Venezuela

“Al régimen le aterra que se amplíe el expediente en la Corte Penal”

“Avergüenza el grado de sumisión de la FANB a la barbarie”, señala Marino Alvarado / Foto: Cortesía

Para el activista y exdirector de Provea, Marino Alvarado, el gobierno teme que el organismo internacional de justicia agregue nuevas acusaciones en su contra, como la de seguir obstaculizando la labor de los defensores de derechos humanos. Recomienda a la ciudadanía reivindicar el recurso de la desobediencia civil.

–¿Impide el régimen la defensa de los derechos humanos?

–Al régimen le aterra que se amplíe el expediente en la Corte Penal Internacional

–¿Sentenciará la Corte Penal Internacional?

–Se avanza hacia el logro de justicia, lento, pero seguro.

–Con un CNE “medianamente transparente”, ¿hay derecho a no votar?

–Debe ser una opción y respetarse

–¿Hubo violaciones con las vacunas?

–Hasta en eso el gobierno discrimina, importa más el partido que la vida de la gente.

–¿Una vacuna contra los abusos oficiales?

–Un fiscal y un defensor que sean independientes y comprometidos con la justicia.

–¿Otra para unir a la oposición?

–Menos ego, más humanidad, pensar sinceramente en el sufrimiento de la población.

–A estas alturas, ¿qué son las negociaciones gobierno-oposición?

–Un intento más; apuesto a que se avance y dé resultados positivos.

–¿Qué pasa cuando el gobierno negocia con el hampa común?

–Es una prueba de la magnitud del problema y la ineficacia en las políticas de seguridad ciudadana.

Invaluable dignidad

–¿Qué vale más: el carnet de la patria o la cédula de identidad?

–La dignidad humana.

–¿El derecho más violado durante los últimos 22 años?

–El derecho a la vida, matan con balas y con hambre.

–¿El derecho violado por la democracia?

–A vivir dignamente, mucha pobreza en medio de la riqueza. Igual hoy.

–¿La violación que llevó a este llegadero?

–La solidaridad, para el gobierno es subversiva.

–¿El deber menos cumplido por la ciudadanía?

–Reivindicar su derecho a la desobediencia civil, pacífica y contundente.

–¿El derecho menos gozado?

–A la vida.

–¿Han decrecido las manifestaciones?

–No han podido intimidar a la gente. Sigue en las calles, pero reclamando derechos como agua, salario digno y otros.

–¿Hay derecho a que venezolanos coman de la basura?

–Un legado de la indolencia, corrupción e ineficacia del gobierno.

–¿Las violaciones del Carnet de la Patria y las CLAP?

–A lo no discriminación por pensar distinto a los gobernantes.

–¿Qué queda de derecho en los Derechos Humanos (DDHH)?

–La voluntad de exigir y defender los derechos, no hay bala ni cárcel que la detenga.

–¿Quién los enderezará?

–Los poderes creadores del pueblo.

–¿El torcedor por excelencia?

–Maduro.

–De haber una intervención multinacional en Venezuela…

–Sería una desgracia. Más violencia, se violaría el derecho a la paz.

–¿Y negar una ayuda humanitaria?

–Inhumano.

–¿El deber no cumplido de la FANB?

–Abstenerse de reprimir al pueblo.

–¿La desobediencia debida de la FANB?

–La que les falta; avergüenza el nivel de sumisión a la barbarie.

–¿Qué le impide desobedecer?

–Dignidad

De perfil
Hace 26 años, Marino Alvarado comenzó en Provea su carrera profesional como investigador de la situación de derechos humanos en Venezuela. Desde 2008 hasta 2014 fue coordinador general de esta institución. En 1995 se graduó de abogado en la Universidad Central de Venezuela (UCV), donde obtuvo una especialidad en Derecho Internacional Económico. Ha sido litigante en tribunales nacionales e instituciones internacionales. Actualmente labora en Amnistía Internacional sección Venezuela y es miembro del consejo consultivo de Provea. En el 2015 fue galardonado con el Premio Nacional de los Derechos Humanos entregado por la Embajada de Canadá. Es columnista en diversos diarios de circulación nacional. Como activista ha organizado coaliciones, plataformas y redes para enfrentar problemas comunes. Eso lo ha convertido en un motor fundamental para iniciativas como el Foro por la Vida, campañas contra la criminalización de la protesta o emprendimientos regionales, como la Plataforma Interamericana de Derechos Humanos y Desarrollo.

Defensores indefensos

–¿Defiende la Defensoría?

–Ni a sus propios trabajadores… Qué queda para los demás.

–¿Fiscaliza el fiscal?

–Según el libreto que le manden de Miraflores.

–¿Controla el contralor?

–¿Existe?

–¿Quién controla a esos poderes?

–Maduro, controla y ordena.

–¿Los derechos negados a las ONG?

–A ser solidarios con los más necesitados.

–¿Y a los activistas de derechos humanos?

–A acompañar a las víctimas en sus reclamos de justicia.

–¿Se deja violar el soberano?

–Es rebelde por naturaleza, se cansa, retrocede y vuelve a avanzar.

–¿Qué pasó con la Comisión de Derechos Humanos del gobierno?

–Puro nombre.

–¿La institución que se viola a sí misma?

–El Poder Judicial, obediente a favor de la arbitrariedad.

–¿Se viola a sí misma la oposición al no llegar a un acuerdo?

–Lamentablemente, les hacen el juego a quienes quieren desplazar del poder.

–¿La institución incólume?

–Está por lograrse.

–¿Un logro del socialismo del siglo XXI en DDHH?

–Que la gente conociera más sus derechos; y ahora la reprime por ejercerlos.

–¿Tienen deberes y derechos las milicias y los colectivos?

–Muchos colectivos pasaron de aliados del pueblo a ser sus represores.

–¿La impunidad madre?

–Las violaciones a los derechos humanos.

–¿Controlará el proceso a las ONG?

–Les incomoda su autonomía y rebeldía.

–¿Qué falta para que el proceso termine de controlar a toda la sociedad?

–Recordemos a Guzmán Blanco cuando dijo que Venezuela es como un cuero seco, lo pisan por un lado y se levanta por el otro.

–¿La última carta del “soberano”?

–Resistir; no hay mal que dure 100 años.

Caracas / Jolguer Rodríguez Costa

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