DEPORTES  Baloncesto

Luminarias NBA pasaron por la “Caldera”

Anthony Mason jugó con Marinos en 1991 antes de ser una estrella en la NBA / Foto: Cortesía

Marinos de Anzoátegui es una institución insigne en el baloncesto profesional venezolano a lo largo de su historia, pues no sólo es el máximo ganador de títulos en el país con 11 cetros nacionales, sino que además fue uno de los precursores en traer exponentes de calibre NBA a las canchas criollas.

La lista es amplia, pues más de 30 jugadores con paso por la mejor liga del mundo han vestido los colores del Acorazado Oriental desde su fundación en 1976, aunque unos han dejado más huella que otros en el tabloncillo del gimnasio Luis Ramos de Puerto La Cruz, mejor conocido como la ‘’Caldera del Diablo’’.

Óscar Torres encabeza la lista, dado que es el único venezolano formado en un equipo de la Liga Profesional de Baloncesto (LPB) que da el salto a la NBA. Lo hizo cuatro años después de debutar con Marinos en la temporada 1996, y pese a que su paso por Houston Rockets y Golden State Warriors resultó efímero, dejó su huella al convertirse en el segundo criollo en llegar al más alto nivel del deporte de la canasta.

Curiosos son los casos de dos norteamericanos que llegaron sin mucho renombre al circuito rentado, dado que apenas rebasaban la veintena de edad luego de terminar su ciclo universitario en la NCAA de Estados Unidos. Se trata de los casos de Anthony Mason y Stephen Jackson.

Anthony Mason tenía 25 años de edad cuando firmó con Marinos de Oriente en la campaña 1991, que sería la primera conquista del cuadro naval en la por entonces llamada Liga Especial de Baloncesto.

No obstante, Mason no fue partícipe de esa consagración al cortar su vínculo con el equipo antes de terminar la temporada. Sin embargo, dejó su sello en los 33 partidos que jugó, con 23.8 puntos y 11 rebotes de promedio.

Tiempo más tarde el alero de 2,01 de estatura arribó a la NBA con Nets de Nueva Jersey y Denver Nuggets. Pero su paso más recordarlo fue con Knicks de Nueva York, donde fue elegido Mejor Sexto Hombre en la zafra 1995.

Mientras que Jackson llegó a Marinos en 1999, cuando tenía 21 años de edad, dos cursos después de haber sido escogido en la segunda ronda del draft NBA por Phoenix Suns.

En Venezuela tuvo un nivel superlativo durante estadía al registrar 23 puntos por duelo.

Posteriormente iría a República Dominicana, antes de debutar con Nets en el mejor baloncesto del mundo en la zafra 2000-01. Ahí se mantendría por 14 temporadas más, promediando más de 15 tantos por desafío y levantando el trofeo de campeón en 2003 con San Antonio Spurs.

‘’Tú estás en países donde no hablas el lenguaje nativo. Fue una experiencia para mí, pero fue un camino que tuve que tomar para llegar donde estoy hoy’’, declaró Jackson en una entrevista ofrecida a ESPN en 2010.

Llegados con cartel

A diferencia de Jackson y Mason, otros llegaron a Venezuela después de haber pisado la NBA y se hicieron un nombre en el baloncesto rentado a base del nivel mostrado en nuestras tierras.
Harold Keeling es uno de los jugadores más recordados por la afición oriental, producto de sus acrobáticas jugadas y magia con el balón en las manos, llegando incluso a obtener la nacionalidad para defender los colores de La Vinotinto en el Sudamericano de 2001 efectuado en Valdivia, Chile.

Keeling tuvo un paso testimonial por Dallas Mavericks en 1986, que solo duró 20 partidos, en los que dejó 2.2 puntos por partido.

Sean Green también fue otro de los que pasó por la NBA y encontró su redención en Marinos, siendo parte del equipo en varias etapas, tras su primer arribo a la entidad anzoatiguense en 1994, dos años después de debutar con Indiana Pacers.
Donta Smith quizás dejó uno de los momentos imborrables en la retina de los espectadores de Marinos en las últimas dos décadas con aquel canasto triple desde la mitad de cancha en el quinto encuentro de la final de 2010 contra Cocodrilos de Caracas.

En 2011 se tomaría revancha y el propio Smith sería el líder del equipo que consiguió el campeonato octavo título en la historia de la franquicia. Pero la llegada de Donta a las filas orientales tuvo un transitar que recorría China, Bulgaria y Puerto Rico al no poder triunfar en Atlanta Hawks, conjunto que lo drafteó en 2004.

Lee Nailon tuvo su momento de gloria en la LPB con aquel enceste sobre el final que le dio el trofeo de campeón a Cocodrilos de Caracas en la campaña 2000, contra Gaiteros del Zulia en Maracaibo.

Después de conseguir aquel canasto marchó a su país de origen para probarse al más alto nivel durante seis campañas con Charlotte Bobcats, New York Knicks, Orlando Magic, Cleveland Cavaliers, Philadelphia 76ers y New Orleans Hornets, donde registró sus mejores actuaciones con 14.2 tantos de promedio en 68 partidos.

En 2008 retornó a Venezuela, sólo que con el uniforme del quinteto oriental. Lo hizo como en sus mejores época al establecer 21 contables y 7.2 capturas por enfrentamiento.

También están casos más recientes como el del mexicano Gustavo Ayón y el panameño Ruben Garcés. El primero se consagró en 2009 y partió a España, convirtiéndose en figura de la ACB antes de firmar con Nueva Orleans en 2012. Mientras que Garcés jugó para Marinos a principios de los años 2000, después tener un periplo fugaz Phoenix Suns.

Debido a la situación económica de la institución en los últimos años ha bajado el número de jugadores con cartel NBA que vistieron el uniforme del equipo más ganador de la LPB. Entre ellos están los casos del holandés Dan Gadzuric y el pívot Garrett Siler, que jugaron en 2013 y 2015, respectivamente.

Puerto La Cruz / Alejandro Jesús Fernández

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