Reportajes

En Tronconal V roban bombas de agua y celulares

Contaminación. Un canal maloliente surca la urbanización Tronconal III de Barcelona / Fotos: Rafael Salazar

Un mil grupos familiares, aproximadamente, habitan en la urbanización Boyacá o Tronconal V, la cual está separada de Tronconal IV por la avenida 1 de este conglomerado residencial de Barcelona.   

En la primera comunidad vive el minero y montador de cargas retirado José Jiménez, de 67 años de edad, quien manifestó que a unos vecinos les han hurtado las bombas de agua. La suya no se la han llevado porque la tiene dentro de su vivienda.   

Otros residentes usan sus equipos y luego los guardan porque ” al ladrón, uno no se la debe poner muy fácil”, argumentó Jiménez.   

El vecino resaltó que allí hay que andar “moscas”. Mencionó que recientemente, al final de la avenida 2, vio a una muchacha cuando sacaba “un celular grandote” para llamar a alguien. Él le advirtió que podían robarle el teléfono, y ella solo adujo que iba para una residencia cercana.   

El sexagenario recordó que fue víctima de la delincuencia cuatro veces en tres meses del año 2000. Entre Tronconal IV y V, en dos ocasiones lo despojaron del reloj y el celular.   

En una agencia bancaria ubicada en Plaza Mayor de Lechería, un hombre que simuló ser empleado dijo que para ganar tiempo, él iba a recibir los depósitos de los clientes.   

Varias personas le entregaron el dinero. Luego supieron que el individuo no trabajaba en la institución bancaria.   

Jiménez siguió contando que una vez, en la avenida 5 de Julio de Puerto La Cruz, le abrieron el carro y le sustrajeron una cantidad de dinero que recién había retirado.   

Pese a estas experiencias, estimó que en los últimos años la seguridad ha mejorado en Tronconal V, ya que en las vías hay patrullaje de la Policía del estado Anzoátegui ( Polianzoátegui), y a veces de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB).   

La misma opinión dio el comerciante Rafael González (69 años), quien lleva 40 años viviendo en la calle 10 del sector 7. Dijo que a la mayoría de los ladrones los han matado.   

 Pero, en la avenida 2, donde hay casas de dos niveles que carecen de garajes, los vecinos tienen que dejar sus vehículos en la calle y al acecho de los hampones. 

En una de las viviendas habita el profesor de finanzas José Ramos (40), quien relató que tres años atrás, unos sujetos abrieron su automóvil marca Daewoo y le hurtaron el equipo de sonido, más dos cauchos.        

A raíz de ello, el docente vendió su carro.   

Su vecino, el transportista desempleado Oscar Infante (49) tiene una camioneta Chevrolet, modelo Silverado.

El hombre afirmó que en los primeros días de este mes fue a hacer diligencias en el centro de Barcelona y estacionó su pick up en los alrededores del Consejo Legislativo del estado Anzoátegui (CLEA). Allí le quitaron la batería que cuesta 90 dólares.   

Mientras que Migdalia Abreu (35) se quejó, pero porque llevan cuatro meses sin recibir las cajas de los Comités Locales de Producción y Abastecimiento (CLAP).   

Añadió que la última vez pagaron 400.000 bolívares por una bolsa que “trajo dos paquetes de harina precocida de maíz de mala calidad, un kilo de frijoles duros, otro de lentejas y dos de arroz”.      

Crisis y matraca    

 La Unión de Conductores Santa Lucía tiene 57 afi- liados, de los cuales están activos 39. Los demás están parados por falta de baterías y llantas. Ellos prestan servicios en las rutas Tronconal I, II y III de Barcelona.   

Los choferes Diego Expósito, Alfredo Álvarez y Jor ge Guanique manifestaron que no los han robado porque carecen de objetos de valor. Afirmaron que sienten temor cuando ven a los policías, pues ellos  les piden  documentos. Si tienen alguno vencido, como el certificado médico de conducir, los matraquean.       

La renovación de tal certificado cuesta cinco dólares. A los conductores  se les presenta  un dilema: o actualizan el documento o comen ellos y sus familiares.

Canal maloliente   

Un canal de aguas servidas y mal olientes, surca la avenida 1, donde quedan el Ambulatorio  y el Centro de Alta Tecnología José Martì.   

A la altura de la calle 4, en una defensa del puentecito del canal se lee: horario de botar basura: 6:00 pm y 8:00 am. En comuna podemos. Sin embargo, unos cuantos vecinos no le paran a esta disposición.   

Los desperdicios atraen ratas, moscas y zamuros. estas negras aves hurgan entre las bolsas y otras se posan en el techo de una edificación en construcción, cerca de Inversiones pa´ que Luis   

 Al final de la vía, en el cruce con la avenida Principal, labora el barbero Agustín Urriola (34), quien dijo que los clientes siguen viniendo a su local porque buscan la economía. Él cobra dos dólares por un corte de pelo.   

“Ya uno está adaptado a que haya basura” expresó uno de sus clientes, el comerciante Adrián Guaregua (33).   

El zapatero Víctor Manuel Hernández (42) señaló que hace falta una urgente limpieza en el canal.   

Y el comerciante Deiwi Daboín (49) acotó que cuando se acerquen las elecciones, sí lo van a sanear.   

Frente a la barbería está un terreno, donde hay cerros de arena y de escombros.   

Cerquita queda una cauchera, cuyo dueño, Pedro Pavique (46), indicó que el jueves 3 le hurtaron un cable trifásico que puso en un poste para hacer sus trabajos. Ese conductor de electricidad cuesta 80 dólares.

57     años    tenía el comisionado de la Policía Municipal de Guanta (Poliguanta), Pedro Custodio Huérfano (57 años), quien fue asesinado el 19/05/2019, en la avenida 2, sector 5 de la urbanización Tronconal V de Barcelona. El funcionario guiaba una camioneta marca  Chery, modelo Tigo, color plateado, acompañado de su esposa, una técnica superior de  28 años, cuando la camioneta fue tiroteada por varios individuos. Huérfano fue baleado en un costado, mientras que su pareja resultó herida en la pierna izquierda. El vehículo se estrelló contra una vivienda. El grupo escapó.   

 El estadio

Entre las calles 4 y 5, en las adyacencias de residencias Bendición de Dios, queda el estadio de Tronconal V.   

La comerciante Rosiris Díaz (34) hizo saber que su hijo Emmanuel Rangel (14) practica béisbol en el coso, el cual está en malas condiciones.   

“Si a los deportistas les dan ganas de orinar, tienen que aguantar hasta llegar a sus casas”.   

La mujer no exageró, pues los baños no sirven. La cerca perimetral tiene tramos rotos. La ventolera levantó las láminas del techo de la tribuna.   

 Al lado está una cancha que tiene muchos huecos en la base de bloques y que carece de aros de basquetbol.   

El vocero de seguridad del sector 5, Eudi Larraza (47), expresó que hay una casilla de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), donde los uniformados llegan un rato y se van.   

 “Hace falta presencia policial. Las autoridades tienen que dotar de armas y radios a los funcionarios para que presten un buen servicio”.   

Larraza mencionó que recientemente los miembros del consejo comunal y la Alcaldía del municipio Bolívar hicieron una jornada de limpieza en el estadio. También instalaron unos 150 focos en los postes de la comunidad.   

Frente al Liceo Bolivariano LuisRazetti trabajan los mecánicos Francisco Villarroel (43) y Pedro Albornoz (41)   

Ambos aseveraron que años atrás, los vándalos hurtaron unas laptos de la biblioteca. Recordaron que en la última incursión, los facinerosos dejaron desnudo al vigilante.   

Villarroel y Albornoz acotaron que su cuadra es tranquila, aunque en los alrededores les han despojado celulares a vecinos y otros transeúntes.   

 “Aquí lo que hay es hambre. Hace falta empleo para vivir tranquilos“, dijo Villarroel.   

En las adyacencias del liceo residen la administradora Meleida Figuera (43) y el artista plástico Néstor Coa (67), quienes adujeron que el índice delictivo ha disminuido en Tronconal V.   

Coa también es de los que opinan que ello se debe a que  ultimaron a quienes robaban allí y porque, además, hay menos gente en la calle desde 2020, por el decreto nacional de la cuarentena para evitar la propagación del Covid.

Mataron a un joven   

Luis Ángel González González (25) fue ultimado de un tiro en la cabeza, el 14/6/2020, al final de la calle 1, sector 2, del barrio El Chispero, colindante con la urbanización Boyacá III de Barcelona. El joven fue baleado por un sujeto con quien mantenía viejas rencillas.  Tras oír unas detonaciones, unos vecinos salieron de sus viviendas y vieron el cadáver tirado en la vía,  con un pedazo de tela en la boca.    Algunos  alcanzaron a ver al homicida, pero nadie se atrevió a denunciarlo ante las autoridades por temor a que atentara contra sus vidas.   

Murió al caer de una moto   

 Un adolescente de 16 años de edad pereció por los aporreos  que  sufrió en la cabeza en un accidente  registrado, el 10/10/20202, en la avenida Rotaria, a la altura de la Universidad Nacional del Turismo (Unatur), en Barcelona. El jovencito iba a echar gasolina en una estación de servicio cercana, cuando perdió el control de una moto  marca Empire, color negro, la cual se estrelló contra la isla y volcó en la vía.  El chico residía   en el sector Libertador del barrio El Esfuerzo y vendía hortalizas en el Mercado de la urbanización Tronconal III.

Barcelona / Yraida Núñez

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