Venezuela

El petro busca hacerse realidad en medio de la necesidad y las colas

Muchos comercios no disponen de sistema Biopago para utilizar los petros / Foto: Cortesía

Al cierre de 2019, cientos de personas se volcaron a las calles de distintas zonas del país en un intento de hacer  uso del medio petro que recibieron como “aguinaldo” por parte del Ejecutivo nacional.

El petro es una moneda virtual sin respaldo físico –ni billetes, ni monedas metálicas-, creada en 2017 por el Gobierno y que este fin de año fue depositada como un “experimento” en la cuenta de ocho millones de empleados públicos, jubilados y pensionados. Sin embargo, la transacción no estuvo exenta de dudas, confusiones y colas a la hora de hacerse efectiva.   

La entrega de medio petro o su equivalente en un 1.300.000 bolívares buscó convertirse en el Niño Jesús de muchos venezolanos. El Ejecutivo emitió un listado por estados en el que muestra los establecimientos autorizados para admitir pagos con criptoactivos (12 mil, según ellos).   

Maximina Izquieto, de 54 años, es un ama de casa que recorrió 36 kilómetros desde su casa hasta la tienda por departamentos Traki, en la avenida Bolívar de Valencia, uno de los locales que aceptan petros.   

Hasta hace poco nadie deseaba esta criptomoneda, porque no se podía cambiar y no se tenía clara su verdadera utilidad. Sin embargo, para el economista José Ignacio Guarino es curioso que luego de un año se haya revertido todo y ahora existan personas interesadas en utilizarlo.   

Izquieto es una de ellas, tanto así que salió a las 5:00 de la mañana de su vivienda y una hora después estaba frente a las puertas del negocio. Ahí palpó la confusión del venezolano por falta de información. Intentó acudir antes a otros locales sin éxito. La mayoría no cuenta con el sistema de Biopago del Banco de Venezuela, que permite comprar a través de captahuellas. Pero para muchos que cuentan con la máquina ha sido imposible realizar operaciones porque el sistema no funciona.   

 Javier Aranguren, dueño de una farmacia, señala que el sistema lleva días arrojando que no se pueden conectar a la plataforma por falta de Internet, pero el local cuenta con el servicio. De 10 personas que acuden a su farmacia, ocho preguntan si pueden pagar con petros y al obtener la negativa se van porque no cuentan con suficiente dinero. Esta historia se repitió en negocios de mayor escala como las sucursales de Farmatodo. Aquí cuentan con las captahuellas, pero el servicio no está disponible, mientras que en la tienda de comida rápida Burger King, sí.   

A los almacenes Traki, Izquieto acudió con su familia. No tiene teléfono inteligente. Gran parte de estos aparatos escapan de las posibilidades económicas de la población venezolana, además de que no se encuentra familiarizada con los dispositivos móviles. Dependen   de terceros para realizar el pago, o en el peor de los casos realizan una ensayo y error que retrasa las operaciones, alargando las colas, como expresó una de las cinco cajeras de la multitienda, encargada de cobrar en petro.  

A las  3:00  de la tarde Izquieto estaba sentada en un taburete comiendo chucherías. Es la forma que tiene de matar tiempo. Algunos se acuestan en los sofás en exhibición de la tienda y otros se apoderan de los tomacorrientes para cargar sus celulares y estar listos para el futuro pago.    

    El presidente Nicolás Maduro, luego de otorgar el petro aguinaldo afirmó que éste se transformaría en una válvula de escape para los venezolanos asfixiados por la crisis. No obstante, no es una solución real en vista de que difícilmente se puede hacer mercado para dos semanas con el valor en dólares del subsidio, que era  menos de $30 al finalizar el año. Según el Cendas un venezolano necesita más de $500 para cubrir con toda la canasta básica.   

 “Con el petro el Gobierno podría transformar el salario de $5 a $25, pero como sociedad no estamos preparados”,  expresa  Guarino.   

Dos formas de utilizarlo  

Luego de muchas preguntas, para los usuarios queda claro que hay dos formas de utilizar el petro. La primera opción para cambiar la criptomoneda depositada por el Gobierno en la plataforma Patria (www. patria.org.ve), es a través de una especie de subasta, es decir se entra por computadora en un sistema en el cual el poseedor de la criptomoneda lo somete a una venta a aquellas personas que quieran pagar en bolívares para cambiar los petros.   

Pero para cobrarlo primero hay que ingresar en un nuevo monedero en petros que se creó para tal fin. Esta transacción no es inmediata ni cae de una vez en la cuenta bancaria del beneficiario. La persona debe ingresar a través del módulo “Intercambio” del sistema Patria para abrir una cotización o subasta.   

En el módulo establece un plazo en días y se abre la oferta: si hay personas interesadas se concreta la transacción y el usuario recibe sus bolívares.    

Sin embargo, el problema es que son más de 3 millones de pensionados y más 4 millones de empleados públicos buscando vender y muy pocos comprando petros en el sistema Patria.   

Por eso es que al pasar los días, llega la fecha de vencimiento, la subasta se cancela y los petros retornan al monedero. Asimismo, hay un descuento en bolívares para la transacción fallida o incompleta. El usuario podrá tratar de vender su medio petro tantas veces quiera.   

Asimismo, existe otra opción. Si ya la persona recibió su medio petro y quiere usarlo, deberá ubicar tiendas que acepten la criptomoneda como forma de pago, específicamente aquellas que tienen el sistema Biopago de la plataforma del Banco de Venezuela. Allí se puede debitar el dinero del monedero petro como si estuviera haciendo una transacción común y corriente. Pero antes de hacer la cola para pagar, debe preguntar en el comercio.   

Y si no consigue ninguna tienda que lo acepte o no quiere complicarse más la vida, el usuario todavía tiene una tercera opción que es guardar su medio petro de aguinaldo como un ahorro y en algún momento cuando pase  el furor de las compras,  ofrecerlo en el sistema Patria e intercambiarlo por bolívares.   

Abusos  

En la cola de las tiendas Traki hay otra mujer. Es miembro del Ejército y decidió hacerse llamar Xiomara Cárdenas para proteger su identidad. La uniformada está molesta por tantas irregularidades.   

“Aquí se colean, el personal de la tienda se ríe de ti y no dan información. Estamos sin aire acondicionado, el sistema se ha caído varias veces y uno tiene que esperar y en los otros negocios que sí tienen el sistema te roban exagerando precios”.   

Estos abusos van de lo macro a lo micro y dejan al descubierto la inestabilidad del sistema. El economista José Ignacio Guarino, quien preside la casa de bolsa Interbono, dice que los mismos comerciantes exageran el precio de los productos en petro generando una hiperinflación que se suma a la del bolívar y la del dólar.   

El especialista enfatiza que el Gobierno ha sido “bien ortodoxo”, debido a que han seguido pasos premeditadamente. “Hicieron la reconversión que no sirvió para nada, se trasladaron a una moneda fuerte que es el dólar y desean cambiar la moneda, aunque de facto lo hicieron”.   

Para el experto es vital entender que el Ejecutivo  ha sabido aplicar sus estrategias y que subestimarlo ha sido un error. “Sus acciones han repercutido una vez más en la economía y el tema es que en menos de una semana el dólar paso de Bs 64 mil a Bs 76 mil”.

  Cárdenas, quien es consciente de las irregularidades del sistema, pide una mayor fiscalización, mientras se toma el tiempo para explicar a sus adyacentes cómo utilizar la PetroApp. Pero el enojo no la abandona. En su pensamiento los comerciantes son unos bandidos.   

No le gusta hacer colas, pero admite que la necesidad puede más que cualquier cosa. Cárdenas también se siente agradecida por el subsidio, piensa que sería bueno recibir petro aguinaldos todos los meses y  considera justo que el pueblo retribuya la ayuda de alguna forma.   

Pero hay a quienes no les agrada recibir subsidios. Es el caso de las hermanas Duberliz y Dorlimith Hurtado. Son las últimas en la cola y llevan 30 minutos de espera, pero es eso o dejar que el dinero de su madre quede en un limbo, en vista de que ella no ha podido ir a la tienda por sus propios medios pues tiene problemas en las piernas.   

Duberliz es docente del Ministerio de Educación y Dorlimith es contadora pública. La madre les transfirió su medio petro para que hicieran las compras, aunque para ambas es indignante. “Esto no es más que una burla para los venezolanos. Somos ratas de laboratorio para el Gobierno, que experimenta con nuestra necesidad”, dice Dorlimith.   

A las Hernández les tomó cinco días comprender todo el procedimiento. Para eso recurrieron a videos de Youtube, en donde cada persona explicaba algo diferente porque en la página se reflejaban cosas distintas y eso hacía todo el proceso “insufrible”, señala Duberliz.    

En la cola todos están expectantes ante el  cartel que fija la tasa al cambio a la que serán pagados los productos. En un momento pasó de Bs 54 mil a Bs 56 mil 100 por dólar y esto complicó la situación de algunos, como Gregoria Romero,  quien tuvo que pedir a conocidos que le transfirieran un poco más petros para hacer las compras.   

    La necesidad se vuelve tan imperiosa que algunos venezolanos desesperados cambian sus petros por dinero en efectivo mediante el raspado de cupo. El detalle es que al hacerlo el vendedor da menos dinero de lo que le corresponde. Es decir de Bs 1.300.000  le quitan 300 mil, pero estas personas afirman que el hambre es tal, que no importa perder casi cinco dólares.   

Guarino en su análisis abre una interrogante “Habría que ver hasta dónde será el impacto del petro ¿Cuáles son las expectativas de estos comerciantes o qué hay por detrás? También puede pasar que esa gran tienda logró en un exchange, en alguna parte del mundo cambiar esos petros por una criptomoneda que sea fácilmente convertible en dólares y pongámosle nombre, Bitcoin”.   

1,2 millones de personas pudieron utilizar sus petros entre el 18 y el 3 de enero, según el Banco de Venezuela / Foto: Cortesía

En mantenimiento  

El Banco de Venezuela anunció el sábado 4 de enero, a través de su cuenta de Twitter, que, junto con la Superintendencia Nacional de Criptoactivos y la plataforma Patria, harían actualizaciones en sus sistemas para mejorar el uso del Monedero Petro en el canal Biopago.   

“A partir del éxito obtenido con el uso del petro vamos a una segunda fase, para lo cual el BDV, en alianza con la Sunacrip y la plataforma Patria, realizará mejoras en sus sistemas para un uso más eficiente del Monedero Petro en el canal Biopago“, apunta en un tuit.   

El banco indicó que desde el 18 de diciembre hasta el 3 de enero, se habían efectuado 2 millones 585 mil 755  operaciones a través del sistema BiopagoBDV y 1 millón 233 mil 093 personas realizaron transacciones con petros.   

El inicio de este mantenimiento comenzó el  1° de enero. Aseguran que el uso del petro, a través del BV, entró en segunda fase.   

A juicio del economista Jesús Casique “el Gobierno trata de establecer una moneda a ultranza”.   

 “Sin duda es una estrategia la que se aplica. Nadie puede negar que las largas colas frente a los negocios y la gente con muchas bolsas dan la sensación de dinamismo y de que se está moviendo dinero, pero sólo el mercado dirá. No se puede imponer una moneda por capricho”.   

Casique consideró que el petro no combatirá la hiperinflación. “Con la hiperinflación que ha pulverizado el poder adquisitivo desde hace 25 meses, el millón 300 mil que depositaron es poco”.   

Al ser consultado sobre el efecto que el criptoactivo tendrá sobre la economía nacional, afirmó que “el petro no va a reactivarla. El mercado es el que al final tomará decisiones. Desde el 1° de enero de este año, las empresas deben llevar su contabilidad también en petros. Veamos qué ocurre. La banca privada no se ha pronunciado aún al respecto”.   

En el marco de todo un escenario inesperado, situaciones irregulares comenzaron a registrarse en el mercado. Anuncios de “cambio petros por bolívares, euros o dólares” se apreciaron en algunos comercios ubicados en avenidas céntricas de Caracas. También la reducción del valor del “petroaguinaldo” de un millón 300 mil a un millón 100 mil bolívares soberanos, según denuncias formuladas por los consumidores.   

El experto consultado recomendó denunciar estos casos ante la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos de Venezuela (Sundde).   

Por su parte, el economista  Luis Oliveros reiteró que el petro no tiene liquidez y que es poco probable que alguien cambie un dólar o un euro por la criptomoneda creada por la gestión de Maduro.   

“El petro es algo que tiene un supuesto respaldo que en realidad no existe, porque está atado a un campo petrolero. Lo otro, no sabemos cómo llamarlo, porque para Maduro ha sido desde una unidad de cuenta, una criptomoneda, hasta un título de deuda y ahora es una moneda otra vez”, destacó. “Nadie compra petros. No vas a comprar algo que no existe. Aunque el dólar se mantenga o baje, el venezolano ahorra más tranquilo en divisas. La gente seguirá prefiriendo tener dólares”, sostiene.   

Para Asdrúbal Oliveros, lo que es el petro está por definirse: “sobre el futuro se puede debatir, pero el petro es un adefesio, una unidad de cuenta debatible, no una criptomoneda”.

Largas colas se vieron frente a las tiendas Traki en distintas zonas del país / Foto: Cortesía

Dólar paralelo se duplicó en un mes

En sólo un mes la cotización del dólar en el mercado paralelo aumentó 95%. Entre principios de diciembre e inicios de enero el tipo de cambio no oficial, usado como referencia en el país, subió de 40.018 a 78.291 bolívares, según el registro de Dolartoday, alza que disparó los precios de los productos en los establecimientos y que de acuerdo con expertos impulsará la hiperinflación que atraviesa Venezuela desde 2017.   

Tras el incremento de la divisa la brecha entre el tipo de cambio oficial y el paralelo volvió a ampliarse, esto pese a los intentos de la administración de Nicolás Maduro de estabilizar el “dólar criminal”. La cotización de la moneda estadounidense en el mercado libre supera por más de 20.000 bolívares la tasa cambiaria que publica el Banco Central de Venezuela (BCV) en su página web, que el lunes 6 de enero situaba en 54.441 bolívares.   

El tipo de cambio   divulgado por el ente emisor no ha aumentado al mismo ritmo acelerado que el paralelo: saltó 44% al pasar de 37.606 bolívares el 2 de diciembre a 54.441 bolívares el pasado lunes 6 de enero.   

Para el economista Luis Oliveros, es “increíble que todavía algunos” sigan esperando que la tasa de cambio tenga un comportamiento estable. “Lo que no había aumentado en noviembre, pero sobre todo en diciembre, ocurre (como ha pasado en los últimos años) en enero. Vendrá el posterior ajuste y así seguiremos”.   

El brinco que dio el dólar paralelo ubica el salario mínimo de 150.000 bolívares, vigente desde hace apenas tres meses, en apenas 1,9 dólares. Es el salario mínimo más bajo de la región, incluso inferior al de Cuba, donde un obrero gana mínimo 16 dólares. En Venezuela los trabajadores que perciben sueldo base y los pensionados se encuentran en situación de pobreza extrema, pues perciben menos de 1,25 dólares diarios, umbral establecido por Naciones Unidas para ser considerado como tal.   

El diputado y economista José Guerra insiste en que es necesario dolarizar los salarios en el país, sobre todo luego de la escalada inflacionaria registrada en los primeros dos días hábiles del año. “La inflación va a tomar de nuevo un auge no conocido hasta ahora por esta agresiva pérdida de valor del bolívar”.   

Señala que la depreciación se debe a que el Gobierno ha inundado el mercado “con monedas falsas, como lo son los petros, y los bolívares”.   

El economista Asdrúbal Oliveros, director de la firma Ecoanalítica, coincide con Guerra al explicar que el tipo de cambio paralelo “ha sobrerreaccionado”, dada la presión de la demanda por inyección de bolívares y/o petros y una oferta de dólares muy baja por el asueto de Navidad. “Estamos en hiperinflación, sin confianza, y una inyección brutal de bolívares que presiona la demanda de divisas en un mercado pequeño y atomizado. Nada descabellado que se pegue esos brincos”.   

  Según el economista Urbi Garay, profesor titular de Finanzas en el Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA), sólo en los dos primeros días del año el bolívar perdió alrededor de 30% de su valor. “Con el bolívar perdiendo valor a semejantes tasas, difícilmente saldremos de la hiperinflación. Es muy posible que tan sólo en las dos primeras semanas de enero la tasa de inflación alcance los dos dígitos. Una parte de la fuerte depreciación del bolívar de los últimos días aún está por reflejarse en los precios en bolívares”.   

A inicios de enero, Maduro prometió una inflación de un dígito en 2020. “Hemos logrado vencer la hiperinflación en el segundo semestre del año 2019. Yo soy optimista que podamos lograr inflación de un dígito este año 2020. Y seguir avanzando”, dijo, durante una entrevista con el periodista Ignacio Ramonet. “La palabra clave para el año 2020 es producción.  Estamos a las puertas del crecimiento económico”.   

Sin embargo, Garay considera que después de los eventos del domingo 5 de enero, cuando se instaló en una sesión sin quórum una nueva junta directiva de la Asamblea Nacional (AN) encabezada por el diputado Luis Parra como presidente, se pudiera esperar que haya una caída de la economía aún más aguda en 2020. “Entre 2013 y 2020 la economía podría tener una caída acumulada mayor a 70%”.

Caracas / Armanda Díaz / Ivonne Ayala / Carlos Seijas Meneses

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