Venezuela

Gobierno intenta capitalizar protestas regionales con discurso provocador

Oposición acusa a Maduro y al Foro de Sao Paulo de financiar disturbios en Ecuador y Chile / Foto: Cortesía

América Latina está convulsionada por protestas sociales originadas por reclamos de reivindicaciones. Los vientos de cambio parecen soplar en países como Chile, Ecuador, Bolivia, Perú, Uruguay y Argentina, pero aparentan no tocar a Venezuela donde el poder en Miraflores “celebra” la conflictividad en las naciones vecinas e intenta dirigirla a favor de su discurso, el que pregona el colapso del sistema capitalista y asegura que el socialismo es la cura de todos los males, pese a que a lo interno el malestar de la población sumida en una grave crisis económica es creciente.   

¿Pero qué hay de ese supuesto plan de un Gobierno venezolano, cuya legitimidad es desconocida por más de 50 países, para desestabilizar a la región? Dirigentes políticos nacionales, algunos mandatarios afectados y hasta el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, están seguros de que dicha estrategia existe, pero expertos señalan que la influencia y la fuerza del chavismo no alcanza para tanto y que no pasa de la propaganda a favor de su proyecto político.   

En Ecuador,    el polvorín protagonizado por la Confederación de Nacionalidades Indígenas, se encendió el 3 de octubre y se extendió durante 10 días por el aumento del precio de la gasolina. El presidente de esa nación, Lenín Moreno, acusó al exjefe de Estado, Rafael Correa, y al régimen de Nicolás Maduro de financiar acciones violentas que ocasionaron la muerte de ocho personas y más de mil heridos y detenidos.   

“No dudo bajo ninguna circunstancia que para la agresividad, el contratar bandas organizadas de criminales a los cuales se les pedía que garroteen, asalten y quemen en Quito, hubo dinero extraño. No nos llega a asombrar la alegría de (Diosdado) Cabello, la alegría del asno (sic) que gobierna Venezuela, la alegría de (Rafael) Correa, definitivamente era porque las manos se habían metido acá”, acusó Moreno, quien para ese momento todavía debía enfrentar la protesta convocada por parte del Frente Unitario de Trabajadores, la mayor central obrera del país para el 30 de octubre, pese a la derogación de la medida sobre el combustible y su llamado al diálogo  

Todavía más convencido de la influencia de agentes externos en los conflictos suramericanos, el diputado de la Asamblea Nacional (AN), Julio Borges, designado por el presidente interino Juan Guaidó como comisionado para las Relaciones Exteriores, aseguró el 24 de octubre que en el caso ecuatoriano no había duda. De 57 extranjeros arrestados durante las manifestaciones, 41 resultaron ser venezolanos y tras ser interrogados admitieron haber recibido un pago por realizar acciones de calle. Asimismo dijo que antes de los sucesos en Chile hace dos semanas, Maduro afirmó en el Foro de Sao Paulo que pronto Chile “retomaría el camino de (Salvador) Allende”.   

En Chile también se habló de detenidos venezolanos, entre ellos presuntos funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), que habrían causado destrozos, pero la información resultó falsa. En el territorio gobernado por Sebastián Piñera el detonante fue el aumento del pasaje del Metro que luego derivó en violentos disturbios (saqueos) que ya han sido denominados “el Santiagazo” y que trajo consigo cinco días de toques de queda. El jefe de Estado chileno derogó la subida de las tarifas del subterráneo y anunció un conjunto de medidas sociales relacionadas con el aumento de las pensiones y la cobertura de la atención médica, que si bien lograron frenar la violencia no han parado las multitudinarias marchas ciudadanas que exigen la salida del mandatario.   

“Es evidente que Maduro es un incapaz y no puede controlar la producción petrolera de Venezuela, pero sí tiene capacidad de financiar, a través del oro que extraen de las minas y el arco minero, a diferentes grupos e infiltrar protestas para generar violencia y desestabilizar a la región, pero no lo va a lograr (…) ha sido práctica de Maduro enviar financiamiento a través del Foro de Sao Paulo al igual que Hugo Chávez en su momento, eso no es distinto a lo que intentan hacer hoy para tratar de vender un proyecto que ya a todas luces fracasó en el continente”, aseveró Guaidó, el mismo día que se pronunció Borges,   refiriéndose a las situaciones en Chile y Ecuador.   

Vale recordar que en el Foro de Sao Paulo coinciden partidos y grupos de izquierda desde 1990, cuando fue fundado por el Partido de los Trabajadores de Brasil en esa ciudad    por Luiz Inacio Lula da Silva, quien luego (2003-2010) se convertiría en gobernante de esa nación, y el dictador cubano Fidel Castro. Venezuela se convirtió en asidua participante de esa instancia desde el ascenso de Hugo Chávez a la Presidencia.   

Voceros del chavismo, principalmente Maduro y Cabello, atizan el fuego. “Lo que está pasando en Perú, Chile, Ecuador y Argentina es apenas la brisita, viene un huracán bolivariano”, exclamó el titular de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC)  el 19 de octubre, aunque negó que la culpa de las revueltas sociales fuera del mandatario venezolano y el Foro de Sao Paulo, sino de las “políticas neoliberales dictadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) que imponen algunos gobiernos de América del Sur”. Mientras que Maduro, tras llamar “estúpido” a Moreno por acusarlo, indicó que responsabilizarlo a él era subestimar la fuerza de los pueblos latinoamericanos, especialmente al movimiento indígena de Ecuador.   

Expertos afirman que Maduro y su entorno intentan “vender” la imagen de que tienen el poder necesario para revolucionar violentamente al continente / Foto: Cortesía

Retórica  

El internacionalista Luis Daniel Álvarez afirmó que Maduro y su entorno sí intentan “vender” la imagen de que tienen el poder necesario para revolucionar violentamente al continente sureño y explotar la idea de que no es tan débil como lo pintan sus detractores internos y externos, pero que no va más allá de la retórica.   

“Hay rumores sobre la influencia del Foro de Sao Paulo en las protestas latinoamericanas, pero me parece que la intención es inflarlo, darle poder a esa organización, al igual que al gobierno de Maduro. Yo veo difícil en las actuales condiciones que haya un apoyo concreto para que esos sucesos se estén dando, habría que demostrarse y sería de una gravedad tremenda. Lo que sí se ve es un discurso de darle la mano, de solidaridad con esos actores que infiltran las protestas, tratando de dar a entender que Venezuela está detrás de todo eso y ufanarse de que aquí la situación supuestamente está mejor. No creo que pase de una retórica. Discursivamente el chavismo sí está alentando las manifestaciones, pero es una exageración decir que Maduro tiene el poder de desestabilizar a la región”, puntualizó el también director de la Escuela de Estudios Internacionales (EEI) de la Universidad Central de Venezuela (UCV).   

El coordinador de la maestría de Historia de América de la Facultad de Humanidades y Educación de la UCV, Alejandro Mendible, coincidió con Álvarez en que creer que el chavismo-madurismo tiene una política para alentar con acciones concretas de calle el descontento social en los países es “sobreestimarlo”.   

“Sí capitaliza intencionalmente los conflictos y le interesan. Que haya mandado a uno que otro emisario a esos países puede ser verdad, que quisiera extender su modelo político al resto de Latinoamérica a través del Foro de Sao Paulo también, pero no tiene una influencia tan grande como para desestabilizar a la región. No se puede decir que es el culpable de las manifestaciones”, dijo el historiador.   

Un dirigente que también duda de esa intervención es el segundo vicepresidente del parlamento nacional, Stalin González (UNT), porque a su juicio la administración madurista está muy ocupada en ver cómo sobrevive diariamente en Venezuela, donde la pérdida de apoyo popular es evidente, mientras fuera de nuestras fronteras está cada vez más aislado, con prácticamente el único apoyo incondicional de Bolivia en manos de Evo Morales, cuya reelección en primera vuelta con 47, 08% de los votos, ha sido ampliamente cuestionada internacionalmente por una serie de irregularidades en el conteo de votos que desató manifestaciones y la renuncia del vicepresidente del Tribunal Supremo Electoral, Antonio Costas, ante acusaciones de fraude.   

Pero la internacionalista Giovanna de Michele advirtió que, si bien no cree en esa capacidad desestabilizadora que pudiera tener el régimen venezolano por sí solo, recordó que el Gobierno de Maduro forma parte de un grupo autodenominado progresista en la región, incluyendo el Foro de Sao Paulo, que ha estado articulando estrategias y esfuerzos para tratar de recuperar espacios en lo interno y externo de sus países.   

“Considero que por esa vía sí ha tenido una participación importante en los conflictos. Esas reuniones de grupos progresistas se han desarrollado y se siguen haciendo. También es parte de la estrategia capitalizar el clima de descontento a través de los discursos, es una forma de hacer ver la perversidad de los modelos políticos y de las ideologías distintas a la suya como es la de la derecha, es una forma de hacer ver la falta de preocupación de la derecha por satisfacer las necesidades básicas de la población”, opinó.

Caracas / Deisy Martínez

Share This:

Comentarios

  

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Do NOT follow this link or you will be banned from the site!