Yulimar Rojas

Yulimar Rojas, un diamante del atletismo descubierto en Anzoátegui

Yulimar Rojas fue la abanderada de Anzoátegui en los Juegos Deportivos Nacionales 2013 / Fotos: Idanz

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En diciembre de 2010, mientras algunas personas se concentraban en comprar productos que consumirían durante las fiestas de fin de año, una espigada adolescente se dedicaba a entrenar al máximo en el estadio Salvador de la Plaza del polideportivo Libertador Simón Bolívar, ubicado en el eje Barcelona-Puerto La Cruz.

Tenía 14 años y medía 1.80 metros (m) de estatura. Además poseía un gran poder de salto que asombraba a sus profesores de la Unidad Educativa de Talento Deportivo (UETD) Alí García Carrera.

Esa chica de tez morena era Yulimar Rojas, un diamante del atletismo que fue descubierto en Anzoátegui por el entrenador Jesús “Tuqueque” Velásquez y que recientemente le brindó una alegría a Venezuela al convertirse en la reina del salto triple femenino en las Olimpiadas Tokio 2020, tras registrar una distancia 15.67 m que representa un nuevo récord mundial.

Yulimar Rojas tuvo un talento único y lo mostró desde una edad precoz

Desde ese entonces, Rojas se destacaba en las contiendas nacionales escolares porque tenía condiciones naturales para ser una figura en cualquier especialidad, de acuerdo con sus instructores de Educación Física.

“Yulimar podría ser medallista olímpica. Esta muchacha mide 1.80 metros y apenas comienza a desarrollarse a nivel físico. Podría ser una campeona porque debería alcanzar los 1.90 metros de estatura y eso jugará a su favor en el futuro”, vaticinó -con voz profética- Cecilio Hernández, cubano e integrante de la Misión Barrio Adentro Deportivo, a El Tiempo, el 2 de enero de 2011 cuando Rojas se dedicaba al salto de altura y no era conocida más allá del territorio aurirrojo.

Un talento captado

Rojas, actual ficha del FC Barcelona, no era fan del atletismo sino del voleibol. De hecho al someterse a las pruebas para ingresar a la UETD Alí García Carrera su intención era enrolarse al sexteto de esa institución, pero en esa época no había docentes del área que pudieran instruirla.

Originalmente quería formar parte del seleccionado nacional de volley, porque admiraba a las damas que representaron al país en las Olimpiadas Pekín 2008, pero un consejo de Velásquez la animó a probar suerte en el deporte que incluye pruebas de pista y campo.

Todo ocurrió en 2010 cuando Velásquez, antiguo corredor, le recomendó unirse al club de atletismo de la UETD Alí García Carrera y ella aceptó su propuesta.

Rojas tuvo impacto instantáneo pues en los Juegos Nacionales de la UETD triunfó en varias competencias y demostró ser única en su clase.

León Aguilar, periodista que la entrevistó durante la década anterior para El Tiempo, catalogó a su figura como imponente, una opinión que compartió Hernández.

Rojas ganó oros en los saltos alto y largo en la justa criolla de la UETD, donde acaparó la atención por fijar una marca patria para atletas de 14 años con una elevación de 1.72 m en la primera modalidad.

Una multiatleta desde niña

Rojas, caraqueña que creció en la parroquia Pozuelos de Puerto La Cruz, pudo haber sido una jugadora de kikimbol porque se destacó en los Juegos Escolares de Sotillo en esa disciplina.

De hecho, el propio Velásquez reconoció en 2011 a El Mío que Rojas tenía cualidades para sobresalir en cualquier deporte.

Jesús Velásquez (izquierda) es el mentor de la saltadora Yulimar Rojas (derecha)

“Yulimar es buena para lo que sea. Ella es saltadora, pero podría dedicarse a las pruebas de velocidad o a otros deportes y lo haría bien porque sus condiciones físicas son únicas”, comentó el reconocido entrenador que no sólo fue su mentor, sino también un amigo dentro y fuera del tartán.

“Yo vengo de una escuela de saltadores que es la mejor del mundo, la de Cuba. Por eso sé que esta chica es especial. Sin hacer pesas, alcanza alturas de 1.72 y 1.73 metros. Cuando trabaje en la parte física, se va a elevar más. Su talento no tiene límites”, dijo el antillano Hernández antes de que la presencia de Rojas empezara a ser notoria en el país.

Desde ese 2011 la morena tenía una meta clara que no cumplió de forma inmediata, pero sí lo hizo en 2016: actuar en la magna justa universal.

“Hoy (en 2011) sueño con las Olimpiadas Londres 2012. Me veo allá, estoy en carrera”, señaló Rojas quien en ese momento poseía una cabellera rebelde y posteriormente debutaría en citas orbitales en el salto triple de Río 2016, donde se colgó una presea de plata.

Lauros para recordar

En 2011 Rojas fue figura en el salto alto en el Campeonato Sudamericano de Atletismo, disputado en Medellín, Colombia, y en 2012 asistió a los Juegos Nacionales Estudiantiles donde se impuso en los 100 m con vallas.

Pero lo que marcó un antes y después en su trayectoria fueron los Juegos Deportivos Nacionales 2013 efectuados entre el 13 y 27 de septiembre en Vargas, Miranda y Distrito Capital, donde tuvo el honor de ser la abanderada de Anzoátegui y brindó un show.

La atleta dominó el salto alto de los Juegos Deportivos Nacionales 2013 con una marca de 1.73 m

Intervino en salto alto y largo, y se quedó con los medallones de oro de ambas citas, una muestra de su calidad. Se acreditó el círculo áureo en la primera modalidad con un registro de 6.23 m y en la segunda alcanzó una elevación de 1.73 m para quedarse con los máximos honores.

No se conformó con eso. Participó en los 100 m lisos y obtuvo un galardón de plata con un tiempo de 11 segundos y 94 centésimas. Eso marcó el despegue de una trayectoria que, sin temor a equivocarse, es la más exitosa para una criolla en el atletismo.

La porteña recuerda con mucha alegría su desempeño en esos eventos realizados en el estadio Brígido Iriarte de Caracas.

“Fue una experiencia inolvidable. Ahí entendí que el deporte era mi vida. Representé a mi estado Anzoátegui y gané en salto alto y largo. En los 100 metros conseguí la medalla de plata. Los Juegos Nacionales tienen que volver, porque son necesarios para el semillero y futuras generaciones del deporte”, manifestó en 2020 a Venezolana de Televisión (VTV).

Una opinión de experto

En un diálogo con El Tiempo, en enero de 2014, Eduardo Álvarez, presidente del Comité Olímpico Venezolano (COV) y entonces director del Instituto de Deportes y Actividad Física del estado Anzoátegui (Idanz), afirmó que Rojas tenía el potencial para ser una “campeona olímpica”.

“En mi vida sólo conocí a dos atletas con una fortaleza mental tan grande que son capaces de conseguir cualquier cosa que se propongan. Uno de ellos es el esgrimista Rubén Limardo, quien ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos Londres 2012. El otro es una dama: Yulimar Rojas quien conoce sus capacidades y estoy seguro de que será una medallista en corto plazo. Es una campeona en potencia”, comentó Álvarez en el estadio General José Antonio Anzoátegui.

Sus palabras no carecieron de asidero pues en los Juegos Organización Deportiva Sudamericana (Odesur), escenificados en Santiago de Chile en 2014, Rojas figuró primera en salto alto con una marca de 1.79 m. Además conquistó círculos amarillos en los saltos largo (6.36 m) y triple (13.35 m) en el Campeonato Sudamericano de Atletismo Uruguay, disputado ese año.

En 2014 también se impuso en el salto largo (6.53 m) del Festival Deportivo Panamericano en México.

La caraqueña, criada en Puerto La Cruz, ganó el salto largo de los Juegos Deportivos Nacionales 2013 con una distancia de 6.23 m

Esos lauros precedieron a su mudanza a Guadalajara, España, en 2015 donde se puso a las órdenes de Iván Pedroso, un entrenador cubano al que contactó en redes sociales y, sin duda, la ayudó a desarrollar al máximo todo su potencial para ser una estrella del salto triple.

En una reciente charla con VTV, recordó esa anécdota que cambió su vida para siempre.

“Le dije a Pedroso lo mucho que lo admiraba en Facebook. Él me respondió y logré uno de mis principales objetivos: entrenar con el campeón olímpico y mundial de Cuba. Es un gran apoyo en mi carrera”, manifestó la saltadora cuyo nombre fue utilizado para bautizar el Polideportivo del sector La Caraqueña del municipio Juan Antonio Sotillo de Anzoátegui, donde es considerada una “hija ilustre”.

Con Pedroso como capataz, Rojas se erigió como la monarca del salto triple en los Mundiales tanto bajo techo (Portland 2016, Birmingham 2018 y Madrid 2020) como al aire libre (Londres 2017 y 2019), además de cosechar galardones en las Olimpiadas Río 2016 (plata) y Tokio 2020 (oro) en la misma especialidad.

Con 25 años de edad, su carrera en el atletismo está lejos de terminar y su futuro luce brillante, pues su talento no parece tener límites algo que ilusiona a la mujer que se formó en un Oriente de Venezuela que la idolatra.

“Llegar a los 16 metros (distancia en salto triple que nadie consiguió hasta ahora) es una meta muy presente en mi vida, y ya me quedé bastante cerca. Yo puedo conseguir lo que mi mente y mi corazón quieran. Los 16 metros son parte de mi lucha diaria y no descansaré hasta lograrlo”, declaró el “Orgullo de Pozuelos” a la agencia de noticias AP.

Valencia / Joseph Ñambre

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