprar la lista de textos y útiles, así como los uniformes.
Como cada año, la tarea no es para nada fácil. Más allá de los aumentos de precios -que los vendedores estimaron entre 5 y 13% dependiendo del producto- los representantes aseguran que el poder adquisitivo es menor y, por ende, el dinero no les alcanza.
Ante esta realidad, los progenitores han diseñado estrategias de ahorro: compran por parte, reciclan ciertos útiles; los hermanos dan en herencia sus textos, le dijeron adiós a las marcas, mandan a reparar los zapatos y compran útiles y cuadernos en cadenas de tiendas, farmacias o tiendas de origen asiático.
Independientemente de la forma en que se recorten los gastos, los encuestados fijaron en Bs 1.500 la inversión promedio para “equipar ”a un estudiante, comprando uniformes y útiles económicos.
“Me atrevo a decir que se podría gastar el salario mínimo actual en preparar 100% al niño para regresar a clases”, apuntó el contador Noel Marcano, quien tiene a dos hijos en edad escolar y uno en la universidad.
Esa cifra está sujeta a cambios debido al alto costo de los textos. Mientras más avanzado sea el año académico, más caro es el libro.
Entre librerías, los precios de la mercancía tienen una variación de Bs. 10 a 40, todo depende de la marca y la editorial. Igual factor incide en el costo de los uniformes y zapatos, que mientras más grandes sean y de fabricantes reconocidos, saldrán más caros.
“Si uno quiere sacar 20 puntos o A, utilizando el argot escolar, pues hay que caminar”, contó Silvia Andrade, quien debe comprar la lista escolar de su hijo que pasó para cuarto grado, y de la pequeña que se incorporará al preescolar.
“Me sorprendió todas las cosas que piden en el kinder, hasta una colchoneta. La conseguí en Bs 120. Ya he vistado dos librerías y he comprado la mitad de lo que me pidieron. Menos mal que todavía me queda tiempo”.
El hijo de Silvia no estuvo muy de acuerdo, pero ella le explicó la necesidad de que reusara la cartuchera, el sacapuntas, el morral y la lonchera, “porque están casi nuevos (...) si me pongo a sumar el costo de esos productos, me estoy ahorrando como Bs 250”.
El “reciclaje” también es la estrategia que siguen Carmen Navas con sus tres hijos, Sandra Pereira con sus dos pequeños y Javier Sifontes con su niña de 10 años.
“Atrás quedó la época de estreno total. Si me pongo a comprar toda la lista de útiles, me alcanzaría para equipar a un solo niño y tengo tres. Hay que estirar los reales. Menos mal que mis pequeños van seguidos, así que los libros de uno, generalmente el otro los usa”, acotó Navas.
Otros padres dijeron preferir ahorrar en el reglón de ropa y calzado, que en los implementos escolares. El obrero Jesús Alvarado mandó a reparar los zapatos de su hijo Pedro, de 7 años, y antes de diciembre le comprará unos nuevos.
Y otras opciones dieron la barcelonesa Patricia Sarmiento y la guanteña Carmen Salazar. “Se consiguen buenos precios en las tiendas de los chinos, por lo menos en cuanto a cuadernos”, acotó la primera, mientras que la segunda dijo: “Yo me fui a los buhoneros y a las cadenas de tienda, una que está en Lechería y otras en Puerto La Cruz. Encontré los uniformes buenos, bonitos y baratos”.
La camarera Marianela Fuentes aseguró que jugó un susú para comprarle lo necesario a sus hijos. “Yo presupuesté Bs 3.000 para comprarle todo a mis dos muchachos. En la medida que crecen, obviamente gastamos más. Uno cursará cuarto año y el otro pasó para segundo año. Les dije que les compraré un pantalón y una camisa a cada uno. Revisé algunas prendas del año pasado y están en buenas condiciones. Uno de ellos volverá a usar los zapatos deportivos, pero a los dos tengo que comprarle el calzado de diario. La mayoría del dinero se va en los libros, allí está lo más caro”.
Poco a poco
A pesar de que falta poco para el retorno a clases, las librerías se ven casi vacías, como el caso de la Técnica Alonso de Puerto La Cruz. El encargado prefirió no declarar y nos recomendó dirigirnos a la Papelería Oriente.
En la sucursal de esta última empresa en Barcelona, la coordinadora Ana Luces mencionó que todos los años, las personas esperan cobrar la primera quincena de septiembre para hacer sus compras.
“Los padres que han venido, generalmente piden lo más económico. Dependiendo del monto final compran algunas cosas que piensan son prioritarias”.
Los pocos clientes que habían en ese momento chequeaban precios para comparar. Así ocurría en la librería Clip de Lechería.
La vendedora Carmen Lunar apuntó que a partir del 1° de septiembre es cuando se verá el movimiento más fuerte. “Todavía estamos en periodo vacacional. Muchos padres dejaron pagadas o en sistema de apartado las listas, y las vienen a buscar cuando comiencen las clases”.
Acotó Luces que las personas que compran antes del inicio de clases son generalmente padres de niños de colegios privados. “El movimiento más fuerte será después del 17 de septiembre (cuando arranca el período escolar), pues es cuando vienen a comprar los implementos que piden en las escuelas públicas”.
Raúl Quintana, gerente general de Las Novedades en Puerto La Cruz, fijó entre 10 y 13% el aumento en los costos de los textos y útiles escolares en comparación con el año pasado. En este punto coincidieron algunos compradores.
“Hay gente que viene poco a poco, que son precavidos y quieren asegurarse de tener todo con tiempo”.
El problema -según Quintana- ha sido el retrasos en la llegada de la mercancía, aunque la papelería hizo pedidos hasta con cinco meses de anticipación
“Las personas vienen a comprar lo que tenemos. Acaban de llegar los libros, como los de Santillana, pero los diccionarios aún no los tenemos, algunos vienen de Colombia”.
Los productos no tóxicos, generalmente solicitados para preescolares, entran en la lista de los más costosos.
La ama de casa Herminia Castro compró los textos en la librería, pero completó la compra de libretas, bolsos y otros artículos en negocios asiáticos.
“Ahorita hay cadenas de tiendas, una ubicada en Lechería y otra en Puerto La Cruz, donde se consiguen rebajas de hasta 50%. Hay que ahorrar y caminar bastante”, comentó.
En la calle
Al igual que las librerías y papelerías, las tiendas de ropa y calzado tampoco evidencian movimiento de compradores, pero sí están preparados.
En los almacenes de la calle Libertad, 5 de Julio y Sucre de Puerto La Cruz, así como en el bulevar barcelonés, ofrecen combos de camisas y faldas, pantalones o chemises.
En La India, en Puerto La Cruz, varias madres precavidas medían pantalones a sus hijos. “Cuando llegue septiembre, las tiendas se convertirán en zonas de guerra. Prefiero adelantarme, sobre todo porque tengo niños pequeños”, contó Marisa de Méndez.
En ese negocio, la vendedora María Gómez habló de 10% de incremento en el precio de las prendas. “Está casi igual que el año pasado. Las personas no se han quejado, pero sí llevan poco”.
En La Porteña, ubicada en la calle Libertad, hablaron del mismo porcentaje y comportamiento de los compradores. “Es normal que no haya clientes, porque los venezolanos siempre dejan todo para último momento”, según Amarilis de Calzadilla.
En las zapaterías, las vendedoras esperan por los clientes. Las vitrinas muestran ofertas de calzado escolar, así como de bolsos, desde los más sencillos en Bs 100 hasta los que tienen ruedas, en Bs 350.
“Ya estamos atentas. No creo que la gente compre como antes, pero por lo menos llevará un par de zapatos para cada niño”, señaló la encargada de caja Mayelis Rodríguez.
Por último, pero no menos importante, están los vendedores informales, quienes han demostrado trabajar de acuerdo con lo que marca la temporada. Ya en las calles se observan tarantines donde exhiben camisas, pantalones y monos deportivos.
“Hay que aprovechar, y ahorita lo que tenemos que vender es ropa del colegio”, apuntó una buhonera de Puerto La Cruz que solo se identificó como Carmen. Ella viajó hasta el mercado de El Cementerio en Caracas para comprar mercancía.
El colapso en las tiendas, previo al 17 de septiembre es seguro, pero los vendedores están preparados.
La feria
Si usted no ha comprado los útiles ni los uniformes tiene la opción de ir a la III Feria Escolar Bolivariana. A través de un boletín de prensa, la gobernación anunció que del 28 de agosto al 10 de septiembre se realizará en la plazoleta del edificio de la gobernación, en Barcelona. El horario de atención será de lunes a sábado, de 9:00 am a 5:00 pm, y los domingos de 9:00 am a 4:00 pm. Los artículos necesarios para el regreso a clase se pondrán a la venta a precios solidarios.

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