Puerto La Cruz, miércoles 22 de mayo de 2013
Trabajadores de Sidor arrinconaron a Chávez en Caruachi por deuda contractual
21.08.2012 11:03 AM Sidoristas exigieron la discusión del contrato y denunciaron irregularidades, en un acto en el que el Presidente ni siquiera pudo despedirse por una falla de audio
Puerto Ordaz.- El vencimiento de las convenciones colectivas de las empresas básicas se había convertido en el tema tabú durante la visita a Guayana del presidente de la república Hugo Chávez, según reseñó hoy en su portal de Internet el diario Correo del Caroní.
El candidato a la reelección acudió al acto con su estado mayor de gobierno, al que asistieron los presidentes de las empresas básicas, una selecta dirigencia gremial conformada principalmente por el Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Siderúrgica y Sus Similares (Sutiss), empleados de Sidor y Petróleos de Venezuela (Pdvsa).
De Venalum y Alcasa fue muy limitada la representación. El filtro previo al evento político prometía una audiencia condescendiente con el primer mandatario, sin embargo los trabajadores cambiaron esta apreciación.
Reclamos laborales
Dirigentes de Sutiss, luego de confesar su fidelidad política y respaldados por trabajadores molestos por la demora contractual, alteraron el guión de la firma del Convenio Orinoco y otros anuncios de Estado en el auditorio de la represa Francisco de Miranda (Caruachi), para exponer la situación laboral de Sidor, la antigua Tavsa y del proyecto paralizado de otra fábrica de tubos sin costura.
Era ese momento o ningún otro. Los trabajadores tomaron la batuta del acto ante un contrariado Chávez que pudo ver las incongruencias y errores gerenciales en la zona del hierro. Dio luz verde a la negociación de los contratos colectivos -“pero tengan prudencia”, dijo- y señaló que no tiene problema para devolver la administración de Tavsa a Sidor, siempre y cuando se estableciera una alianza para fundar una empresa de tubos.
Pese a los intentos de Chávez por eludir la deuda contractual con los empleados de las estatales, los sidoristas y personal de Tavsa lo obligaron a dar una respuesta a punta de gritos que retumbaban en el auditorio a orillas del Caroní.
“Contrato, contrato”, vociferaban los siderúrgicos al tiempo que se turnaban los trabajadores de Tavsa exigiendo “pasemos a Sidor, pasemos a Sidor”.
Reivindicación siderúrgica
Fue José Meléndez, secretario de organización de Sutiss, el encargado de canalizar esos reclamos y pedir en un “tú a tú” con el “camarada” presidente una respuesta a las exigencias: contrato colectivo y regreso de Tavsa a Sidor.
La respuesta del presidente no fue inmediata. Tras la intervención de Meléndez recordó que él tomó la decisión de estatizar la siderúrgica, que luego de eso hubo un proceso de ajustes que requiere de “sabiduría y paciencia”.
Chávez, presionado por la contundencia del reclamo, dijo “comiéncese a discutir las contrataciones colectivas en Guayana”.
“Nadie puede pensar que la burguesía va a arreglar los problemas de los trabajadores”, dijo Chávez.
En medio de la euforia colectiva y la cara de asombro de los funcionarios que acompañaban al “comandante-presidente”, hizo una salvedad, “solo pido que se discuta con madurez y criterio de responsabilidad, no pensando solo en los intereses de los trabajadores. Teniendo en cuenta también el interés social, nacional y popular”.
Inmediatamente ordenó “ábrase el debate, nómbrese a los representantes y comiéncese a discutir”, tras dejar sentenciado el tema agregó que “nunca antes se habían aprobado contrataciones colectivas como en los últimos 10 años”.
Los gritos no se hicieron esperar y al ritmo de “uh, ah Chávez no se va” el Presidente manifestó que no tenía problemas en cumplir la segunda petición de los sidoristas, pasar a Tavsa a una gerencia de la acería para que esta no siga siendo dirigida por Pdvsa, siempre y cuando se cree una empresa conjunta entre Sidor y la petrolera.
Traspié ministerial
El Presidente interrogó al ministro de Industrias, Ricardo Menéndez, del estatus de la construcción de la nueva fábrica de tubos. Al preguntar por el proyecto, los asistentes alzaron su voz, abucheando con fuerza.
Menéndez intentó remendar el capote afirmando que el 22 de marzo de este año fueron aprobados 170 millones de dólares y 413 millones de bolívares para la empresa.
Ante el cuestionamiento obrero Chávez preguntó “está activa la obra”, un largo ¡no! mascullado por los empleados dejó claro que esta se mantiene paralizada. La respuesta molestó al Presidente quien exigió “que no se retarde ni un día más”. Menéndez agregó que la construcción se reactivará el 31 de agosto.
José “Acarigua” Rodríguez, secretario de finanzas de Sutiss, tomó la palabra para ratificar lo dicho por José Meléndez y manifestar el apoyo de los siderúrgicos al Gobierno nacional, condicionando esta lealtad a una compensación económica por el retraso en la discusión del contrato colectivo.
La respuesta del Presidente fue puntual: “ustedes cuentan conmigo a la hora de hacer justicia… no sólo se trata de los intereses de los trabajadores… pido lealtad”, expresó.
El contrariado orador cambió de tema y empezó a cuestionar la actitud de los trabajadores con las contratas. “han visto ustedes una protesta contra las contratas, no, porque los botan, se los dejo de reflexión”.
Regaño presidencial
El presidente Hugo Chávez, antes de anunciar la discusión de nuevas contrataciones colectivas, fustigó a los tercerizados de Sidor y la protesta que trancó casi un día el tránsito de la avenida Guayana en Puerto Ordaz.
“No me tranquen las vías, no me cierren más”, insistió, al tiempo que indicaba la incorporación de 650 empleados a la siderúrgica. Reconoció el mandatario que las contratas son un “gran negocio” en que el que inclusive hay incursos gerentes que son “comprados”.
En este sentido llamó a los empleados a denunciar estas situaciones pero con pruebas, sin “trancar ni parar las plantas”. Colocó como mal ejemplo de lucha a los empleados de CVG Venalum, a quienes culpó de dejar desincorporar las celdas electrolíticas.
“Los trabajadores tienen derecho a protestar de las mil maneras, pero los trabajadores no pueden sabotear a la propia empresa, eso es traición. No es un verdadero revolucionario. Quienes lo hagan se alejan de mi corazón”.
Chávez hizo un “mea culpa” indicando que algunas gerencias nombradas en su gestión no han dado los mejores resultados en las factorías de Guayana, pese a ello no renunciará a la potestad de seguir eligiendo esos cargos.
No pasó la prueba
En medio del acto y la aprobación de 324 millones de dólares para proyectos en Sidor, asociados a la adecuación tecnológica y ambiental de la planta, el presidente Hugo Chávez puso a prueba el conocimiento que tiene Rafael Gil Barrios, cuya presidencia de Sidor asumió recientemente.
La curiosidad presidencial le jugó una mala pasada al directivo, quien no supo responder el significado de las siglas HyL III, una de las áreas de Sidor. Intentando dar con la respuesta, tartamudeó y dudó, obligando al Presidente a consultar a un siderúrgico sentado frente al auditorio.
Avería
Una falla técnica acabó con la cadena. ¿La razón? Una avería de sonido ocasionada por el daño de la planta eléctrica, paradójicamente dentro de una central hidroeléctrica, según argumentó la televisora estatal.
Proyectos
Chávez llegó a Guayana cargado de proyectos, todos vinculados al desarrollo industrial a futuro. Entre los anuncios figuran el fin de la tercerización, la creación de una industria petrolera llamada PetroSan Félix, la conformación de Tubos de Guayana integrada por la antigua Tavsa, la nueva fábrica de tubos y una planta de tubos con costura de Anzoátegui.
▪Firma del Convenio Orinoco. Comprende la unión de la Faja Petrolífera del Orinoco con la Faja Industrial Minera de Guayana, proyecto que se desarrollará entre Pdvsa y la CVG.
▪Pdvsa gestionará un adelanto del capital necesario para que Sidor suministre el acero para la Faja Petrolífera.
▪CVG debe tener al menos 10% de las acciones de Petro San Félix, empresa que se constituirá a partir de Petro Cedeño.

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