Deportes

“Toquita” encarnó un sentimiento genuino de amor y entrega al deporte

Toquita Mejías falleció el pasado domingo a los 101 años de edad / Foto: Cortesía

Esposa, madre, abuela y bisabuela, siempre veló por sus seres queridos, pero también se encargó de una familia mucho más numerosa: todos los deportistas de Anzoátegui que competían por dejar en alto los colores de la entidad, de manera profesional, de alta competencia o Amateur.

Con sombrero de tela, bata larga, estampada que casi le cubría sus tobillos, bandera del equipo al que iba a apoyar y su inolvidable e inconfundible silbato, así se puede describir a Toquita Mejías, personaje que tiene su nombre y el número 99 en lo más alto del templo de los inmortales en el gimnasio Luis Ramos, sede deportiva de Marinos de Anzoátegui.

Toquita celebró y disfrutó todos los 11 títulos obtenidos por el “Acorazado Orienta’’, los tres que ostenta Caribes de Anzoátegui y los logrados por Deportivo Anzoátegui en sus diversas presentaciones.

“Nadie logrará superar el significado que esta inigualable mujer ha tenido en el deporte venezolano, me siento feliz de haberla conocido. Siento mucha tristeza por su fallecimiento, fuiste única”, escribió en su cuenta de Twitter el expropietario de Marinos, Domingo Cirigliano, que vivió los años gloriosos de la escuadra naval junto a la fiel admiradora, que era parte intrínseca de la organización.

Otro que pudo compartir de cerca con la dama oriental fue Gianni Patino, hoy presidente de Gladiadores de Anzoátegui.

“Toquita fue símbolo de pasión, amor por el deporte. Apoyaba a todos por igual, desde los más pequeños hasta los profesionales, siempre en la primera fila, con una broma, una palabra de aliento, un regaño si los jugadores se equivocaban. Ella era así; entraba al camerino, algo que nadie más podía hacer sin autorización“, expresóquien también fue parte de Marinos en la última década.

Patino contó que uno de los rituales que tenía el Acorazado Oriental consistía en que los jugadores le pidieran la bendición a ‘‘Toquita’’ para ganar los encuentros.

El directivo recordó su legado en las canchas y cree que la naciente Superliga de Baloncesto debería llevar su nombre en la edición 2020.

Pero no sólo en el deporte profesional se hizo sentir, Toquita podía pasar todo un día caminando de estadio en estadio, de cancha en cancha, con su atuendo y su icónico silbato, a veces sola, a veces acompaña por algún hijo y últimamente por uno de los muchos nietos que dejó, de sangre o de vida.

‘‘Para mí un orgullo grande. Siempre me llevaba a los partidos y que fuese tan reconocida por la gente era lo máximo. La última vez que fuimos al estadio fue una gran experiencia. Que la tomen en cuenta para muchas cosas es realmente maravilloso’’, declaró su nieta Daniela.

Homenajes en vida
Sin ser atleta logró, con su entrega y pasión, que un equipo profesional (Marinos de Anzoátegui) retirara una camiseta con el número 99 en su honor.

Todos los 24 de abril, día de su cumpleaños, era celebrado en el gimnasio Luis Ramos, o pocos días después, cuando el equipo le tocaba jugar en casa.

Un estadio de béisbol lleva su nombre en Puerto La Cruz, una instalación remozada para la práctica de ese deporte en cualquier categoría, y softbol, además de torneos y ligas infantiles de varias disciplinas con que la homenajean a su manera.

Por supuesto, Toquita siempre estuvo en las gradas de ese recinto ubicado en la urbanización donde vivía, la Gulf, con su silbato y aupando a todos los que jugaban.

También tuvo la dicha de inaugurar las residencias “Toquita Mejías”, ubicadas entre la urbanización Fundación Mendoza y Tronconal III.

No solo los deportistas le rindieron homenaje a la dama, todo el estado se rendía a sus pies, por su carisma, amor y forma jocosa de ser.

Su alegría, sus gritos eran capaces de despertar a una tribuna llena de fanáticos, animar a los equipos de sus amores, Marinos, Caribes, Deportivo Anzoátegui.

Bailaba, bromeaba, se metía con todos – hasta con los árbitros – sin temor de recibir un reclamo o falta técnica. Todos la amaban, locales y rivales,
siempre fueron clase aparte con un ser especial.

Una apasionada
La afinidad de Antonia Evangelista Ruiz de Mejías por el deporte nació décadas atrás gracias al amor por la activad de su pareja sentimental, quien era un amante del béisbol.

La nacida en Cumaná un 25 de abril de 1919 rápidamente se vio inmersa en el mundo deportivo junto a su esposo, Antonio ‘‘Cacharé’’ Mejías, instándose en Puerto La Cruz a finales de los años 30, cuando contrajo matrimonio. Tuvo 12 hijas. Una de ellas la recuerda como alguien que era auténtica.

‘‘Ella era igual que en el estadio. Siempre bailaba sola. Incluso en los últimos años siempre fue una persona alegre. Me acuerdo que se metía a una cancha y de ahí no quería salir nunca. Iba horas antes de que empezara el partido’’.

En la memoria
Para nadie es un secreto que quizás Toquita es el personaje más emblemático del deporte anzoatiguense, sin haber practicado alguna actividad física. Su fama trascendió más allá de su silla en el Gimnasio Luis Ramos y del Estadio ‘‘Alfonso Chico’’ Carrasquel.

Muchos de los jugadores a los que alentó guardan en su memoria todo el apoyo que recibieron de parte de la ‘‘Fanática Número 1’’ en Oriente.

José Vargas, capitán de la selección nacional de baloncesto y exJugador de Marinos de Anzoátegui se pronunció en las redes sociales luego de que se coniciera oficlamente la partida físca de la sucrense.

‘‘Hoy es uno de esos días que no quieres que llegue. Reina, sólo quiero decirte que dejas una huella imborrable en mi alma’’, escribió Vargas.

Eliézer Alfonzo, expelotero que recientemente se retiró del béisbol profesional, y leyenda de Caribes por varios años, rememoró sus vivencias con Antonia.

‘‘Era impresionante la alegría que tenía. Fue una señora que siempre me apoyó, de principio a fin, y que estuvo conmigo alentándome. Me hubiese gustado que hiciera lo mismo con mis hijos, que los vio nacer y crecer. No nada más era la mejor aficionada sino que también lo era como persona’’, comentó el popularmente conocido como ‘‘Matatán’’ por los seguidores en Venezuela.

Alfonzo contó una anécdota que habla de la fama y el impacto que tiene Mejías para quienes la conocieron, pues una vez que fue a Puerto Rico, durante una Serie del Caribe con la ‘‘Madrina del deporte’’, un boricua con el que se cruzó, le preguntó si ella era la famosa Toquita, dado que él había tenido una pasantía por Marinos de Anzoátegui con anterioridad.

Muchos de los presentes en su último adiós recordaban cómo era parte de las intensas rivalidades que existían en la Liga Profesional de Baloncesto durante los años 90, sobre todo ante Trotamundos de Carabobo, siendo en muchas ocasiones parte del espectáculo mismo, junto a la famosa Batucada que le daba sonido a un ambiente ya de por sí ruidoso.

Pionera
Además, Toquita Mejías logró asentanse e imponerse en un territorio en el que las mujeres todavía no gozaban de demasiado protagonismo y casi siempre estaban en un papel secundario. Pero no fue su caso, ella siempre quiso cambiar esea realidad e integrar más al público femenino de los eventos deportivos que se desarrollaban en el país, y más aún en el estado Anzoátegui.

“Me gusta ver que las mujeres se involucren en el deporte. Por eso me contenta mucho ver en cada gimnasio, en cada estadio al que voy, a madres apoyando a sus hijos, hermanas apoyando a sus hermanos. Una mujer siempre debe velar por su familia”, afirmó en vida durante una entrevista que recoge el portal digital Eldiario.com.

Toquita Mejías celebró su cumpleaños 97 – Puro Béisbol y Baloncesto

Legado
Posiblemente la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP) haga lo mismo que la temporada anterior y le dedique esta campaña a un
aficionado, como lo hizo con Jesús ‘‘Chivita’’ Lezama.

Esta vez podría ser el turno de la oriental. Alfonzo estaría de acuerdo con que algo así se le hiciera en los próximos meses.

‘‘Era una persona que toda Venezuela conoce. Casi que la dueña de todos los deportes, no importa si era boxeo, baloncesto. Estaba en todos los rincones y debería tener una estatua en cada estadio del país. Me hubiese gustado llevar su cuerpo al ‘‘Chico’’ Carrasquel y darle su merecido reconocimiento con todos los fanáticos que quisieran verla, pero sabemos cómo está la situación con la pandemia y debemos cuidarnos’’, afirmó

Ahora verá el deporte desde un lugar privilegiado, con un asiento cómodo, con entrada preferencial, ya que una vez que partió al cielo al encuentro con Dios, Toquita dejó el mundo terrenal, pero queda grabada su cara y su carisma en los corazones de todos aquellos quienes la conocieron.

Puerto La Cruz / José Barberi y Alejandro Fernández

Share This:

Comentarios

  

Do NOT follow this link or you will be banned from the site!