Reportajes

Damnificados por crecida del Neverí piden más que una bolsa CLAP como ayuda

Tiempo. Tras una semana de afectación, los niveles del río comenzaron a descender en algunas comunidades / Fotos: Arturo Ramírez

Desde el pasado 29 de agosto, más de 14 sectores de los municipios Simón Bolívar y Juan Antonio Sotillo se encuentran afectados por la crecida del río Neverí, contabilizándose más de 1.500 familias inundadas, de acuerdo con las cifras que dio a conocer, en un momento, el gobernador de Anzoátegui, Antonio Barreto Sira.   

Ante la situación de emergencia y en el marco del Plan Nacional de Lluvias 2021, el ministro del Poder Popular para el Interior Justicia y Paz, Remigio Ceballos Ichaso, visitó Barcelona, el viernes 3 de septiembre, para inspeccionar, junto al protector Luis José Marcano, los trabajos de drenajes de las aguas fluviales y pluviales, al igual que  el número de personas perjudicadas.   

De acuerdo con la cuenta en Instagram de la Corporación del estado Anzoátegui (Corpoanzoátegui), el jefe de la cartera ministerial señaló que responderían a las necesidades de los sectores anegados; como también de las personas alojadas en el refugio habilitado en la Gran Base de Paz Hugo Chávez (Gimnasio vertical), en el sector Las Casitas de Barcelona.   

Sin embargo, como parte del seguimiento que ha venido haciendo El Tiempo a la comunidades vulnerables para constatar cómo han empezado a descender los niveles del río, se conoció que la mayoría de los afectados sólo han recibido una bolsa de comida por medio del Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP), lo que, según testimonios de éstos, es insuficiente.   

“A duras penas nos trajeron una bolsita del CLAP. La alcaldesa vino y lo que hizo fue hablar de que vino a traernos una ayuda de solidaridad con unas inyecciones que no alcanzaron para toda la comunidad. Necesitamos medicinas y agua potable. Los pies se nos están enfermando, nos están saliendo hongos por el agua sucia”, expresó el residente del callejón 1ro de Mayo de la Pica del Neverí, Virgilio Núñez.

Por otro lado,  Núñez, quien durante la visita todavía tenía agua en su casa, una situación que se repetía en  20 viviendas, y se refugiaba en una iglesia evangélica para poder dormir, contó que todos sus enseres se perdieron, por lo que no tenía ni siquiera donde acostarse dignamente.   

Panorama.   Familias consultadas manifestaron que perdieron todos sus enseres y no tienen  ni colchones para  dormir, porque las autoridades no los han dotado por la emergencia

Más necesidades  

En el sector El Ian, aunque algunos residentes dijeron haber recibido apoyo de las autoridades locales y regionales con la entrega de alimentos, las necesidades eran aún más grandes.   

Las 139 familias que decidieron quedarse en la comunidad (12 fueron a un refugio), solicitaron como prioridad la entrega de colchones, neveras y cocinas para poder vivir.   

“Como 10 casas  hay que hacerlas de nuevo por lo deterioradas que están. Queremos también un topógrafo para la comunidad, que nos haga un estudio para ver si está apta o no para vivir. Si nos dicen que sí, contamos con el apoyo del presidente Nicolás Maduro para que nos dé unas viviendas dignas. Que nos rellenen todos los terrenos para que no se nos meta el río”, señaló Yulitza Puerta, una de las representantes de la Comunidad 64 del río Neverí.   

Por otro lado, ni los refugios improvisados escapan de las necesidades. Al menos así lo expresaron quienes ahora conviven en la Escuela Educativa Jesús Rafael Albornoz de Naricual, que alberga a habitantes de cuatro sectores de esa parroquia.

Jornadas  en espera

En  Mayorquín III, una de las comunidades más afectadas de Barcelona  por el desbordamiento del río Neverí,  comenzaron a  restablecer servicios como la electricidad y agua potable por tubería, desde el pasado domingo 5 de septiembre. Algunos de los habitantes que por momentos van a sus viviendas para ver qué logran rescatar tras la inundación,  solicitaron a las autoridades que refuercen la seguridad, pues las calles 7 y 8 se han visto más acechadas por la delincuencia, porque se han llevado hasta  puertas y ventanas.

Según la directora encargada del plantel, Samalia Negrón, allí tienen, desde el pasado 3 de septiembre, a 30 familias distribuidas de la siguiente manera: 43 niños, 52 adultos y cuatro  discapacitados.

“Hemos recibido ayuda de la alcaldía y de organizaciones independientes, pero necesitamos colchonetas, pues tenemos a  25 familias que todavía duermen en el suelo. También requerimos insumos como pañales, alimento, agua y tapabocas. Todo lo que puedan enviar, será bien recibido”, resaltó.

Atención.  Sólo en algunas comunidades han brindado asistencia médica. Los vecinos dijeron que eso no ha sido suficiente por la poca cobertura que tiene
Alteración.  Con el descenso del agua, las enfermedades empezaron a surgir.  Las afecciones de piel, respiratorias y las transmitidas por mosquitos son las más comunes

Barcelona /  Elisa Gómez

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