PÍRITU.- Como pasa siempre en estos casos, nadie sabe nada, ni nadie escuchó nada.
A las 12:30 de la madrugada de ayer, Alba Luz Vivas Gómez, de 31 años, fue encontrada muerta en su cama con un disparo en el pecho, y no hay testigos del hecho.
La mujer vivía en una residencia en la calle Principal del sector Nuevo Píritu. En la vivienda había más personas y todas aseguraron que no sabían nada.
Las autoridades detuvieron para interrogarlo a Félix José Alvarado Tuárez, quien era la pareja sentimental de Alba Luz y con quien había compartido sus últimos días de vida.
“Ellos salieron a tomar algunos tragos y regresaron a la residencia. El novio contó que cuando iba saliendo del cuarto, la mujer tomó un arma y se disparó”, señaló uno de los curiosos que se acercó al lugar.
El sospechoso manifestó a los funcionarios policiales que ellos no habían discutidos y no entendía por qué Alba Luz había tomado esa decisión. Añadió que no pudo hacer nada para impedir la acción y lo único que le quedó fue salir corriendo para pedir ayuda. El hombre tenía una mordida en la espalda.
Los cuerpos policiales iniciaron las averiguaciones del caso y están evaluando las pruebas, aun cuando la hipótesis que toma más fuerza es el móvil pasional. El arma utilizada fue un escopetín cañón corto, de los que usan los vigilantes.
Alvarado Tuárez fue puesto a la orden de la Fiscalía Sexta del Ministerio Público.
El cadáver de la mujer fue trasladado por una delegación de la policía científica de Píritu a la morgue del Hospital Luis Razetti de Barcelona, para realizarle los exámenes forenses legales.




