Coronavirus

“Luego de casi 12 horas de paciencia e incertidumbre vacunaron a mis padres”

Acceder a las vacunas en Venezuela resulta bastante complicado debido a las restricciones gubernamentales / Foto: Matías Delacroix /AP

La familia Pérez García, una vez se anunció el comienzo de la vacunación en el Hotel Alba Caracas, en el centro de la capital, decidió aventurarse a la tarea de la caza de vacunas. A diferencia de otras personas, ellos no fueron convocados por el Sistema Patria.

El plan masivo de inmunización contra el Covid-19 anunciado por el Gobierno había comenzado el fin de semana del 29 al 30 de mayo, pero hasta la semana pasada no habían recibido el mensaje de texto por su celular con las indicaciones de hora y sitio para que les fuera administrada la primera dosis. A pesar de ello, optaron por arriesgarse e ir por cuenta propia.

Rosaura Pérez, de 26 años, madrugó el miércoles de la semana pasada, con su padre y su madre (de 60 y 55 años respectivamente), además de una tía que es médico, y arribaron al punto de inmunización cerca de las 4:00 am en las inmediaciones de la avenida México. “Al llegar nos percatamos que teníamos como 200 personas adelante, quizá más, y desde esa hora se comenzó a realizar la división de las colas”.

Detalla que una fila era para el personal de salud, otra para personas de la tercera edad y la otra para la población en general.

“Una vez comenzó la división nos colocamos en las colas correspondientes. Mis padres se quedaron en la de tercera edad, mientras mi tía en la de personal de salud. A las 6:00 am aparecieron unos guardias quienes se encargaron de informar que entre las 7:00 am y las 8:00 am comenzaría el proceso de ese día”.

Pasadas las 9:00 am no había pasado la primera persona al recinto de vacunación. La incertidumbre terminó cerca de  las 11:00 am cuando finalmente arrancó el operativo. “La primera cola que avanzó fue la línea del personal de salud, luego continuó la tercera edad. La de todo público permanecía inmóvil”.

Rosaura dice que algunas de las personas que estaban en la cola habían recibido un mensaje de texto a través de la plataforma Patria Pero la gran mayoría solo se habían acercado al punto de vacunación “a ver si tenían suerte”.

“Nosotros como familia nos fuimos preparados con panes, jugo, agua y galletas así pasamos horas esperando a ver si esa suerte nos llegaba”.

Pocas vacunas, muchas personas

Desde hace dos semanas el Ejecutivo anunció la activación de 27 puntos de vacunación en 22 entidades del país, para luego aumentarlos a 77.

El ministro para la Salud, Carlos Alvarado adelantó que cada uno de los centros tendría capacidad para atender entre 600 y 1 mil personas diarias. Lo cierto que tanto el Alba Caracas, como en la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) ubicada en Los Chaguaramos –dos de los centros asignados en Caracas-, las filas registradas en el fin de semana pasado –del 5 al 6 de junio- rebasaban las mil personas.

La tía de Rosaura fue la primera en ingresar por el estacionamiento del Hotel Alba Caracas, a la 1:00 pm y luego la remitieron a un gran salón dividido por cubículos.

Una vez le pidieron su número de cédula y se identificó como personal de salud (portaba una credencial), el funcionario de turno le dijo que ella no podía ser vacunada porque ella ejercía la medicina en el estado Monagas.

“De verdad me pareció injusto que después de casi 12 horas no me hayan vacunado simplemente porque ejerzo la profesión en Monagas. (…) Es realmente lamentable”, relató la señora que prefirió resguardar su identidad para evitar represalias.

La señora María y el señor Ricardo, padres de Rosaura, tuvieron mejor suerte. También fueron llevados por el acceso del estacionamiento del hotel Alba Caracas. El proceso fue un poco más lento pero estuvo sujeto a condiciones.

“Entré con mi esposo y una vez que el funcionario nos pidió los datos dijo que no era posible vacunarnos ya que ninguno de los dos cumplía el requisito de los 65 años cumplidos”, relata María. “Inmediatamente saqué de un sobre los respectivos informes médicos donde quedaba demostrado que mi esposo además de asmático era hipertenso y yo era diabética”.
Después de realizar varias consultas entre el personal, ambos recibieron la vacuna Sputnik V correspondiente.

Desde el mes de febrero y hasta la fecha, han ingresado al país –según los reportes oficiales- 2 millones 730 mil dosis de vacunas -930 mil de la rusa Sputnik V y 1 millón 800 mil de la asiática Sinopharm. En teoría, si se toma en cuenta que se requieren dos dosis por personas, los lotes de fármacos recibidos sólo alcanzarían para inmunizar a 1 millón 365 mil venezolanos, esto es cerca de 4 % de la población.

Las cifras no concuerdan con las declaraciones ofrecidas por la vicepresidenta de la República, Delcy Rodríguez el pasado sábado 5 de junio, en las que afirma que 11 % ciudadanos -más de  3,3 millones de personas-,  ya recibió la vacuna contra la Covid-19.

“La meta es el 70 por ciento de la población (vacunada para fin de año). En estos días estamos ya abarcando casi un 11 por ciento de la población vacunada”, dijo Rodríguez. 

Sólo adultos mayores

María relata que antes de inyectar la primera dosis a ella y a su esposo, les entregaron un cartón del Ministerio  de  Salud donde estaban sus datos personales y luego el personal procedió a aplicar la vacuna.

Expresó que luego de ello, los ubicaron en un área de espera por 15 minutos en donde se le dio una charla sobre las posibles reacciones secundarias que podrían sentir.

Una vez al salir del recinto, la familia se pudo reencontrar nuevamente pese a que solo los de mayor edad fueron los beneficiados esta vez.

“En la cola de todas las edades no vacunaron a nadie ese día. Casi a media tarde un guardia informó que ese día solo era para el personal de salud y los adultos mayores. Solo así se pudo dispersar esa cola”, explicó Rosaura.

“Fueron casi12 horas de paciencia e incertidumbre en el Alba Caracas para que dos miembros de mi familia se pudieran vacunar (…) En 21 días mis padres tendrán que pasar por el calvario de hacer otra cola para poder acceder a la segunda dosis”, dijo Rosaura.

El médico infectólogo Julio Castro, exigió seriedad con los datos y las cifras que brindan los funcionarios y portavoces del Gobierno de Venezuela sobre la vacunación anticovid. A su juicio, la información oficial facilitada hasta ahora se trata sólo de “propaganda”.

“Mientras no existan datos creíbles, transparentes y auditables sobre la vacunación, todas las cifras que digan los voceros gubernamentales (de Nicolás Maduro) son propaganda. Es hora de irse poniendo serios con eso”, escribió a través de la red social Twitter.

Advirtió que el Ejecutivo también debe aclarar los criterios de vacunación según la edad, el mecanismo de selección, los puntos oficiales para la inmunización y los intervalos entre las dosis. 

Caracas / Rafael Arias

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