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Bomberos de Brasil trabajan en una Amazonia cubierta de humo

El incendio se registró cerca del frondoso bosque nacional Jacundá / Foto: AP

Equipados con mangueras conectadas a mochilas de goma, los bomberos brasileños en la Amazonia corrían este lunes a bordo de un camión por caminos de tierra hacia las columnas de humo luego de que un observador a bordo de un helicóptero militar los dirigió hasta un fuego de rápido avance.

Un terrateniente les abrió la puerta de una cerca de alambre de espino y comenzaron a trabajar apagando un incendio que creían que se provocó para preparar la tierra para plantar cultivos o pasto. Cuando se les acabó el agua, abrieron cortafuegos limpiando la maleza con machetes y motosierras para dejar a las llamas sin combustible.

La escena, envuelta en humo y ocurrida cerca del frondoso bosque nacional Jacundá en el estado amazónico de Rondonia, de la que fue testigo un equipo de The Associated Press (AP), mostró la magnitud del desafío: apagar multitud de incendios y proteger, en el largo plazo, una vasta región descrita por los líderes mundiales como crítica para la salud del planeta.

El Instituto Nacional de Investigación Espacial del país, que monitorea la deforestación, registró más de 77.000 incendios forestales en Brasil en lo que va del año, una cifra récord desde que comenzó a llevar la cuenta en 2013. Esto supone un aumento del 85% con respecto al año pasado. Aproximadamente la mitad de los incendios se han registrado en la Amazonia, y más de la mitad de éstos, ocurrió en el último mes.

En una cumbre en Francia, el Grupo de los Siete prometió 20 millones de dólares para ayudar a combatir los incendios en la Amazonia y a proteger la selva, además de otros 12 millones de dólares de Gran Bretaña y otros 11 de Canadá.

Las ayudas internacionales surgieron pese a las tensiones entre los países europeos y el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, que acusó a las naciones adineradas de tratar a la región como una “colonia” y sugirió que Occidente quiere explotar los recursos naturales del país.

Pero los fondos, que son considerados ampliamente como una ayuda crítica, siguen siendo una cantidad insignificante para lidiar con una crisis ambiental que amenaza lo que el presidente de Francia, Emmanuel Macron, llamó “los pulmones del planeta”.

Bosque Nacional Jacundá / AP

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