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ONG tratan de paliar la crisis del sector salud en Anzoátegui

Amigos de la Salud trabaja de lunes a viernes dentro de los espacios de la escuela Padre Salinero de Vidoño, en la zona rural de Sotillo / Foto: Cortesía Adriana Loureiro Fernandez for Doctors Without Borders

La crisis económica y social por la que atraviesa el país, de la cual no está excepta el sector salud en Anzoátegui, ha tocado el corazón de más de uno para tratar de paliar las dificultades que se viven con la escasez de medicamentos e insumos; así como los altos costos en que son expendidos en el mercado.

Es por eso que varias Organizaciones No Gubernamentales (ONG) han surgido en el eje metropolitano, con el apoyo de personas en el exterior, para realizar donaciones, jornadas médicas gratuitas con todo lo requerido para su recuperación y hasta la construcción de un ambulatorio, como lo es Amigos para la Salud en la Unidad Educativa Padre Salinero de la Asociación Fe y Alegría de Vidoño, en la zona rural del municipio Sotillo. Todo esto con la finalidad de aminorar las debilidades en el sistema público.

Unas de las más recientes  iniciativas fue un proyecto realizado por Médicos Sin Fronteras, el cual cumplió un año en noviembre. Así lo dio a conocer su coordinador en la región, Luca Salerno.

Señaló que gracias a la independencia de sus recursos, los cuales vienen de  “pequeñas” recolectas que hacen a nivel mundial con particulares de  los 72 países que se encuentran laborando, esta organización sólo requiere de la autorización del Ministerio del Poder Popular para la Salud para su funcionamiento y el ingreso de los medicamentos.

Brindan atención primaria, mental, nutricional, vacunación, sexual y reproductiva a las comunidades cercanas y a los alumnos de la escuela. Todo aquel que requiera de un tratamiento puede obtenerlo  mediante la farmacia, cuyo servicio es  gratuito.

“La mayoría de los médicos y enfermeras son del Ministerio, integrados con los nuestros”, expresó Salerno.

El ama de casa Milena Méndez, vecina  de Putucual, se atrevió a comparar la forma en que es atendida allí con lo que ve en otro centro, asegurando que las veces que ha acudido ha conseguido lo necesario para el tratamiento de su hija, mientras que en un hospital público no.

Debido a la receptividad y las debilidades en el sistema gubernamental, el galeno manifestó que para el próximo año tienen planes de apoyar con personal y medicamentos a algunos ambulatorios, como el de Guanire en Puerto La Cruz y el Alí Romero en Barcelona, así como siete sub ambulatorios de la zona rural de Sotillo. En varias oportunidades han respaldado  al hospital universitario  Dr. Luis Razetti de Barcelona.

Para ello esperan ampliar su plantilla de personal, de un aproximado de 32 que tienen ahora, a más de 50 entre  médicos, logísticos y administrativos.

Escasez

De acuerdo con la diputada a la Asamblea Nacional (AN) por Anzoátegui, Oneida Guaipe, quien también forma parte de la Comisión de Salud del parlamento, la escasez de medicamentos e insumos creció  este año 80%  en los centros públicos.

Aseguró que son pocos los antibióticos y dosis de anestesia las que llegan, por ejemplo, porque el “régimen partidiza” las dotaciones dándoselas a los alcaldes afectos.

“Los alcaldes entregan los medicamentos realizando campañas políticas y luego tú ves en las casas comunales haciendo cola para que les den las medicinas y después las colocan en venta muy relajadamente”.

A esto le sumó que el Gobierno permitió la comercialización internacional, por encima de la industria farmacéutica venezolana, por lo que abundan medicinas importadas a precios inaccesibles.

Pero al tratar el tema de la escasez en el sector salud, la parlamentaria no pudo dejar de un lado el recurso humano,  pues aseguró que en  hospitales como  el Dr. Felipe Guevara Rojas de El Tigre casi no hay  médicos.

“Está trabajando un porcentaje mínimo. Es un riesgo mantener las puertas de los hospitales abiertas así. El personal lo que hace es pasarle la mano a los pacientes y no es nada más en los públicos, en los privados es igual”, comentó.

Ante esta situación, el sentido originario de la ONG Punto Ecológico, que fue creada por Antonio Oteiza hace aproximadamente seis años, como una fundación de educación ambiental, fue transformado con el pasar del tiempo, por la crisis que se acentuó.

Cambio

Una conversación con su hermana residenciada en Europa, quien preside la organización Meals 4 Hope, hizo cambiar el enfoque hace poco más de un año para atacar el hambre, mediante operativos en las comunidades empobrecidas de Barcelona, hasta extenderse a la atención con medicinas, puesto que en una visita previa al hospital Razetti pudo observar la “gravedad” en la que allí laboran.

Hasta la fecha son 13 los estados amparados por esta organización extranjera.

“Al principio me llegaban muchas cajas de medicinas y yo no sabía qué hacer, porque mi esposa, que es enfermera, estaba en México y mi hija era una estudiante de Medicina, por lo que contacté al Colegio de Médicos de Anzoátegui y ellos decidieron crear la ONG Vidas”.

Ahora con el apoyo de su pareja, quien dirige la ONG europea en la región y su hija, ya graduada, trata de paliar la crisis en el sector salud.

“Esta ONG hace algo diferente. Un reforzamiento nutricional para las personas y manejamos también las medicinas porque todo está ligado. De repente tú ves una persona enferma de algo y resulta que está es desnutrida o viceversa”.

Oteiza comentó que trabajar con el personal del nosocomio barcelonés, les ha permitido realizar un convenio para dejar los productos en la farmacia y que sean entregados por los doctores.

De igual manera, hacen equipo con algunos de sus especialistas para meterse de lleno en el ambulatorio de Fernández Padilla de Barcelona, al cual tenían tres años apoyando con dotaciones para realizar jornadas, cada 15 días, para la atención de niños y embarazadas con complementos nutricionales y medicinas.

Allí también les remiten a algunos pacientes tratados en el hospital Razetti.

“Hace dos semanas estuvimos con los médicos y enfermeras de este hospital y ellos decían que anteriormente les daban el alta a las personas y regresaban desnutridos requiriendo medicinas, pero ahora vuelven a sus chequeos con mejoras”, confesó.

Ingreso

Al ser consultado sobre cómo hacen para ingresar las medicinas al país, Oteiza manifestó que de forma personal y no como organización, por lo que no han tenido mayores problemas. Confesó que sólo en una oportunidad, en la aduana les investigaron un pedido.

Es por eso que normalmente los envíos por barco  tardan tres meses y en avión unos 10 días en llegar a sus manos.

A título personal, también reciben el resto de las organizaciones, aunque ningún representante reveló si es por posibles restricciones gubernamentales.

El presidente de la Fundación Leiva, Juannay Leiva, reveló que tiene más dinero en factura que en donativos bancarios, puesto que cuando no le pueden enviar las ayudas en físicos, prefiere que sus amigos en el exterior cancelen directamente en la farmacia para buscar las medicinas.

 “Son ayudas eventuales. Pese que estamos enfocados en los niños del oncológico, porque es una enfermedad impagable, en los últimos meses hemos colaborado en algo con otros pisos. Lo que uno hace es un paliativo. Por más esfuerzo que haga me ha pasado que me han enviado más de $2 mil en medicinas y al llegar al hospital se esfuma por la necesidad tan grande”, expresó.

Leiva señaló que la mayoría de los medicamentos son de uso común como analgésicos y antibióticos, puesto que las dosis para  quimioterapias que ha logrado conseguir ha sido por los familiares de amigos que padecieron la enfermedad.

A la población infantil, considerada como la más vulnerable, está enfocada la ONG Hope For Venezuela, que surgió este año como paliativo a la crisis en el sector salud, que va de la mano con lo económica y social.

Jornadas

El director de la parte de salud, Sergio Mena, comentó que tratan de apoyar a los infantes de las comunidades más empobrecidas del municipio Sotillo.

 Tres doctores por jornada médico asistencial se encargan de pasar consulta de Medicina Integral a 150 niños y con la ayuda de fundaciones en el exterior, como una de nombre Ana Ven-USA,  entregan acetaminofén, antiparasitarios, cereales y   multivitamínicos, entre otros.

  “Como médico me gusta la forma de ayudar, sobre todo a los niños,  que están atravesando la mayor crisis de todos los tiempos y sin tener la culpa. Es una forma de aportar un granito de arena para que no estén golpeados. Desde afuera hay mucha gente trabajando para enviar ayuda a los que necesitan al país”, expresó.

 Control

Como creadora de una fundación dedicada a la ayuda de niños y mujeres con cáncer, la parlamentaria Oneida Guaipe manifestó que las ONG no garantizan que exista un control  para que los pacientes tengan una mejor condición.

 “Yo hablo por mi caso. De esos 40 niños que apoyaba para la realización de exámenes, la mayoría ha fallecido porque lo que le aportamos es mínimo para su necesidad. Lo que realmente necesitan es un control con sus tratamientos continuos”. Es por eso que instó al Gobierno a luchar por mejorar el sector salud.

Fundamigos está limitada a las cirugías menores

Desde que fue creada Fundamigos en 1992, en el hospital Luis Razetti de Barcelona, estuvo enfocada en la cirugía plástica reconstructiva y maxilofacial, tratando principalmente a los niños con la condición de labio  leporino.

La consultora jurídica de la organización, Vanessa Curiel, recordó que coordinaban la logística con más de 20 misiones internacionales, donde médicos norteamericanos venían al país a operar durante operativos. Aquí  apoyaban hasta  a los familiares foráneos para la estadía.

No obstante, con la llegada de Tarek William Saab a la gobernación en  2004, manifestó que fueron sacados del nosocomio.

Desde ese entonces, se mudaron a un local en Lechería donde tuvieron que dejar de brindar este importante servicio para irse por las cirugías menores, como de pie diabético, úlceras, abscesos, etc.

“A pesar de que hemos tenido convenios con quirófanos, han sido en centros hospitalarios que no son de esa  magnitud. Se necesita uno que tenga banco de sangre y cuidados intensivos”.

Pese a las limitaciones a los que fueron sometidos, Curiel comentó que también continúan ofreciendo servicios  de Odontología con ortodoncia, pero a precios más bajos que en una clínica.

Cobran los materiales y unos pequeños honorarios médicos con el firme propósito de ayudar a subsistir la fundación: son autofinanciados.

 Al igual que el resto de las ONG, varias instituciones privadas en el exterior  los apoyan para concertar las compras, por lo que la presidenta de Fundamigos, Ana Velásquez de Manyon, casi siempre   viaja una vez al año a Estados Unidos a buscar los medicamentos e insumos que necesitan. 

“Hemos tenido alianza también con Cáritas Venezuela que nos ha enviado más que todo medicinas”.

 Al ser consultada sobre si también se han visto afectados por el éxodo de personal calificado para continuar laborando, Curiel confesó que sí.

 Sin embargo señaló que debido a la disminución de la demanda de pacientes no se ha notado mucho la diferencia.

“Nosotros teníamos antes una plantilla de cuatro odontólogos cirujanos maxilofaciales y ya nos queda uno, tres cirujanos plásticos y hay sólo uno; así como cuatro enfermeras por rotación y ahora sólo dos”, expresó.

No obstante, aseguró que afortunadamente no han tenido que  cerrar un servicio.

Puerto La Cruz / Elisa Gómez

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