Venezuela

Analistas: Guaidó debe cohesionar a la oposición y redirigir el descontento

Especialista: Estancamiento de la crisis juega en contra de Guaidó / Foto: Cortesía

La gira internacional que el presidente interino Juan Guaidó inició el 19 de enero en Colombia y culminó en Estados Unidos, luego de pasar por Europa, fue exitosa, pero el panorama sobre las acciones que liderará a su regreso para impulsar el cambio político en el país no está claro.

Analistas políticos coinciden en que el periplo del también titular de la Asamblea Nacional (AN) con el que sumó y reimpulsó apoyos, principalmente de Estados Unidos, es un buen reinicio de la lucha que encabeza para recuperar la democracia venezolana, pero creen que no será suficiente y sus efectos se disiparán rápido si la oposición no redefine su estrategia y recupera su unidad. Otros desafíos que enfrenta la coalición antichavista apuntan a lograr mínimas garantías electorales, derrotar la abstención en caso de que sólo haya parlamentarias y la reactivación de la movilización popular.

“Guaidó hizo bien en reafirmar la puesta del tema Venezuela en el escenario internacional que sí venía disminuyendo y es un reto mantener esa atención, que si volvió a subir no baje de nuevo”, subrayó la analista político Mirla Pérez.

Conservar esa mirada externa pasa, de acuerdo con la investigadora de procesos totalitarios, porque exista coordinación entre el movimiento interno y el externo en las distintas acciones que se ejecuten para que la situación en Venezuela sea siempre visibilizada afuera y que persigan los mismos resultados.

Guaidó inició una gira el 19 de enero que comenzó en Colombia con la participación en la cumbre antiterrorismo y tuvo un pico importante con su intervención en el foro económico de Davos el 23 de enero. El éxito del periplo fue sellado con una ovación de republicanos y demócratas en el Congreso de Estados Unidos en reconocimiento a su investidura y a favor de la recuperación de la democracia en Venezuela, más una reunión con el presidente Donald Trump.

“La gira ha sido muy positiva, pero eso dura muy poco porque las expectativas (de un cambio) son muchas y no están fundamentadas en hechos. La gira fue algo simbólico para contrarrestar la narrativa del gobierno de Maduro al imponer a Luis Parra como nuevo presidente de la Asamblea Nacional y se logró que afuera se reconozca al parlamento legítimo presidido por Guaidó”, indicó por su parte, la politólogo María Puerta Riera.

La especialista en temas de democracia y gobernabilidad advirtió que el estancamiento de la crisis venezolana juega en contra del presidente interino porque en el exterior se habla de cierta estabilidad por el predominio que adquiere el uso del dólar y que incluso estaría sirviendo de incentivo para el regreso de quienes emigraron.

“Es decir, la gente está enfocada en su lucha por el día a día y si no ve algo que le dé la certeza de que la situación mejorará será muy difícil que recupere la confianza en la dirigencia opositora. Guaidó como cara visible logró un apoyo importantísimo para la causa democrática, pero no es suficiente”, agregó.

Pero el politólogo Gilberto Carrasquero sostiene que el viaje del líder opositor en sí mismo fue un viraje en su estrategia al resultar inútil confrontar con el chavismo en el centro de Caracas indefinidamente para recuperar el Palacio Federal Legislativo, actualmente militarizado.

“El tema no es cómo se recupera el Palacio Legislativo sino el país, Guaidó recurrió a la comunidad internacional una vez más porque admite que solos no podemos, fue una acción acertada y el foco debe ser allí, debe mantener ese apoyo”, subrayó.

Unidad

Los analistas advierten que las negociaciones, especialmente las que se dirijan a obligar al régimen chavista-madurista a permitir garantías electorales adecuadas en comicios presidenciales o parlamentarios, no deben descartarse.

“No puedes decidir no participar en elecciones si no hay condiciones y quedarte en casa, debes actuar, no apaciguar. Por supuesto que las presiones deben enfocarse en lograr presidenciales, pero no pueden ser sin garantías, deben ser comicios reales. Y si sólo hay parlamentarias la exigencia es la misma”, sostuvo Pérez.

Puerta Riera afirma estar convencida de que a pesar de la desmotivación ciudadana, si la oposición permanece unida, dejando de lado intereses particulares, y le habla claro al país de forma coherente, se animará a participar tanto en las convocatorias de calle como en elecciones. Alertó que observa a los adversarios del chavismo muy fragmentados, de allí lo sucedido con quienes se prestaron a la toma del Palacio Legislativo, por lo que es un escollo necesario de superar.

“Se debe seguir presionando por lograr un nuevo CNE imparcial, elecciones libres y que se respete la AN, pero la negociación sin claudicar debe permanecer como una de las fichas en el tablero como espacio civilizado para que las partes exijan. Pero también cedan porque eso es lo que implica una transición”, aseveró.

Oposición y gobierno han pasado por tres procesos de negociación sin resultados, más allá de la liberación de algunos presos políticos, en República Dominicana, Barbados y Noruega. Actualmente partidos minoritarios encabezados por Timoteo Zambrano y Claudio Fermín aceptaron sentarse en una mesa de diálogo con Miraflores, mientras son acusados de legitimar a la dictadura madurista.

El jefe del Departamento de Estudios Políticos de la Universidad Metropolitana, Oscar Vallés, indicó que la oposición tiene un gran trabajo por delante para remontar la cuesta de la abstención en el caso de que se logren condiciones mínimas para acudir a las urnas electorales y decida postular candidatos en elecciones legislativas. Alertó que la situación se agravará si, vía Tribunal Supremo de Justicia, se despoja a los principales partidos de sus tarjetas.

“Es cierto que con Maduro no habrá condiciones electorales óptimas, pero la oposición no debe dejar de presionar hasta el final por lograr garantías mínimas ni de antemano anunciar que no aceptarán ir a esas elecciones”, indicó.

No descarta el escenario electoral con Maduro en Miraflores, sean presidenciales o parlamentarias y que sobre estas últimas la toma del Palacio Legislativo podría traer consecuencias. Que ante la permanente amenaza del uso de la fuerza por parte del régimen para imponerse y controlar lo que desee, los ciudadanos consideren que no tiene caso votar.

Destacó que así el chavismo estaría logrando uno de sus principales objetivos al fraguar la juramentación irregular de una directiva paralela, ganar el Legislativo sobre la abstención del electorado opositor.

Respecto de la vía electoral Carrasquero es más pesimista porque a su juicio el chavismo- madurismo no ha dado señales de querer permitir condiciones electorales que pasen por la observación internacional adecuada, la renovación del Poder Electoral y la participación de todos los partidos políticos.

“Lo que no debe hacer Guaidó es aceptar negociar con la dictadura, ni siquiera unas elecciones porque mientras Maduro esté en el poder no es posible que sean libres ni transparentes, él ha dejado claro que con votos no saldrá. Yo creo que prefieren que primero invadan al país, debe ocurrir primero el cese de la usurpación”, sostuvo.

¿Más calle?

Sobre la reactivación de la calle, Pérez indicó que más que marchas y concentraciones debe tomarse en cuenta la gran cantidad de protestas que a diario se dan en el territorio nacional. El Observatorio Venezolano de Conflictividad Social dio cuenta en su informe 2019 de un total de 16.739 manifestaciones (nuevo récord en nueve años), con un promedio estimado de 46 manifestaciones al día.

“Si bien son protestas localizadas por malos servicios públicos principalmente, quiere decir que la gente no está resignada, no hay sumisión, las personas se atreven a salir a la calle y el rol de la oposición es hacer presencia allí en las comunidades, meterse en el tejido social y canalizar el descontento sin reeditar las situaciones de exposición a la represión», dijo.

Carrasquero aclaró que siempre es importante el apoyo de la gente, pero advierte que intentar reeditar marchas y concentraciones de 2019 no dará resultados porque existe agotamiento en la ciudadanía.

“La gente dejó de ir a las marchas y concentraciones, la popularidad de Guaidó bajó pero con la gira estoy seguro que la recuperó y debe recurrir a acciones distintas con acompañamiento internacional”, recalcó.

Este 5 de febrero, la oposición logró instalar formalmente la mayoría de las comisiones permanentes de la AN en la sede administrativa, ubicada en el edificio José María Vargas en la esquina de Pajaritos. El acto fue interpretado por la legisladora Delsa Solórzano como un esfuerzo de recuperación de los espacios naturales de los diputados ante la militarización y la toma forzosa de la sede del parlamento por parte de disidentes en complicidad con el chavismo.

Desde que tres diputados fueron agredidos en las cercanías por colectivos, el 15 de enero, la mayoría opositora no ha intentado ingresar al Palacio Legislativo y en cambio ha hecho sesiones extramuros en distintos puntos de Caracas e incluso fuera. Pero la dirigente de Encuentro Ciudadano aseguró que irán de nuevo a la sede al regreso de Guaidó al país.

Si la militarización y la represión lo impiden, Vallés sugiere sustituir la itinerancia de las sesiones ordinarias por una sede fija que sea representativa, que permita darle una identidad y que los ciudadanos la identifiquen como la sede de la AN.

“Eso es mejor que estar saltando rejas, someterse a enfrentamientos innecesarios o andar sesionando de plaza en plaza. Se debe elevar la majestad del Poder Legislativo”, dijo.

Caracas / Deisy Martínez

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