Reportajes

Mantener un carro representa un duro golpe al bolsillo

Todos los servicios de reparación y mantenimiento de vehículos son cotizados en divisas / Fotos: Rafael Salazar

Con la dolarización de los precios, queda pulvorizado el poder adquisitivo de un trabajador que devengue Bs 10 millones de salario mínimo integral en Venezuela (Bs 7 millones de sueldo y Bs 3 millones de bono de alimentación), sobre todo cuando a la manutención se suman, por ejemplo, los gastos operativos de un vehículo automotor.

Y es que mantener un carro particular, de acuerdo con especialistas del ramo, representa un duro golpe al bolsillo, independientemente de si la marca es más o menos conocidas, pues en el caso de algunas de estas las piezas se consigan con mayor rapidez y a precios más bajos en comparación con otras.

Nada más el costo de un caucho rin 13, parte de los $35. Mientras que el tamaño 14 se ubica desde $45, dependiendo de la fábrica. Es decir, que para cambiar los cuatro neumáticos, los conductores deben invertir, mínimo, $140.

Si son camionetas, el monto puede ser mayor, porque a medida que se eleva el número, también el valor.

“Cada caucho rin 16 que utiliza mi carro, me dijeron que sale en $85 y aunque necesite los cuatro, estoy reuniendo para cambiar, por lo menos, dos, porque se me hace casi imposible reunir tanto dinero. Gracias a Dios, en mi trabajo me dan buenas bonificaciones y eso me ha ayudado, pero con la hiperinflación que existe, la comida siempre se lleva la mayor parte de los gastos”, expresó el contador Kelvin Gómez.

En cuanto al cambio de aceite y filtro, un servicio que se debe realizar por lo menos cada seis meses, dependiendo del estado del carro, puede partir desde $20.

Según el mecánico Ildefonso Fuenmayor, las personas dedicadas a este trabajo suelen cobrar hasta $25 sólo por la mano de obra. Mencionó que si en el local a donde acude también expenden los litros de aceite, pueden promocionar el servicio completo en $40.

80
dólares

puede llegar a salir la mano de obra para arreglar el tren delantero de un carro, otra de las fallas más comunes de los vehículos, que puede traer como consecuencia el deterioro de los cauchos. En este monto también se ubica la reparación de una caja sincrónica, la más económica porque, supuestamente, no tiene tantos accesorios como la hidroneumática. Así lo comentó el mecánico Ildefonso Fuenmayor.

Comunes

Pero cuando se empezó a regular el abastecimiento de combustible, tras la crisis que se acentuó durante el inicio de la pandemia, la mayoría de los vehículos, al parecer, empezaron a presentar fallas. La situación fue confirmada por Fuenmayor.

“Antes se usaba una gasolina de 91 octanos y ahorita no debe llegar ni a 87. Actualmente se está perjudicando más la ruta de la gasolina: el módulo y la pila de gasolina son las fallas más comunes, al igual que el sistema de inyección”.

El mecánico puso como ejemplo el vehículo de un cliente que entró a su taller sólo para hacerle el motor que era de cuatro cilindros. La mano de obra para este servicio, por ser un modelo comercial (más común), cuesta, mínimo, $300.

“El trabajo fue entregado, salieron a colocar gasolina y se le taparon los cuatro inyectores. Tuvimos que destaparlos otra vez, para hacerle limpieza”, expresó Fuenmayor.

Para realizar este tipo de mantenimiento, los conductores deben pagar $10 por los cuatro inyectores (a $2,5 cada uno), si el repuesto es llevado en mano. En caso de que el mecánico tenga que sacarlo del carro, el monto podría elevarse a $30 en total.

Mientras que para cambiar la pila de la bomba de gasolina, otra pieza que supuestamente se daña con frecuencia desde que se inició el desabastecimiento, el costo no baja de $20.

“Por la mala calidad de la gasolina se puede llegar hacer un motor, porque no combustiona bien y empieza a fallar. Dígame si el motor es pasado de kilometraje, por falta de potencia empieza el pistoneo y el traqueteo de las cadenas”, señaló.

Ante el poco poder adquisitivo de las personas, Fuenmayor comentó que hasta se llega a superar la semana de espera para corregir las fallas. En su taller, por ejemplo, tiene uno que lleva tres 21 días de estadía, porque lo van arreglando “al ritmo del cliente”.

“Hemos hecho trabajos que a veces la gente no tiene cómo cancelar al momento y lo hace poco a poco. Agarra una agüita y nos da y así va. Para que te pueda entrar trabajo, tienes que hacerlo de esa manera. Eso sí, le tenemos confianza a ciertos clientes”, expresó.

Consecuencias

Pero no sólo los conductores particulares sufren por las fallas que, supuestamente, se generan de la calidad de la gasolina. El presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Wael Raad, reveló que, con frecuencia, les ocurre lo mismo a varios agremiados.

“Inyectores, filtros, carburadores, pilas o bombas de gasolina, etc, son algunas de las piezas que se dañan bastante por la baja calidad de la gasolina. Esta situación actualmente está causando un impacto negativo en el bolsillo de los conductores y del ciudadano común, lo que genera un incremento en el precio de muchos productos o artículos comerciales”, contó.

En su caso, señaló que le ha tocado desembolsillar entre $50 y $60 por los cambios de algunas piezas.

“Y no es asunto de que lo sacaste y resolviste, sino que se vuelve recurrente y lo puedes hacer cada 20 o 30 días, dependiendo de si la gasolina es muy clarita. Son gastos que no deberían generarse, porque la gente está ahorrando lo mínimo. Incluso, es un tema de transporte en general, si vas a llevar una mercancía de un estado a otro, todo eso va incluido en el costo de lo que llevarás”, resaltó.

Raad instó al Gobierno nacional a que le preste atención a este tipo de fallas que, resaltó, se empezaron a generar como consecuencia de la mala calidad del combustible.

Puerto La Cruz / Elisa Gómez

(Visited 1 times, 1 visits today)

Share This:

Comentarios

  




Publicidad

Publicidad




Publicidad

El Tiempo