Venezuela

Salario y bonos de la Patria cubrieron apenas 19% de la canasta en el 2020

Expertos afirman que 2021 arrancó con una clara tendencia inflacionaria y sólo en enero la canasta alimentaria podría subir 70% / Fotos referencialees

El primer mandatario, Nicolás Maduro, aseguró, en la presentación de su Memoria y Cuenta del año 2020 ante la Asamblea Nacional (AN) de mayoría oficialista, que su gobierno se ocupó a lo largo el año de proteger los ingresos de los venezolanos con el pago de los sueldos, la entrega de las cajas de alimentos subsidiados de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) y las asignaciones de los bonos a las personas registradas en el Sistema Patria.   

“Una de las principales preocupaciones es el salario de la clase obrera (…) si algo hemos protegido es el ingreso de la familia venezolana, la estabilidad laboral, la creación de empleo (…) Que nadie, ni desde la izquierda trasnochada ni desde la derecha trumpista, haga demagogia barata!”, dijo.    

Sin embargo, de acuerdo con  cifras y análisis ventilados por diversos analistas, nada más lejos de la realidad. El ingreso promedio de las familias de los estratos más pobres, que incluye salario y transferencias del Estado venezolano, no cubrió en el año 2020 más de 19% del costo en dólares de la canasta alimentaria familiar, que osciló entre 247,28 y 355,55 dólares. Los cálculos se desprenden de estudios realizados por la encuestadora Datanálisis, según los cuales, los sectores más pobres reciben un ingreso mensual promedio de 48 dólares.   

“El 51% de la población reporta transferencias externas, o ingresos en divisas o remesas o repatriaciones de divisas y ahí los ingresos son más elevados”, afirmó a El Tiempo el economista Luis Vicente León, presidente de Datanálisis.

 “Los grupos que sólo reciben remesas tienen ingresos promedios de 85 dólares. Y luego ya hay segmentos de la población que tienen ingresos muchos más elevados, por encima de 400 dólares al mes”.   

El acelerado aumento del dólar durante el año pasado afectó fundamentalmente a los venezolanos que siguieron ganando en bolívares, pues por sus  ingresos perdieron considerablemente  poder de compra, a diferencia de quien gana un salario en dólares, que gastó lo mismo o incluso un poco menos en un mercado.   

Según el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM) –la instancia que ha llenado el vacío de cifras oficiales ante el silencio del Instituto Nacional de Estadísticas (INE)–, el costo en dólares de la canasta alimentaria familiar arrancó el 2020 en 317 dólares y cerró en 294 dólares.   

En 2020, el precio del dólar en el mercado paralelo inició en Bs 56 mil 122 y cerró en Bs 1 millón 027 mil 812, lo que significa un incremento de 1.731% en la cotización de la divisa.   

El costo de la vida en Venezuela se les hizo mucho más alto a los venezolanos que continuaron ganando, principalmente. en bolívares. Según el Cendas, la canasta de alimentos, referida a una familia de cinco miembros, se incrementó de Bs 15 millones 252 mil 586 a finales de diciembre de 2019 a Bs 323 millones 523 mil 329 en diciembre de 2020, lo que supone un aumento de 2.021%.   

Otra manera de ilustrar el significativo incremento en bolívares es que con lo que costaba a finales de 2020 una cesta de alimentos, en diciembre de 2019 se cubrían las canastas de 21 familias de cinco integrantes cada una (105 personas).   

“El país se mantiene con una hiperinflación, aun cuando la velocidad de aumento de los precios ha disminuido”, afirmó a El Tiempo Óscar Meza, director del Cendas. “Estamos hablando de que la canasta básica, que es la más cercana al índice de precios al consumidor, subió 2.256,2%, mientras que el costo de la canasta alimentaria se encareció 2.021%”.   

Salario mínimo inutilizado
El último reporte del Cendas indica que una familia de cinco miembros requiere el equivalente a más de 269 salarios mínimos, de Bs 1 millón 200 mil, para poder adquirir la canasta alimentaria. Esto significa que se necesitan más de 10,7 millones de bolívares diarios o 9,80 dólares  para satisfacer las necesidades mínimas de alimentación, mientras el salario mínimo es de menos de un dólar mensual, lo que lo ubica en el terreno de pobreza extrema al estar por debajo de los estándares del Banco Mundial de 1,90 dólares diarios.   

“Prácticamente desapareció la utilidad del salario mínimo”, asegura Meza. “¿A quién contratas con salario mínimo? A nadie. El salario mínimo no tiene mayor utilidad salvo la de homologar pensiones. Actualmente equivale a menos de 0,70 centavos de dólar. ¿Qué pueden comprar con eso, si se necesitan 10 dólares diarios para cubrir la canasta de alimentos y 20 dólares diarios para adquirir la canasta básica?”.   

Señala que la destrucción del bolívar también ha provocado la pulverización de las prestaciones sociales, lo que antes era “un patrimonio familiar que ataba a los trabajadores al sector público. Mucha gente aguantaba en la administración pública por las prestaciones, pero ahora qué se puede esperar con una moneda destruida. Esto ha hecho que no haya personal. En el Metro no hay. La gente se va y aquellos  que no buscan otra opción que los compense más en términos de ingresos”.   

El economista Víctor Álvarez indica que ante el creciente proceso de dolarización que se está registrando en Venezuela, las empresas están pagando bonos y complementos en dólares con los cuales  “ayudan a recuperar la capacidad de compra que beneficiará a las empresas que proveen los bienes y servicios básicos y esenciales, principalmente alimentos, cuidado personal, medicinas”.   

“Los rezagados son los empleados públicos, jubilados y pensionados que siguen recibiendo ingresos en bolívares. Tanto el salario mínimo como las pensiones son  insuficientes, para garantizar la adquisición de los bienes y servicios indispensables para la vida”.   

Esfuerzos para tener dólares
En este sentido, Meza sostiene que el proceso de dolarización de facto ha permitido que incluso personas de menos recursos obtengan una remuneración que compense mucho más el esfuerzo que cobrar en bolívares. “Una señora que limpia cobra 5 dólares. El plomero cobra 10 o 15 dólares por un trabajo sencillo. En la calle todo está dolarizado. Ayuda a que se pueda sobrevivir para los que tienen ingresos fijos en dólares”.   

Señala que una autorización para que la banca pueda dar créditos al consumo en dólares puede ayudar a la disminuida economía y a que los emprendimientos que nacieron en la cuarentena sean viables.   

La mayoría de los venezolanos que se encuentran en la economía informal -que según Meza es al menos 60% de la fuerza laboral-, se vio afectada por la cuarentena debido al coronavirus y ha procurado ver qué puede ofrecer como bien y/o servicio para obtener dólares que le permitan comer.   

“Estos emprendimientos domésticos que han surgido continuarán en 2021, incluso puede haber mejoras en cosas como el marketing. Es lo que les permite a algunas familias mantenerse. De hecho, el consumo del último mes del año fue en buena parte el resultado del esfuerzo que hicieron los hogares para producir por su propia cuenta ingresos en dólares”.   

Bonos insuficientes
Una de las medidas económicas implementadas por Maduro para hacer frente al impacto del Covid-19 en la ya muy maltrecha economía venezolana fue precisamente entregar “bonos especiales” a los trabajadores informales.   

De acuerdo con  un informe elaborado por Ecoanalítica, entre 2018 y 2020 se entregó un total de 274 bonos, divididos en dos categorías: discrecionales –es decir, bonificación no constante o “especial”–; y pagos periódicos que incluyen entre otros, Hogares de la Patria, Parto Humanizado, Lactancia Materna y José Gregorio Hernández.   

Con cada año, la cantidad de bonificaciones ha ido en aumento: en 2018 se entregaron 72 bonos; en 2019, 81 bonos y en 2020, 121 bonos.

En 2020, el Gobierno entregó 121 bonos cuyos montos en bolívares también se incrementaron, aunque –como ahora– resultaban insuficientes

Los montos en bolívares también se han ido incrementando a la par de la inflación. A inicios de 2020 – entre el 6 y el 15 de enero– se otorgó el llamado Bono de Reyes, por Bs 250 mil -a una tasa de Bs 77 mil 715, este beneficio alcanzaba a los $ 3,21. Mientras, el Bono Felicidades Venezuela, entregado del 21 al 31 de diciembre del año pasado, se ubicó en Bs 5 millones 070 mil ($4,93).   

Sólo entre noviembre y diciembre se desembolsaron 27 bonificaciones entre constantes (20) y especiales (7).   

Según Maduro, durante 2020 se entregaron 517 millones de bonos que beneficiaron a 14,2 millones de personas, en promedio, mensualmente. “Se transfirieron recursos a sectores vulnerables por 1 mil 400 millones de dólares”.   

“En 2020 se atendieron a 6,2 millones de familias en el sistema Hogares de la Patria, así como 2 millones de personas a través de la Gran Misión José Gregorio Hernández. Se ha fortalecido la Plataforma Patria, que tiene 21 millones de personas registradas. Se otorgaron 23 bonos únicos de protección social, bonos mensuales de protección a parto humanizado y lactancia materna. Se mantuvo el 100% de pensionados y pensionadas, superando 5 millones de beneficiarios”.   

Sin embargo, el director del Cendas asegura que “el venezolano se ha dado cuenta de que no puede seguir dependiendo de ayudas gubernamentales, porque alcanzan para muy poco. El Estado nunca necesitó al ciudadano para crecer ni para desarrollar sus actividades porque controlaba los ingresos petroleros, cuando otros países se sostienen gracias a la tributación de los ciudadanos. Aquí ha sido al revés, los ciudadanos necesitaban al Estado, pero eso se ha revertido”. 

Oscar Meza, del Cendas, sostiene que el proceso de dolarización de facto ha permitido que personas de menos recursos obtengan una remuneración que los compense por su trabajo

“El último bono que recibieron los maestros fue de 16 millones de bolívares que, si bien suena alto frente a un salario mínimo de 1,2 millones, en el momento en el que fue otorgado equivalía a apenas 10 dólares, lo que resuelve la situación de un día, pero el resto de los días tienes que producir 10 dólares, incluyendo sábados y domingos, para tener acceso a la canasta alimentaria”, apuntó Meza.   

Mientras, para 2021 promete incrementarse la política de bonificación. Ya en las primeras semanas del año se han asignado: el bono Amor Mayor para pensionados por un monto de Bs 1 millón 200 mil, el bono José Gregorio Hernández por Bs 720 mil, el bono Hogares de la Patria por Bs 1 millón 800 mil, el bono 100% Escolaridad por Bs 920 mil, el bono Simón Rodríguez para los trabajadores del Ministerio de Educación por Bs 16 millones 700 mil y el bono Cuarto Aniversario del Carnet de la Patria por Bs 5 millones 600 mil –equivalente a $3 y entregado del 21 al 31 de enero.

Caracas / Carlos Seijas Meneses

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