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“La Superliga nace para ser la competición élite del país”

Anzoátegui tendrá representante en la SLB, será Gladiadores / Foto: Cortesía

El viernes 20 de diciembre de 2019 se realizó en Caracas el acto de presentación de Hanthony Coello como nuevo presidente de la Federación Venezolana de Baloncesto (FVB), en ese momento se escuchó por primera vez, de manera oficial, hablar de la Superliga de Baloncesto (SLB), nueva propuesta para la disciplina rentada del país.

En un principio sería una fusión entre el nuevo proyecto y la Liga Profesional de Baloncesto (LPB), pero posteriormente, cada una tomó caminos diferentes, aunque con actores conocidos.

“Estuvimos a escasas horas de anunciar la primera temporada, pero recibimos una llamada del Ejecutivo Nacional en donde nos indicaban que se iban a tomar medidas para combatir el COVID-19 y decidimos suspender la presentación, pero ni la gerencia ni los equipos han dejado de trabajar durante la cuarentena, en los aspectos normativos y de planificación para una liga de alto nivel”, detalló Oswaldo Narváez, gerente general de la SLB.

Narváez, con dilatada trayectoria dentro de la disciplina en el país por sus funciones dentro de la FVB como director nacional de la selección de mayores explicó que pese al distanciamiento físico, la liga no se ha detenido.

“Ya las condiciones de campeonatos están discutidas y serán aprobadas oficialmente en las próximas semanas, además de eso, por primera vez en las competiciones nacionales de baloncesto se contará con un Código de Ética y Disciplina, otros deportes como el béisbol cuentan con ello, lo que nos ayudará a avanzar en un tema que tanto han afectado a nuestro deporte”.

Desde 1974, cuando se creó la Liga Especial de Baloncesto, con cuatro franquicias, no se ha interrumpido el desarrollo de este deporte en el país, sino que su crecimiento ha sido de grandes dimensiones, hasta el punto de alcanzar hitos internacionales como Campeonatos Sudamericanos, Campeonatos Continentales, participaciones en Mundiales y Juegos Olímpicos, pero recientemente, el baloncesto profesional se había limitado a solo dos meses al año en Venezuela.

“La Superliga nace con la intención de ser la principal competición, la LPB prácticamente ha desaparecido del mapa, del escenario nacional, por haber disminuido drásticamente la cantidad de partidos por equipo. Pasó de jugar entre 40 y 50 encuentros anuales a poco menos de 20 en los últimos dos torneos, un promedio muy bajo si se toma en cuenta el promedio internacional” resaltó Narváez.

Ambas ligas podrían disputarse en Venezuela, pero no podrán cohabitar en el mismo período de tiempo, es decir, no podrían jugar en paralelo, cada una deberá tener fechas diferentes de inicio y finalización de sus torneos, como ocurrió en alguna oportunidad con la LPB y la Liga Superior de Baloncesto.

“En el país puede existir una sola competición élite, esa es la que asume la máxima categoría de baloncesto, lo que trae asociado los derechos de formación, desarrollo de jugadores y oportunidad de representar en los torneos internacionales de clubes”, explicó el directivo de la Superliga.

Amplia participación

“Contamos con 18 organizaciones debidamente registradas para participar, incluso, hay otros equipos que han mostrado interés en unirse, tema importante porque vemos como se amplía el mapa nacional en cuanto a franquicias se refiere, lo que permite un mejor desarrollo de los jugadores por contar con espacio para jugar”

Clubes tradicionales como Guaiqueríes de Margarita, Trotamundos de Carabobo, Cocodrilos de Caracas, Bucaneros de La Guaira y Gigantes de Guayana y Guaros de Lara inscribieron sus nombres para la primera temporada de la SLB.

“Es una apuesta alta, contaremos con tres Conferencias en la temporada, la intención es que sea el preludio de una competición consolidada y que con el pasar del tiempo vaya creciendo, ¿Por qué no? jugar dos torneos al año, inclusive, hasta tres si añadimos una Copa, queremos darle volumen y calidad de competición a nuestros jugadores”, especificó Narváez.

Ante la duda surgida entre varias personas y en encuestas realizadas por medios especializados en baloncesto en sus diferentes redes sociales sobre la legalidad y aval de la SLB en Venezuela, Narváez explicó el tema.

“La Superliga cuenta con registro en las debidas plataformas de la FIBA (Federación Internacional de Baloncesto), el aval correspondiente para operar en Venezuela lo otorga la FVB. Los equipos que participarán en la SLB ya cuentan con su licencia (FIBA ID). Lo primordial es hacer las cosas bien, dar un salto de calidad, evitar que seamos una liga que tenga problemas de existencia por deudas, que se realicen las malas prácticas del pasado, que haya personas sin contrato en los equipos, ese es nuestro interés”.

Deuda internacional

En el último lustro, Guaros de Lara llenó de laureles internacionales su vitrina y le dio a Venezuela reconocimiento por parte de los diferentes integrantes de la disciplina en el continente, incluso, llegó a ganar la Copa Intercontinental ante un equipo de Alemania.

“La Superliga está buscando retomar los espacios en los torneos internacionales que se perdieron hace unos años, son competencias que dejan mucho para el desarrollo, el nivel que se muestra, descubrir el talento, dan roce competitivo, la Liga Sudamericana y ahora la Champions League, en donde Venezuela no cuenta con un cupo, desconozco las razones de la no participación en esta, son torneos a los que apuntamos regresar”, dijo el gerente.

“La última vez que un equipo venezolano participó en un torneo de esta talla fue en 2018, cuando Guaros de Lara asistió a la Liga Sudamericana pero por haber sido campeón de la Liga Nacional, la LPB perdió la condición por no haber participado en los torneos recientes”.

LED debe seguir funcionando

Durante el año 2019 se retomó en Venezuela el programa de Desarrollo del Baloncesto con la creación de la Serie A, en primera instancia y que posteriormente pasó a llamarse Liga Especial de Desarrollo (LED1).

“La LED materializa el deseo de contar con una Liga de Desarrollo, la explosión de los jugadores parte de ahí, a finales de la década de 2000 se disputaba una Liga Nacional Juvenil, lo que permitió que muchos jugadores pudieran mostrarse y posteriormente Venezuela empezó a contar con figuras y eso permitió el salto de calidad de las figuras”, refirió Oswaldo Narváez.

El directivo contó que ya se está trabajando en una sinergia entre la LED y la SLB, como ligas complementarias, también de una Liga Femenina. “En algún momento la LED debería convertirse en una competición paralela de la máxima competición del país, con sus particularidades y para eso evidentemente debemos incrementar las reservas deportivas”.

“La LPB nunca entendió que se debía desarrollar los jugadores y en algunos casos los entes federativos tampoco lo vieron de esta manera. La intención es copar los espacios competitivos durante el año calendario, no podemos realizar competiciones donde se destruyan a los jugadores con tantos partidos en una semana”, lamentó Narváez.

Seis de las nuevas franquicias que participarán en la Superliga de Baloncesto participaron en el proyecto de desarrollo del año pasado: Diablos, Broncos, Cangrejeros, Gladiadores, Brillantes y Cóndores.

Puerto La Cruz / José Barberi

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