Sucesos

Ladrones e indigentes operan en Colinas del Neverí

Individuos comenzaron a desvalijar la escultura pedestre de Simón Bolívar, en las cercanías del comando de Polibolívar / Fotos: Rafael Salazar

La estatua pedestre del Libertador Simón Bolívar, con la espada en la diestra, luce imponente en una plazoleta de la avenida Intercomunal, a la altura de la urbanización Colinas del Neverí de Barcelona.   

 El hecho de que la   obra del escultor Claes Mata esté a media cuadra del Centro de Coordinación Policial (CCP) de la Policía Municipal de Bolívar (Polibolívar) no evitó que los vándalos comenzaran a desvalijarla.   

 Parece que, desde el comando, situado en el cruce de la vía con la calle 8, ni de los negocios aledaños, nadie se percató a tiempo de que habían despegado una pieza de mármol de la base del pedestal, la cual se cayó y se rompió. Otra lámina está semidespegada y en cualquier momento se la pueden llevar.      

En la calle 9 quedan la Universidad Politécnica Territorial José Antonio Anzoátegui y la Asociación Civil El Paragûero.   

La primera institución está solitaria, a causa de la cuarentena social para prevenir  la propagación del coronavirus. En la segunda, unas personas emprendedoras respetan el distanciamiento social, en espera de asesoría para ejecutar proyectos. También se encuentra la Distribuidora de Víveres y Charcutería Leche y Miel.   

 Las encargadas del establecimiento, Karen Rojas y Alejandra Rodríguez, dijeron que hay tranquilidad en la calle 9, que luce sola desde las 12:00 del día; hay poco tráfico.   

Las dos veinteañeras indicaron que por el sector pasan a diario los uniformados de Polibolívar y de la Policía del estado Anzoátegui (Polianzoàtegui), sobre todo cuando hay venta de gasolina en la cercana estación de servicio PDV.   

Los funcionarios hacen un alto frente al local, preguntan a las encargadas si todo está bien, y siguen su recorrido.   

 Donde no hay sosiego es en la avenida Guzmán Lander, donde los delincuentes cometen hurtos en los comercios.   

 Es el caso del local Pastelitos Pa´ que Los Maracuchos, en el cual raras veces faltan clientes.   

El encargado, José Luis Ávila, de 54 años de edad, afirmó que el año pasado, en horas de la noche y la madrugada, los malhechores violentaron tres veces las rejas. Cargaron con productos alimenticios, dos licuadoras y una máquina de moler carne.       

El señor refirió que en la última incursión, oficiales de la Policía Municipal de Urbaneja (Poliurbaneja) capturaron a unos ladrones dentro del local.       

Ávila mencionó que el procedimiento lo hizo Poliurbaneja porque tiene un punto de control en la avenida Principal de Lechería, a la altura de Pollos Arturo’s, en las cercanías de la venta de pastelitos.   

Su compañero de trabajo Edwar Urbano (27) se quejó de la presencia de muchos indigentes en el sector. Manifestó que llegan 10, 20 y hasta 30 niños a pedir comida. Unos clientes les dan, y otros no.   

Preguntamos si ha sido víctima del hampa, y el joven respondió que los dedos de ambas manos no le alcanzan para contar las veces que lo han atracado, no en Colinas del Neverí, sino en Pozuelos.   

Urbano acotó que en la última localidad lo despojaron de teléfonos celulares, crema dental y desodorantes.   

Según aseveró el trabajador, en una ocasión lo asaltaron unos supuestos policías que dijeron ser miembros de la banda de “cabeza de melón”.   

Más hurtos   

Otro que ya ha sido blanco de tres hurtos, en 2020, es Miguel Montana (35), dueño de una venta de repuestos de vehículos, situada también en la avenida Guzmán Lander.   

El hombre relató que los rufianes abrieron boquetes en las paredes y rompieron puertas para cargar con todo el inventario.   

 Lo único que dejaron los sujetos fueron los estantes, pues están pegados a la pared.   

Montana aseveró que los vecinos tienen un grupo de whats app, por el cual reportan lo que ocurre en Colinas del Neverí.   

Gracias a ello, en el último hurto, oficiales de Polibolívar agarraron dentro del negocio a unos 10 ladrones que tenían un equipo de oxicorte.   

El señor no disimuló su disgusto al decir que los hampones salieron libres al día siguiente. Èl supone que los sujetos sobornaron a los policías para que los dejaran libres.   

A quien nunca han robado es  a José Castillo, quien ha trabajado 19 de sus 61 años en su negocio Pollos El Pelón.  Ofrece cada kilo de ave a 2.8 dólares.   

Al hombre  no le acompleja, ni le desagrada  su calvicie, pues” a los 35 años, la frente ya me llegaba a la nuca.”   

El local está  en  la vía Guzmán Lander, cruce con calle 12, en las adyacencias de  una casilla de  Polibolívar, que  por lo general está sola.

 Un ayudante de Castillo, quien prefirió omitir su nombre, señaló que  unos malandros  le  arrebataron  teléfonos celulares  a varias personas.

En  la misma  calle  funciona, desde hace cinco meses, un centro de recarga de agua potable que es atendido por sus dueños,  Yelitza de Reyes y Harold Reyes.       

La pareja relató  que la semana pasada, agentes  de Polianzoátegui  persiguieron, por el cerro Venezuela,  a individuos  que se dedicaban a hurtar piezas de hierro detrás del establecimiento Todohogar.

La comisión  capturó  a uno de los malandros.

Perros bravos

La abogada Francia Urbano es socia de la empresa Nene Autos, ubicada en la calle 12 de  Colinas del Neverí.

La profesional indicó que  no han robado en  el  local, donde   venden vehículos usados.    Estimó  que se debe a que tienen tres perros bravos.

 Allí labora desde hace cinco años el tapicero  Jesús Hernández (35),  quien expresó que no   lo han asaltado aquí, ni en otro lugar.

En la calle 11 está la Unidad  Educativa   Integral Venezuela,  con una matrícula de 95 alumnos.  En la  fachada se lee:”… Y no puede enseñar a vivir quien no parte de la vida real y de sus condiciones, sino de teorías y nociones abstractas”.

En el plantel  trabaja, desde hace 10 años, el profesor  Juan Alcalá, quien se quejó porque hay muchos menesterosos en el sector.  

El docente y  el oficial de seguridad  del colegio,   José Santoyo (59), afirmaron que la comunidad es tranquila.   

Santoyo   opinó    que no ha sido atracado  porque  lo protege Dios.   

En la calle 10 queda el edificio Costa del Sol, donde funciona  una empresa que suministra medicinas a los clientes de      Seguros  Mapfre.  

Allí esperaba por sus medicamentos Ronny Cárima (46), quien es trabajador de la Polar y paciente oncológico.

En las cercanías de la edificación   trabaja la doméstica  Ana Barrios, quien manifestó que  los mendigos  rompen las bolsas de basura.

Barcelona / Yraida Núñez

Share This:

Comentarios

  




Más vistas


Publicidad

Publicidad




Publicidad

Publicidad

El Tiempo