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Con posiciones divididas sobre participación en regionales, la oposición enfrenta el fantasma del abstencionismo

Analistas políticos creen que el anuncio de inscribir candidaturas unitarias es acertada para oxigenar al antichavismo y rescatar la ruta electoral / Foto: El Nacional

El pasado 31 de agosto, la oposición mayoritaria que respalda a Juan Guaidó anunció la decisión de participar en las megaelecciones del 21 de noviembre, en voz del secretario general de Acción Democrática (AD), Henry Ramos Allup. El cambio de estrategia del antichavismo se hizo público en pleno lapso de postulaciones de candidaturas ante el Consejo Nacional Electoral (CNE).

Por un lado, la noticia fue recibida con beneplácito entre la dirigencia regional que clamaba por el rescate de la ruta electoral, a pesar de la falta de garantías democráticas. Este sector incluye a una cantidad importante de aspirantes a gobernaciones, alcaldías, diputados regionales y concejos municipales, así como a analistas políticos.

Por el otro, puso en evidencia los desacuerdos internos en la oposición en torno al tema. En este segundo grupo se sitúa el propio Guaidó, presidente de la Comisión Delegada Legislativa, quien apuesta más por el logro de elecciones generales libres en un plazo no muy extenso, producto del proceso de negociaciones iniciado en México.

“No hay otro camino”

La decisión de un sector de la oposición de acudir a la contienda genera dudas sobre si la misma será suficiente para estimular al electorado antichavista y promover una asistencia masiva en las urnas. Y es que el llamado a la abstención para los comicios parlamentarios del 6 de diciembre de 2020 aún está fresco en la mente de muchos votantes y podría revertirse en contra de las intenciones de triunfo.

Las divisiones, los choques internos, las diferencias de estrategias y las candidaturas paralelas también son factores que abonan el terreno para que la participación del electorado opositor no sea alta.

Días atrás, el dirigente Antonio Ledezma propuso realizar una “campaña de abstención” para el 21N.

“Una abstención útil como la de mayo de 2018, que hizo que la comunidad internacional desconociera a Maduro como presidente; mantener el cerco antinarcótico contra la dictadura, que se dicten órdenes de captura u operaciones especiales”, apuntó.

Sin embargo, analistas políticos consideran que la intención actual del electorado es  ir a votar y no acatar los llamados abstencionistas.
El presidente de la encuestadora DatinCorp, Jesús Seguias, calificó de acertado “que los grupos de oposición que estaban renuentes a asistir a las regionales, por falta de garantías, ahora hayan rectificado”.

“Es una decisión pragmática y acertada la de participar porque no hay otro camino. Lo otro es seguir denunciando y hablando, mientras la población venezolana continúa sufriendo”, dijo.

El consultor político se apoya en una reciente encuesta de agosto de este año, hecha por la firma, de acuerdo con la cual 49,9 % de los consultados en el país respondió que están totalmente decididos a votar frente a 14,6 % que está seguro de abstenerse en los venideros comicios.

Liderazgos regionales  No forma parte de la Plataforma Unitaria de partidos, pero la organización Fuerza Vecinal que agrupa los alcaldes mirandinos de oposición (Chacao, Baruta, El Hatillo y Los Salias) y al candidato a la gobernación, David Uzcátegui, rechaza que el G4 plus se apropie de la tarjeta de la MUD y pide ser tomada en cuenta para definir las candidaturas unitarias. La dirigencia advierte que si la tarjeta de la MUD ignora los liderazgos regionales y locales, el Psuv “arrasará” en las elecciones regionales.

De acuerdo con Delphos de Félix Seijas, la asistencia electoral de los venezolanos sube a 60% en un escenario de mayores garantías democráticas. Tales porcentajes, según Ramos Allup fueron tomados en cuenta a la hora de tomar la decisión de participar.

La tendencia histórica del país en la abstención de las elecciones regionales se ubica entre 45% y 47%. No obstante, los de noviembre serán unos comicios particulares, en los que el número de cargos en disputa podría estimular a una mayor afluencia de votantes. Información del CNE da cuenta de que habrá más de 70 mil candidatos detrás de 3 mil 082 cargos. 

Las próximas elecciones estadales y municipales serán las segundas con mayor cantidad de autoridades y organismos colegiados a elegir – gobernadores, alcaldes, consejos legislativos y concejos municipales-, en los últimos 21 años, después de la del año 2000. 

Hay 329 candidatos para las 23 gobernaciones, 4 mil 462 para las 335 alcaldías y 65 mil para las asambleas legislativas.

“No hay sorpresa de que la oposición participe en regionales. Más allá de discursos contrarios y ataques virulentos, todo el sector político sabía desde siempre que era inevitable, pues no hay ninguna propuesta alternativa concreta que canalizara la energía de los liderazgos regionales”, opinó el presidente de Datanálisis, Luis Vicente León.

Para el analista, el verdadero objetivo opositor es rearticularse, oxigenar liderazgos, movilizar a la gente y el voto opositor como instrumento de lucha, además de obtener un grupo relevante de gobernadores y alcaldes que le devuelvan al antichavismo espacios políticos.

El politólogo Luis Salamanca también adujo que el paso dado por la Plataforma Unitaria con el G4 a la cabeza es positivo porque permitirá “calentar motores” ante una eventual convocatoria a un referendo revocatorio en 2022 o, incluso, las presidenciales de 2024.

“Sirve para construir una nueva mayoría opositora. Definitivamente no hay unanimidad de criterio entre los opositores en torno a la vía, o a las vías a seguir. Sin embargo, es posible construir una mayoría con muchos de los partidos que hicieron posible el triunfo de 2015. Creo que la Plataforma Unitaria ha dado un paso en ese sentido”, sostuvo Salamanca.

El presidente de la encuestadora DatinCorp, Jesús Seguias, apunta que según un reciente sondeo, 49,9% de los consultados en el país están totalmente decididos a votar frente a 14,6 % que está seguro de abstenerse en los venideros comicios / Foto: Globovisión 

 En contra

Para los opositores, las diferencias internas siguen siendo el obstáculo a vencer si se desea una mayor participación. Juan Guaidó no acompañó el anuncio de la Plataforma Unitaria, aunque Ramos Allup insistió en que tanto él como Leopoldo López y su partido, Voluntad Popular, apoyan ir a las urnas el 21 de noviembre.

No obstante, Guaidó ha dejado claro que no ve que existan condiciones para celebrar unos comicios libres y transparentes en Venezuela. Hay quienes opinan que el presidente interino no quiere asumir el costo político de esa decisión luego del fracaso del mantra “cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres”, y prefiere apostar por los resultados de las negociaciones en México.

“Sé que para los partidos que han decidido participar el 21 de noviembre, la decisión fue producto de un proceso arduo que hoy sigue y que el país hoy exige sea unitario para dar la pelea en otro frente de lucha, para trabajar por el mismo fin y ampliar espacios de participación de la gente. Como también la decisión de los partidos que decidieron no concurrir, por no existir condiciones para elegir. Todos son parte de la Plataforma Unitaria, de la Unidad”, expresó el pasado 3 de septiembre.

Su comisionado ante la Organización de Estados Americanos (OEA), David Smolansky se expresó en contra de la concurrencia al proceso electoral. Advirtió que “no votar en dictadura” también es un derecho.

“Quien no vota hoy en Venezuela ejerce un acto de desobediencia civil que desafía el control social e intimidación instalada por la dictadura. Si no hubo condiciones hace solo ocho meses para las parlamentarias, ¿por qué las hay ahora?”, se preguntó el exalcalde de El Hatillo.

El dirigente de La Causa R, Andrés Velásquez, se mostró consecuente con lo que ha sido la posición de la tolda desde un inicio; no ir a las regionales debido a la ausencia de garantías democráticas. Mencionó, por ejemplo,  el hecho de que partidos como AD y Voluntad Popular no tienen la posibilidad de medirse con sus tarjetas electorales.

“Será el pueblo el que al final ponga las cosas en su justo lugar el 21 de noviembre. Equivocados quienes creen que la convocatoria de algunos partidos va a movilizar a este pueblo a participar en elecciones inútiles y sin condiciones”, advirtió.

Llamado a la abstención para los comicios parlamentarios del 6 de diciembre de 2020 aún está fresco en la mente de muchos votantes y se puede revertir en contra de las intenciones de triunfo / Foto: CNE

A otros que no les hizo gracia el anuncio de Ramos Allup fue a las organizaciones minoritarias que integran la Plataforma Unitaria. Si bien comparten la decisión de ir a las elecciones del 21 de noviembre, rechazan que el llamado G4 plus – AD, Un Nuevo Tiempo, Voluntad Popular y Primero Justicia, más Encuentro Ciudadano, Movimiento Progresista de Venezuela, Convergencia y Copei de Roberto Enriquez– intenten imponer candidaturas unitarias a través de la tarjeta de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

El presidente del Movimiento Democracia e Inclusión (MDI), Nicmer Evans,  no considera correcto decir que “la Plataforma Unitaria anunció la participación en las elecciones regionales con la tarjeta de la MUD y  agregó que presentará candidaturas unitarias porque las organizaciones minoritarias fueron ‘ninguneadas’”.

“En todo caso es un anuncio del G4 plus que atenta contra la unidad de la oposición para el 21 de noviembre”, rechazó el politólogo.

Caracas / Deisy Martínez 

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