En tres meses se sabrá si Kellogg’s sigue en casa

Aunque Venezuela vive una profunda crisis económica -más de cuatro años de recesión, hiperinflación y escasez- el cierre de la empresa estadounidense Kellogg’s -desde este 15 de mayo- tomó por sorpresa a su personal, al Gobierno y al país.

Mediante un comunicado pegado en la fachada de su planta en Maracay, estado Aragua, más de 400 trabajadores supieron que la compañía con más de 50 años de operaciones en la nación bajó su santa maría cercada por las distorsiones de la economía.

El texto con el anuncio del fabricante de alimentos y cereales -como Corn Flakes y Zucaritas- reza que “por este medio informa que se ha visto forzada a cesar sus operaciones en el país”, y añade que en cumplimiento de las regulaciones “el pago completo de los salarios, beneficios y prestaciones sociales por virtud de la terminación laboral, ha sido debidamente depositado en las cuentas de nómina y fideicomiso de cada uno de los trabajadores”.

De esta forma, Kellogg’s, pasó a engrosar las estadísticas que -de acuerdo con Conindustria- reflejan la merma de la producción nacional, pues mientras en el año 2000 se contaban con unas 12 mil industrias, en diciembre de 2017 apenas estaban funcionando 3 mil 800. Su previsión es que en 2018 pudieran dejar de operar otras mil fábricas.

Conocida la noticia, el Ministerio del Trabajo se apersonó en la empresa y anunció su ocupación, repitiendo el esquema seguido con otras multinacionales como la estadounidense Kimberly&Clark, la procesadora de productos de cuidado personal que cerró en 2016, y cuya planta fue tomada por el Ejecutivo, por lo que ahora enfrenta una demanda por expropiación. Lo mismo ocurrió con Clorox, intervenida en 2014 para recuperar la producción, pero que actualmente muestra cifras rojas.

Garantías
Según trascendió, Kellogg’s había reducido su capacidad productiva ante la baja disponibilidad de materia prima y otras fallas operacionales.

En ese marco, la casa matriz de la empresa emitió un segundo comunicado donde explicó que “el deterioro de la situación económica y social en el país obligó a que la compañía detuviera sus operaciones y saliera”.

Pese a esto, el gobernador de Aragua, Rodolfo Marco Torres, quien fue ministro de Alimentación entre 2016 y 2017, por lo que formó parte del equipo gubernamental durante la etapa en que se profundizó el desabastecimiento en el país, se presentó en las instalaciones de la compañía y aseguró que “garantizan la producción”.

Indicó que “decidieron con los trabajadores de Kellogg’s Maracay, conjuntamente con el gobierno, reactivar la planta”.

Aseguró que cuentan con los insumos necesarios para operar. “Se tiene suficiente materia prima para una producción de aproximadamente tres meses“, sostuvo, sin indicar cómo garantizarán la continuidad.

Para el presidente de Fedecámaras, Carlos Larrazábal, lo ocurrido es un ejemplo más del modelo económico impulsado por el Ejecutivo. Admitió que el cierre fue intempestivo, pero lo justificó señalando que la directiva debió anticipar la reacción del Gobierno.

La medida no se hizo esperar. El presidente Nicolás Maduro anunció que solicitó un código rojo a Interpol contra los dueños y accionistas de la empresa.

Caracas / Andreína Vargas

Share This:

Por

Publicidad

Do NOT follow this link or you will be banned from the site!