Locales

15 unidades del BTR han sido objeto de actos vandálicos este año

El presidente de Tranzoátegui informó que este jueves fue enviaba la solicitud de vidrios para las unidades afectadas / Foto: Arturo Ramírez

El sistema de Bus de Tránsito Rápido (BTR) Cacique Cayaurima no escapa de la inseguridad que hay en el país. Cerca de 15 unidades articuladas han sido objeto de ataques en diversos puntos de la zona metropolitana, quedando con varios vidrios rotos.

Según el presidente de Tranzoátegui, Dilio Marcano, los puntos  más peligrosos son la avenida Argimiro Gabaldón, específicamente entre la redoma de la virgen y el Barrio Universitario; en la Av. Jorge  Rodríguez, entre Sierra Maestra y Molorca; y en la vía que comunica a El Rincón, cerca del Instituto Universitario de Tecnología Juan Pablo Pérez Alfonzo (Iutepal).

Comentó que sólo esta semana, a dos de las más de 20 unidades operativas que tienen les partieron tres vidrios laterales. El último caso se registró pasadas las 5:30 pm de este miércoles, cerca de la parada de Tronconal II en Barcelona, donde un liceísta lanzó una piedra contra uno de los cristales y se dio a la fuga junto a varios compañeros. 

“Como ya he dicho en otras oportunidades, prefiero que las unidades continúen circulando en esas condiciones que ver un camión cargando gente en la calle. Sin embargo, hoy (jueves) me pidieron de la planta Yutong  un reporte porque nos van a apoyar con los vidrios”, manifestó Marcano.

Conciencia

Según  Marcano estos actos vandálicos no son nuevos. Refirió que el año pasado recibió cerca de 100 parabrisas y vidrios para unas 40 unidades que fueron atacadas en el eje metropolitano.

Aparte de hacerle un llamado de conciencia a la colectividad, anunció que la empresa organizará un equipo para que se reúna con los representantes de los consejos comunales de los sectores que han reportado incidentes, a fin de  educar e incentivar el sentido de pertenencia de los ciudadanos para que cuiden las unidades.

“Hay voceros de los consejos comunales que saben quiénes son los niños que hacen esto, pero no se atreven a asumir la responsabilidad. Estos actos nos cuestan muchísimo dinero pero quien sale más afectado es el pueblo, porque un autobús puede trabajar con los vidrios rotos, pero no se le puede prender el aire acondicionado porque se daña y el gasto será mayor”, recalcó el presidente de Tranzoátegui.

Barcelona / Elisa Gómez

Share This:

Comentarios

  

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Do NOT follow this link or you will be banned from the site!