Venezuela

Cambios en América Latina dejan a la expectativa apoyo de la región a Guaidó

Recomiendan a Guaidó acercarse a Alberto Fernández, recién electo presidente de Argentina / Fotos: Cortesía

Las protestas, manifestaciones de la ciudadanía y procesos electorales realizados en medio de la exigencia de derechos sociales, económicos y políticos han convulsionado recientemente a varios países de la América Latina.   

La izquierda latinoamericana se ha hecho eco del descontento social, situación que es seguida muy de cerca por los políticos venezolanos, mientras el primer mandatario Nicolás Maduro, a viva voz, ha reconocido su apoyo a las “revueltas sociales”.   

“Ustedes me entienden. Todas las metas las estamos cumpliendo una por una, el plan va en pleno desarrollo. Vamos mejor de lo que pensábamos”, dijo Nicolás Maduro el domingo 20 de octubre en el cierre del I Congreso Internacional de Comunas.   

Entretanto, el respaldo al presidente encargado, reconocido por más de 50 países, Juan Guaidó, ha dejado de ser prioridad y al menos en los casos de Argentina y Bolivia se encuentran en fase de reacomodo. Venezuela no es en este momento el centro de atención de la región como lo fue a comienzos de año, y cada país se inclina por ocuparse de sus problemas internos.   

Para la   socióloga con máster en Estudios Contemporáneos de América Latina, Cristabel Cartaya, las protestas en países como Chile, Ecuador y Bolivia forman parte de las dinámicas internas. Explica que, aunque Venezuela está en plena crisis, no es la única que atraviesa dificultades o requiere consenso. Acotó   que tampoco se han registrado respaldos a Maduro, pero que  el llamado ha sido en la mayoría de los casos a permanecer en el hilo democrático.   

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“Si bien no es el escenario más favorable tampoco es el más pesimista. Especialmente porque la mayoría está preocupada por el restablecimiento de la democracia en Venezuela, fundamentalmente porque estas naciones aledañas están padeciendo con los refugiados y migrantes venezolanos, demostrando que nuestra crisis humanitaria no es un mito (…) Quizá lo necesario acá es cambiar las estrategias políticas a utilizar, pero no creo que esto invalide la idea de la lucha democrática que está llevando Guaidó, ni que esto deslegitima del todo su liderazgo”, destacó.   

Debido a todos los desafíos que tiene la región, el tema Venezuela podría perder el “protagonismo”, por lo que Cartaya pide seguir manifestando la urgencia de la situación y buscar en lo interno la forma más expedita para salir de la crisis.   

El consultor y asesor político Aldo de Santis coincide en que esta serie de protestas y movimientos que se han presentado en varias naciones latinoamericanas –con mayor gravedad en Chile-, están relacionadas con las demandas sociales existentes, pero pareciera que los brotes de violencia que han surgido a la par de esas manifestaciones podrían estar alimentados, desde el punto de vista logístico, por intereses que vienen desde Caracas o La Habana.   

“Esto no significa que las protestas hayan sido promovidas desde allí, todo lo contrario, no pueden haber protestas como esas si no hay una chispa inicial en los países por las reivindicaciones sociales que se están exigiendo (…) pero puedo llegar a creer que se aprovechan para que los mandatarios y gobiernos de esos países se concentren en sus asuntos locales y dejen de prestar atención a la violación de los derechos humanos y en el quiebre de las instituciones como ocurre en Cuba, Venezuela y Nicaragua”.   

Para el consultor lo ocurrido puede ser una forma de desviar la atención.   

“En Venezuela se está llevando una lucha histórica para recuperar la democracia, por lo cual considero que esto no es un tema de si es negativo para el gobierno legítimo de Guaidó, sino que esto es simplemente una herramienta que están intentando utilizar para hacer que los gobiernos que plantean defender la democracia en la región se vean obligados a atender única y exclusivamente las situaciones y las vicisitudes que se presentan en sus países para hacerlos concentrar en esto y no poder seguir luchando por la democracia en la región”.   

De Santis afirmó que esa intención va a fallar en el marco de los avances que se vienen anunciando en materia de cooperación recíproca de las naciones.   

Señaló como importante y observable la reciente victoria en Argentina de Alberto Fernández como nuevo presidente, y el hecho de que pese a sus diferencias políticas con Mauricio Macri, ambos han sabido llevar una transición en términos democráticos.   

“Independientemente de su posición ideológica (Fernández) ha marcado contundentemente su etapa transicional de cambio entre Macri y él; destacando frases categóricas como la que detalla que el progreso de nuestras naciones viene de la mano con la democracia (…) dando un claro mensaje a los gobiernos que no cumplen con las pautas democráticas, como en efecto no lo hace Venezuela”.

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A la espera  

El nuevo mandato en Argentina se iniciará oficialmente el 10 de diciembre cuando Fernández se coloque la banda, pero podría impactar tanto a la oposición venezolana como al gobierno de Maduro, según la opinión de internacionalistas.   

Pese a que es casi un hecho que la renovación de las relaciones diplomáticas entre Maduro y el gobierno argentino se materializará, es muy probable que Fernández mantenga una posición de neutralidad para evitar apoyar a una administración que ha violado los derechos humanos, como aseguran los informes de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet.    

“Sin duda, la dupla Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner (exmandataria argentina y seguidora del chavismo, que ahora ocupará la vicepresidencia) se convertirá en aliada de Nicolás Maduro, pero lo hará con mucho cuidado y cautela, no sólo porque tiene que reajustar el gobierno y cumplir las demandas sociales de los argentinos, sino porque Maduro no está bien visto a nivel internacional. Podrían comenzar por atender las relaciones bilaterales con Brasil, el rol en el Mercosur y las relaciones de cooperación con la Unión Europea y Estados Unidos”, opina el profesor de la Universidad Central de Venezuela (UCV) e internacionalista, Alfredo Ordóñez.   

Hay expertos que ven la victoria de Fernández como una posibilidad para que Argentina se convierta en mediador para la resolución pacífica de la crisis de gobernabilidad que vive Venezuela, pese a los intentos de Uruguay, México y Noruega. “Curiosamente, ellos podrían ayudar a buscar un desenlace con una posición menos polarizada que la de Macri, quien ha apoyado a Guaidó como presidente encargado de Venezuela”, aporta el internacionalista Carlos Romero.   

En ello coincide el analista político Américo Martín, quien declaró que Fernández es un dirigente que “oye y sabe dialogar” y que desea una salida lo menos traumática para los venezolanos, como lo espera el Grupo de Lima y países del continente europeo.   

“No podríamos adelantarnos a decir que ahora el apoyo de Argentina se perdió porque todo puede variar, como ocurrió en Ecuador cuando Lenín Moreno comenzó a gobernar, y luego se convirtió en un aliado de los partidos opositores de Venezuela”, señala Juan Francisco Contreras, presidente del Colegio Nacional de Internacionalistas.   

Pero el escenario del rechazo a la oposición venezolana también debe evaluarse. Siguiendo la narrativa de Maduro, Fernández podría acusar al también jefe del Poder Legislativo de violar la Constitución y el derecho internacional público, y desconocer a la  embajadora de Venezuela en ese país, Elisa Trotta, nombrada por Guaidó el 29 de enero.   

Para Guaidó sería perder uno de los aliados más consolidados desde que se juramentó como encargado de la República, el pasado 23 de enero. Por ello, Contreras recomienda al diputado y a su equipo buscar acercamientos con Fernández para que se sume al rescate por la democracia, y para que se mantenga la embajadora de Venezuela ante ese país.

Mientras, la salida del poder de Evo Morales en Bolivia, ha sido manejada por voceros políticos antichavistas como un punto a favor de la oposición venezolana. Por lo pronto Guaidó reconoció como presidenta provisional del país andino a la senadora Jeanine Áñez. La mandataria a su vez instó al presidente encargado a designar a una delegación diplomática venezolana en Bolivia.

La salida del poder de Evo Morales en Bolivia, ha sido manejada como un punto a favor de la oposición

 Lecciones de Bolivia

En opinión del politólogo Santiago Andrés Rodríguez, profesor y presidente de la fundación Mosqueteros de la Libertad, que se encarga de promocionar el pensamiento y la doctrina liberal, la oposición venezolana podría tomar lección de lo ocurrido en Bolivia.   

La oposición está dividida en cómo superar la crisis. Hay un sector que sostiene que no existe la posibilidad de negociar con un régimen autoritario y parte del hecho de que las expectativas no serán cumplidas. Por tal razón, no vale ningún tipo de negociación.   

“Los bolivianos entendieron que no se gana nada en una mesa de diálogo y se mantuvieron en la calle (…) Hay otro sector opositor en Venezuela que considera que sí se le puede quitar el velo al fraude, como ocurrió en Bolivia, y por tanto no hay que abstenerse en un proceso electoral, porque al conocerse los resultados fraudulentos se puede movilizar la población”.   

Insiste en que en el país se han efectuado procesos electorales, en los cuales se han consumado fraudes, pero nada se ha logrado con denunciarlos.   

“La diferencia con Bolivia es que allá existe un sentido de institucionalidad. Se ve que en aquel país la fuerza armada y la policía defienden valores de la democracia y, al final, se impone el Estado de Derecho, el cual ha sido desterrado de Venezuela”.

Caracas / Rafael Arias / Sammy Paola Martínez

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