Reportajes

Rómulo Aponte: La ideología quebrantó la sexualidad

Para el especialista en Psiquiatría y terapia sexual, la crisis y el exilio han mermado el erotismo en el connacional, mientras que, en medio de la apatía, el “castrochavismo” hace del país un sanatorio mental sumido en la indigencia. Dice que la libertad es un verdadero orgasmo.

–¿La sexualidad del venezolano antes de la pandemia?  

–Hipoactiva. Se ha extraviado el amor erótico.   

–¿Durante?  

–De obligatoriedad.   

–¿Qué hay de nuevo en el comportamiento sexual del connacional?  

–Pocos ánimos y baja frecuencia.   

–¿Qué se ha perdido?  

–La frustración deprimente ha desplazado la motivación al placer.   

–¿Son los países el reflejo de su sexualidad?  

–Sí. Los orgasmos disparan la dopamina y la motivación al logro.   

–¿Y el caso Venezuela?  

–Apatía sexual y generalizada.   

–¿Aumentará la fidelidad entre las parejas en este cautiverio activo?  

–Sí, pero sólo en las semanas de confinamiento radical.   

–¿Es patológico ser sexy en Venezuela?  

–Los políticos pretenden ser sexys para seducir a las masas.   

–¿La principal inquietud de sus pacientes?  

–El futuro.   

–¿Qué tipo de paciente es hoy el país?  

–Parasuicida.   

–¿Está Venezuela de psiquiatra?  

–Faltan psiquiatras para aliviar la inmensidad del sufrimiento.   

–¿Un diagnóstico nacional?  

–La frustración depresiva y las amenazas ansiosas.   

–¿Un síntoma?  

–La desesperanza.   

 Crueldad conyugal

–¿Ha decrecido el machismo en la cama?  

–Sí, cuando las mujeres esconden el Viagra.   

–¿Y el feminismo?

–No. Ellas disfrutan estando arriba.   

–Entre gobierno y oposición, ¿quién requiere más Viagra?  

–Ambos. El gobierno no levanta ni polvo y la oposición no levanta los ánimos.   

–¿Quién es “la otra” (o “el otro”) hoy en día?  

–La otra y el otro están en camas ajenas, ausentes.   

–¿La mejor forma de drenar hoy?  

–La masturbación.   

–¿Se han visto afectadas las fantasías sexuales?  

–Sí, ahora la fantasía es el dólar.   

–¿Son iguales las relaciones en el exilio?  

–No, el exilio mata las pasiones.   

–¿Qué tiene de femme fatale la venezolana?  

–Aquellas que exhiben, pero que no dan.   

–¿Y de arrasador, el venezolano?  

–Se han disminuido sus recursos para seducir.   

–¿Un tabú persistente?  

–La mujer del policía.   

–¿El orgasmo nacional?  

–Sin libertad los orgasmos se han reducido a breves contracciones genitales.   

–¿Tiene hoy otro significado el ¡se va, se va, se va!?  

–La eyaculación precoz.   

–Por fin, ¿quién volvió loco a quién?  

–El castrochavismo convirtió a Venezuela en un hospital psiquiátrico sin recursos.   

–¿Dos polos opuestos se atraen?  

–Sí, en la complicidad para la corrupción.   

–¿Imagina una pareja entre un líder de la oposición y otro del gobierno?  

–La ideología ha quebrantado al amor y la sexualidad.   

–¿Es el éxodo una forma de escapismo?  

–Es una forma de preservación de la integridad personal, quitándose la bota del pescuezo.   

–¿Se agota el humor como escape?  

–Ahora las risas son sardónicas.   

Diáspora mortal

–¿En qué termina una nación que inspira ser abandonada por sus ciudadanos?  

–Desolada, como Las Casas Muertas.   

–¿Un destino erótico para emigrar?  

–Cualquier isla del Caribe, a excepción de Cuba.   

–¿Por qué emigró?  

–Para poder darte declaraciones como estas.   

–¿Volverá?  

–Mis afectos más sensibles siguen allá.   

–¿Se ha incrementado la consulta de los venezolanos en el exterior?  

–Sí, ahora sufrimos tanto adentro, como afuera del país.   

–En un país de rebeldes, ¿por qué no prospera la desobediencia civil?  

–Porque la subyugación se impone sobre la gallardía.   

–¿La cara oculta de la oposición?  

–Las expectativas sin fundamento.   

–¿La del régimen?  

–Su falsa empatía por el pueblo.   

–Como lo fue Stalin, ¿no es entonces el presidente un “papá” para algunos connacionales?

–No. Aceptan la bolsa con migajas, pero no lo aprecian.   

–¿La psicosis del gobierno?  

–La idea delirante de que lo hacen bien.   

–¿De la oposición?  

–Pretender elecciones libres.   

–¿De la población?  

–La idea falsa del pronto alivio a sus penurias.   

–¿Una locura epidémica?  

–La pretensión de bienestar sin esfuerzo.   

–¿Una institución para acostar en el diván?  

–No hay diván para tantos desvaríos, pero comencemos por el alto gobierno.   

–¿Un sector cuerdo?  

–El 87% de la población que rechaza al gobierno.   

–¿Son delirios los miedos de la gente?  

–Los miedos son tan reales como la dictadura.   

–¿Una terapia colectiva?  

–Levantar la autoestima para afrontar los temores.   

–El día que cambie todo esto, ¿se restablecerá la sexualidad en el venezolano?  

–La libertad es orgásmica.

Caracas / Jolguer Rodríguez

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