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Nicaragua detiene a otro político de la oposición

Estados Unidos ha pedido la liberación de ambas figuras de la oposición / Foto: AP

La policía de Nicaragua detuvo el sábado a otro destacado político de la oposición y potencial candidato presidencial, la última de una serie de medidas del mandatario Daniel Ortega que impiden que los candidatos se presenten en su contra en su tercera reelección consecutiva.

La policía dijo que arrestó a Arturo Cruz Sequeira, un exembajador en Estados Unidos, bajo una controvertida ley de ‘traición’ aprobada en diciembre. Cruz Sequeira fue considerada un contendiente para la nominación del partido opositor Ciudadanos por la Libertad en las elecciones del 7 de noviembre.

Su arresto sigue a la detención a principios de esta semana de la figura de la oposición Cristiana Chamorro, quien se encuentra recluida en régimen de incomunicación en su casa por cargos de lavado de dinero. Estados Unidos ha pedido la liberación de ambas figuras de la oposición.

Cruz Sequeira, quien se desempeñó como embajador de Nicaragua en Estados Unidos entre 2007 y 2009, fue detenido en el aeropuerto de Managua después de llegar en un vuelo desde Washington DC, según sus asistentes.

La ley aprobada en diciembre provocó protestas internacionales porque le da al gobierno de Ortega el poder de declarar unilateralmente a los ciudadanos “terroristas” o golpistas, clasificarlos como “traidores a la patria” y prohibirles postularse para las elecciones.

Dado que Ortega ya ha aplicado esos términos a prácticamente toda la oposición y a los líderes de las protestas masivas de 2018 contra su régimen, la ley parece tener como objetivo barrer el último obstáculo para que Ortega continúe con su largo gobierno sobre la nación centroamericana.

La ley prohíbe a los candidatos “que dirijan o financien un golpe, fomenten la injerencia extranjera, pidan la intervención militar, propongan o planifiquen bloqueos económicos, aplaudan y defiendan la imposición de sanciones contra Nicaragua o sus ciudadanos”.

Hasta el momento, Estados Unidos ha impuesto sanciones a unas 27 personas cercanas a Ortega, a su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, y tres de sus hijos. Las sanciones tienen como objetivo provocar elecciones libres.

La ley dice que las personas designadas por Ortega “serán traidores a la patria, y por eso no podrán postularse para cargos públicos”. La traición se castiga con penas de prisión de hasta 15 años.

El viernes, el Departamento de Estado de Estados Unidos pidió a Nicaragua que liberara a Chamorro, quien se encuentra recluida en régimen de incomunicación en su casa después de que le quitaran sus computadoras portátiles y teléfonos celulares.

Chamorro es una potencial candidata presidencial e hija de la expresidenta Violeta Barrios de Chamorro.

El martes, el gobierno acusó a Chamorro de lavado de dinero por supuestas irregularidades financieras relacionadas con la Fundación Violeta Barrios de Chamorro para la Reconciliación y la Democracia, que ella encabezó. El grupo no gubernamental lleva el nombre de su madre. El Departamento de Estado pidió la liberación no solo de Chamorro, sino también de dos empleados de la fundación.

“Su detención por cargos falsos es un abuso de sus derechos y representa un asalto a los valores democráticos, así como un claro intento de frustrar elecciones libres y justas”, según el comunicado de Estados Unidos.

“El arresto de Chamorro se produce en medio de implacables ataques contra candidatos presidenciales prodemocracia y medios independientes. El régimen de Ortega se ha comprometido a prohibir la participación de la señora Chamorro en las elecciones de noviembre y, en mayo, canceló sin fundamento el estatus legal de dos partidos políticos de oposición”, sostuvo.

El miércoles, la policía allanó la casa y colocó a Chamorro bajo una forma de arresto domiciliario, y un tribunal concedió una solicitud de los fiscales para prohibir que Chamorro se presentara a las elecciones del 7 de noviembre o ocupara un cargo público, citando los cargos en su contra.

Se esperaba que desafiara a Ortega por la presidencia.

Chamorro ha dicho que las acusaciones fueron inventadas para mantenerla fuera de la carrera.

En enero, dejó su puesto en la fundación. Un mes después, cerró sus operaciones en Nicaragua luego de la aprobación de una ley de “agentes extranjeros” diseñada para rastrear el financiamiento externo de organizaciones que operan en el país.

En mayo, el Consejo Supremo Electoral de Nicaragua canceló el estatus legal del Partido Restauración Democrática, que se esperaba que pudiera ser un vehículo para una candidatura de la coalición de oposición contra Ortega.

La madre de Cristiana Chamorro golpeó a Ortega para ganar la presidencia en 1990 y sirvió hasta 1997. Su esposo, Pedro Joaquín Chamorro, había dirigido el periódico familiar La Prensa pero fue encarcelado y obligado a exiliarse varias veces por la dictadura de Anastasio Somoza. Finalmente fue asesinado en 1978. Cristiana Chamorro es la vicepresidenta de La Prensa.

Managua / AP

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