Coronavirus

Ni Covid-19 ni cuarentena paran los arrendamientos: han aumentado 25% este año

Los costos de los alquileres son altos en una Venezuela en hiperinflación / Foto: TalCual

La pandemia, la crisis económica y la cuarentena no han frenado los alquileres. Desde que el mandatario Nicolás Maduro decretó el estado de alarma en marzo por el coronavirus se han firmado contratos de arrendamientos, muchos de forma privada debido al cierre de registros y notarías durante los primeros tres meses del confinamiento, y que empezaron a trabajar a partir del 15 de junio en las semanas de flexibilización de la cuarentena del esquema 7+7.

De acuerdo con la Cámara Inmobiliaria de Venezuela, en 2019 hubo un repunte de entre cinco y diez por ciento del número de contratos de arrendamiento, y este 2020 ha aumentado 25% respecto al año anterior, aunque se ralentizó un poco en los meses de septiembre y octubre, reseñó Tal Cual.

Francisco López Domínguez, presidente de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela, asegura que, a pesar de la situación de la pandemia, el sector no ha estado tan parado como otros.

“Como la gente no dispone de unas cantidades importantes de dinero para comprar una vivienda ni hay créditos hipotecarios, se han visto mermadas las operaciones de compraventa y se han incrementado los alquileres. Por supuesto, la situación económica del país hace que no estemos boyantes, pero, si comparo con algunos sectores, estamos un poco mejor».

Contrariamente a lo ocurrido con la cantidad de arrendamientos, los cánones han bajado debido a la pérdida del poder adquisitivo como consecuencia de la hiperinflación, que este noviembre de 2020 cumple tres años.

Decrecimiento

López recuerda que la caída del sector se viene registrado desde mucho antes de la pandemia. De hecho, señala que tiene 10 años en decrecimiento y que actualmente se encuentra en un nivel muy bajo, sobre todo el mercado primario de la construcción. “Pero ya no hay mucho margen para seguir bajando. Ya estamos en picos mínimos históricos. No creo que se pueda bajar mucho más”.

El alquiler de un apartamento con dos habitaciones y un baño en la parroquia La Pastora, al oeste de Caracas, puede costar 100 dólares; y uno con estas mismas características en la avenida Rómulo Gallegos, al este de la ciudad, 120 dólares. El arrendamiento de una habitación en esta misma zona puede estar en 70 dólares mensuales.

Por otro lado, el alquiler de un apartamento con tres habitaciones, dos baños, terraza y un puesto de estacionamiento, además de un tanque de agua subterráneo, ubicado en Altamira, una zona exclusiva de Caracas, cuesta 600 dólares mensuales.

Freno

Además de la crisis económica, hay otros factores que impiden que el sector inmobiliario crezca. López señala que se debe reformar la Ley de Arrendamientos Inmobiliarios, para que los arrendadores puedan desalojar a los inquilinos que no cumplen con los contratos. “Eso le daría seguridad a mucha gente que tiene viviendas cerradas porque no confía en la ley”.

Indica que también se tiene que reformar la Ley Contra la Estafa Inmobiliaria para que se puedan hacer operaciones legales en dólares o en cualquier otra moneda extranjera. Esto beneficiaría al arrendador ya que el dinero no se le devaluaría de manera importante como pasa con el bolívar, y también al arrendatario quien no tendría que pagar varios meses por adelantado.

Por otro lado, la migración interna de empresarios hacia Caracas por el colapso de los servicios básicos en el interior del país, ha impulsado el mercado de alquileres de residencias y locales en la ciudad capital. Los empresarios necesitan arrendar un local o un almacén para su negocio y también requieren tener un lugar donde vivir.

Gustavo Hernández, corredor inmobiliario certificado por la Cámara Inmobiliaria de Venezuela, dice que se está observando alquileres de familias o personas que provienen del interior del país que han decidido ir a Caracas para trabajar, bien sea en comercios o por cuenta propia.

“Una parte del mercado residencial tiene un movimiento importante por la migración de familias y personas del interior que han decidido trasladarse a Caracas y montar o hacer sus operaciones de trabajo o negocio desde la capital”.

En este sentido, un asesor inmobiliario que solicitó el anonimato, señala que por las precarias condiciones en el interior -entre ellas escasez de agua, de gas, de gasolina e interrupciones permanentes del servicio eléctrico-, se está viendo migración interna de empresarios a Caracas desde diferentes zonas del país, sobre todo de la región andina y del estado Zulia, unos de los más golpeados por la crisis de servicios.

“Vienen solos o con la familia, y, así como alquilan una residencia, también alquilan una oficina para el funcionamiento de su negocio, de su empresa, o un galpón para el depósito de los bienes y productos que comercializan. Eso por las condiciones de deterioro que ha causado todo este problema económico fuerte que tenemos en el país”.

En el estado Zulia, el mercado inmobiliario no está ni en ebullición ni estático. Bruno Angelini, primer vicepresidente de la Cámara Inmobiliaria del Zulia (CIZ), dice: “Los alquileres de viviendas se están moviendo normal, pero también se debe a los bajos precios. Se están consiguiendo precios ridículamente muy bajos en alquileres que la gente los aprovecha, pero esto no quiere decir que el mercado esté efervescente, que se está moviendo. No lo veo así”.

Locales

Las fuertes restricciones que el gobierno de Nicolás Maduro sigue aplicando a algunos sectores de la economía en medio de la pandemia, y las medidas de bioseguridad que prohíben la aglomeración de personas en sitios cerrados, han bajado la demanda de alquileres de locales en centros comerciales e incrementado la de establecimientos de las principales calles y avenidas de las ciudades del país, según fuentes del sector.

“En este momento hay un movimiento importante de clientes que están buscando alquilar locales comerciales a pie de calle, es decir, en calles y en avenidas que tengan un buen tránsito peatonal y vehicular; y, por los momentos, no tienen interés en locales en centros comerciales, que antes de la pandemia fueron un atractivo importante para cualquier comerciante”, asegura Gustavo Hernández.

El gremio advirtió que, de mantenerse el confinamiento a lo largo del tiempo, sin ningún tipo de flexibilización, se estarían poniendo en peligro cerca de 600.000 puestos de trabajo en 40.000 comercios de todo el país.

Por su parte, López afirma que los comerciantes que se encuentran en centros comerciales no han migrado a las calles, y siguen esperando que el gobierno autorice que estos lugares puedan volver a la normalidad. Mientras tanto, asegura, los propietarios de los centros comerciales y los empresarios han llegado a acuerdos para que ninguna de las dos partes se vea afectada por la crisis. Agrega que hay expectativas de que el sector de centros comerciales pueda mejorar su situación en la temporada de navidad, así sea en el marco del esquema 7+7.

El abogado Leonardo Palacios, presidente de la Cámara de Comercio de Caracas, asevera que la caída de la demanda de locales para alquiler se trata de un problema multifactorial.

“El problema viene de antes de la pandemia. La descontrolada inflación que llegó a términos de hiperinflación, erosionando de manera importante la capacidad de compra del venezolano, la reducción de la producción nacional y el tema de la devaluación, han causado una caída en los arrendamientos de locales comerciales”.

Bruno Angelini señala que el colapso económico que enfrenta Venezuela ha bajado mucho los alquileres, y la pandemia ha afectado especialmente el mercado de comercios en lugares cerrados. “Hay muchos locales cerrados, y la misma covid-19 ha hecho que espacios cerrados como los centros comerciales tengan sus restricciones”.

Acuerdos

Otros empresarios han logrado mantener sus locales alquilados, bien sea porque siguen pagado su canon de arrendamiento o porque han llegado a acuerdos con los arrendadores para el pago, según lo establecido en el Decreto N° 11 del estado de alarma, publicado en la Gaceta Oficial 41956, de fecha 2 de septiembre de 2020, que suspende el pago del canon de arrendamiento hasta marzo de 2021 y permite la discusión entre las partes para adaptar la medida a su situación.

“Sé de muchos casos que han llegado a un acuerdo y han pagado. La Covid-19 nos ha hecho repensar y descubrir nuevas formas de hacer negocio”.

La fuente que pidió a TalCual mantenerse en el anonimato cree que pueda haber un repunte en los alquileres de viviendas, depósitos y locales comerciales si la ley antibloqueo logra atraer en los próximos meses a inversionistas privados de países como China, Vietnam, Turquía e Irán, “países ideológicamente identificados con el gobierno”.

“Ya tenemos el caso del megamercado iraní Megasis, lo que era antes la tienda Éxito en La Urbina, que es un gran almacén iraní, donde hay una variedad de productos. Ese tipo de inversión probablemente lo veremos en los próximos meses. Si con esta ley antibloqueo el gobierno lograra realmente captar y que venga un flujo importante de inversionistas privados, eso también pudiera incidir en el mercado inmobiliario y pudiera generar un mejor”.

Caracas / TalCual

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