Reportajes

Ni la cuarentena ha espantado al hampa del Paseo Colón

La cruz del Paseo de La Cruz y del Mar se divisa a lo lejos en la vía de igual nombre en la ciudad porteña / Fotos: Arturo Ramírez

Unos 10 kilómetros mide el Paseo de La Cruz y El Mar (Paseo Colón), por el cual transitan a diario unos 2.000 vehículos.   

Uno de sus íconos es la cruz imponente que tiene una placa que reza: el Gobierno Nacional Bolivariano que preside Hugo Chávez y la Alcaldía de Sotillo restituyen al pueblo el paseo que le fuera confiscado por oscuros intereses. Nelson Moreno. 8 /9/ 2000 y 20 /12 / 2003.   

Igualmente el pirata con una “pata de palo”, una espada en la mano izquierda, turbante rojo, camisa azul y pantalón blanco. La obra fue esculpida por Pedro Campos en 1984.   

En las adyacencias hay varios negocios cerrados, incluido el Casino Palladium con un aviso al cual se le desprendió una de las cinco estrellas.   

En la calle contigua, la Carabobo,  funciona una sala de juegos, donde labora desde hace seis meses el oficial de seguridad Enrique Fermín (44).   

El hombre aseveró que en ese lapso no han ocurrido robos en el establecimiento, ni en los alrededores.    

Fermín expresó que el sector es recorrido por funcionarios de la brigada ciclística de la Policía Municipal de Sotillo (Polisotillo). También pasan uniformados de las policías del estado Anzoátegui (Polianzoátegui y de la Nacional Bolivariana (PNB).   

El trabajador aseveró que la seguridad ha mejorado este año en esa zona.   

La misma opinión dio Luis Pérez, quien ha trabajado 12 de sus 49 años en el Fogón de Ángel.   Recordó que antes había muchos menesterosos que hurtaban baterías de vehículos.   

Pérez señalò que hay más presencia policial, porque la gente amanece en las colas para echar gasolina en las estaciones de servicio, como la PDV que está en las cercanías, frente a la Torre Sur, en el cruce de la Carabobo con la avenida Alberto Ravel.    

Y ya no hay tantas personas en la calle por la cuarentena social que decretó el Gobierno nacional para evitar el contagio del coronavirus.   

Pérez contó que dos años atrás lo atracaron, al igual que a los demás pasajeros y al chofer, en un autobús que cubría la ruta de la Vía Alterna.   

Un sujeto con un cuchillo y otro con una pistola le robaron un millón de bolívares.   

A una cuadra queda el hotel Paradise, antiguo Meliá o Hesperia, que luce solitario. Allí queda Avior Centro de Servicio Puerto La Cruz y la discoteca Daiquirí, donde vimos pocos clientes.   

Tampoco hay mucho movimiento de personal en la Marina PLC y  la Academia Taekwondo Alto Rendimiento, ni en los restaurantes Tierras Colombianas y  Peñero de La Cruz.        

En la avenida, frente a Ford Rapid Service, el vigilante de la Alcaldía de Sotillo, Ismael Rodríguez (58 años) relató que llegó con su carro , a las 4:00 de la madrugada, con el fin de hacer su cola para echar gasolina.        

El hombre mencionó que los dueños de vehículos, con placas que terminan en 1 y 2, han hecho amistades allí.   

Ellos se turnan; unos permanecen en la fila mientras otros van a comer o a bañarse a sus residencias. Algunos cuelgan hamacas entre los árboles. Hasta ahora, todo ha estado tranquilo.   

A Rodríguez nunca lo han asaltado porque ” el que anda con Dios, siempre está protegido.”   

Una suerte diferente tuvo su amigo, el supervisor de la alcaldía, Douglas Moya (52), quien contó que ocho meses atrás,  uniformados de Polisotillo lo pararon frente al Farmatodo ubicado en el sector El Paraíso.     

Aseveró que los policías revisaron sus documentos y los del carro; y supuestamente le hurtaron 25 dólares que tenía en la guantera.

8  de septiembre de 2000 fue la fecha en que el otrora alcalde del municipio Sotillo, Nelson Moreno, ejecutó lo dispuesto en la resolución Nº 013, la cual revocó los permisos para el desarrollo de la actividad comercial de ocho negocios en el Paseo de la Cruz y el Mar. La autoridad derribó los negocios tras alegar que estaban en una parcela de interés turístico, según consta en el expediente Nº 2005-4094 del Tribunal Supremo de Justicia. En el documento, se le otorgaron a Moreno las funciones de proteger el ambiente, mejorar el turismo y poner fin a la prostitución, drogadicción e indigencia.

Intento de robo

A la altura del hotel Paradise hizo un alto el taxista Miguel González, quien tiene 28 de servicios en la línea Orient Tour.   

Este septuagenario refirió que dos años atrás, un hombre lo paró en el sector Los Cocos y le pidió que lo llevara al barrio Chuparín Arriba.   

Una vez que llegaron a la barriada, el malandro intentó asaltarlo. González ofreció resistencia, y el ladrón optó por escapar.       

El taxista, nativo de Río Caribe, se quejó de la situación económica. Recordó que años atrás, abundaban los clientes. Ahora hace dos o tres carreras al día. A veces no logra captar ni un pasajero.   

“Hoy (lunes 1º de junio) salí de mi casa a las 6:30 am. Ya son las 10:00 am, y no he conseguido el primer cliente”.       

En el cruce de la calle Arismendi con Paseo de La Cruz y El Mar, está la venta de comida rápida Mi Pequeña Tovar. En el aviso se lee: Jehová es mi pastor, nada me faltará. Salmo 23.   

Allí labora el vigilante Jesús Velásquez (31), quien indicó que en el puesto de Polisotillo, que funciona en la planta baja de un edificio de dos pisos, siempre hay oficiales.   

Su amiga Felicia Peña (40) lleva dos años trabajando en un restaurante de comida china. Ella manifestó que una vez un individuo le robó el teléfono y la cartera en Lechería.   

Más adelante, los comerciantes Alfredo Gutiérrez y Sandro Lanoy atienden a sus clientes en Bike Café, en la acerca del paseo, cerca del Tribunal Municipal Ordinario y Ejecutor de Medidas.  

Ambos, al igual que su amigo, el odontólogo Juan Carlos Almeida, expresaron que uniformados de Polisotillo hacen recorridos en bicicletas y motos. Ven  a las comisiones hasta las 8:00 de la noche.

Ultimado en balacera   

Fidel Ernesto Pérez, de 42 años,  murió el 21/8/2018, supuestamente al medir se a tiros con funcionarios del Cicpc. La balacera  se registró en la avenida de La Cruz y El Mar, frente al hotel Rasil de Puerto La Cruz. Parientes refutaron la versión oficial del presunto enfrentamiento. Dijeron que detectives bajaron a Fidel de una camioneta Kia para matarlo. Ciudadanos expresaron que él purgó una condena de 11 años en la cárcel del barrio Puente Ayala de Barcelona, aunque no indicaron por cuál delito. Aseguraron que el hombre, tras salir libre,  no volvió a meterse en líos.

A orillas del mar   

A la enfermera Merly Hurtado (45) y Oscar Marcano (47) les agrada conversar bajo la sombra de matas de almendrón, a pocos metros del embarcadero de lanchas que transportan a propios y turistas hasta las islas del Parque Nacional Mochima.       

Ambos afirmaron que el ambiente es tranquilo, que los policías dan vueltas por el lugar.   

A la obrera de mantenimiento Mary Salazar (45), también le gusta el sitio para percibir el olor del mar y meditar sobre las cosas de Dios.   

“Esto es lo mejor que el Señor ha creado”, afirmó la mujer, quien es miembro de la iglesia Dios del Mundo.       

Salazar, quien reside en el barrio Las Delicias, acotó que no ha sido víctima de la delincuencia porque “nos cubre con la sangre de Cristo”.

De seguidas se acercó un oficial de Polisositillo que le indicó a la señora y a esta periodista que nos retirarámos del paseo. Lo mismo le dijeron a dos niños que se bañaban en la playa.   

El funcionario adujo que durante la semana de la cuarentena radical, la gente no puede quedarse en el paseo.     

En los alrededores del hotel Neptuno, el comerciante español retirado Federico Reyes aseveró que el paseo es seguro porque tiene vigilancia policial.   

Aunque en otros sitios, como la urbanización Caribe del barrio El Frío, la seguridad no es tan buena.   

Este septuagenario resaltó que, tres meses atrás, a las 12:15 de la tarde, un motorizado intentó despojarlo de su bolso tipo koala y teléfono celular, cuando iba a entrar al edificio Guaicaipuro.   

Reyes ofreció resistencia, unas personas que estaban cerca de la clínica Santa Ana se percataron de lo que estaba ocurriendo y comenzaron a gritar. Los ladrones se asustaron. A uno de ellos se le cayó un par de lentes en la huida.

Ingenieron ahogado    

El ingeniero de Sistemas Santiago Salazar, de 56 años, falleció ahogado  cuando se bañaba  en la playa del sector El Espigón del Paseo de La Cruz y El Mar  en Puerto La Cruz. Fue el 10 de febrero del año pasado cuando el profesional desapareció entre las aguas del mar Caribe. Unos pescadores observaron el cadáver que flotaba y dieron parte a las autoridades. Los restos fueron rescatados por efectivos bomberiles de Sotillo. Personas allegadas dijeron que Salazar era soltero, nativo de Caracas y residía en el casco central porteño. 

Otro comerciante, Miguel Hallak, manifestó que este año la seguridad ha mejorado en el Paseo de La Cruz y El Mar. Pero se quejó de que hay muchos menesterosos que a veces molestan a los clientes.   

El hombre refirió que le robaron un carro en Cantaura y otro en Puerto La Cruz. Uno lo recuperó al mes y medio, y el otro al año.   

Hallak dio por terminada la conversación, argumentando que no quería seguir recordando  malas experiencias.   

En el edificio Turimiquire de la calle Boyacá labora, desde 2020, el vigilante Silfredi Maíz (28), quien manifestó  que el paseo es tranquilo de día.   

 “Pero de noche, unos delincuentes robaron a unos transeúntes y sustrajeron mercancía en varios negocios”.           

Maiz refirió que hace aproximdamente tres meses,  a las 6:00 de la mañana, tras salir de su domicilio del sector Las Delicias, un hampón lo encañonó para despojarlo de  su bolso con el almuerzo, el celular, la cartera y dinero.

63  años tenía el carpintero Luis Ramón Bastardo, quien expiró a causa de los aporreos fuertes que sufrió, el 16/8/20, al ser arrollado por un carro en la avenida Municipal,  a la altura de la pasarela,  en Puerto La Cruz. El sexagenario laboraba en  un establecimiento   ubicado en el Paseo de La Cruz y El Mar. Bastardo se disponía a regresar a su domicilio del barrio Las Charas cuando fue atropellado por  un autobús, cuyo chofer conducía a exceso de velocidad  por el canal del Bus de Tránsito Rápido (BTR). Según indicaron unos testigos, el vehículo es marca Iveco, color blanco, con  el logo de Pdvsa.

Puerto La Cruz / Yraida Núñez

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