Reportajes

Vacunación a niños y adolescentes comenzará sin fármacos autorizados

Gobierno espera vacunar a niños y adolescentes para el inicio del nuevo año escolar en octubre / Foto: Unicef

La decisión del Gobierno de reactivar las clases presenciales en las aulas del país, luego de año y medio de pandemia, vino acompañada del anuncio de un plan de vacunación a niños y adolescentes con edades comprendidas entre los tres y 18 años, a partir de octubre. De inmediato se desató, de nuevo, un revuelo sobre los tipos de protocolos de protección que deberían aplicarse en los planteles y si en realidad, la inmunización de los alumnos tendría que estar entre las acciones prioritarias.

“A partir de octubre vamos a vacunar a la población infantil y juvenil de Venezuela. En el aula de clases todos estarán vacunados. (…) vacunas ya experimentadas y comprobadas (…) porque vamos a clases presenciales con todas las medidas de seguridad en las escuelas, colegios, liceos, universidades, los siete días de la flexibilización, y luego vamos a tener siete días de cuarentena, donde no habrá clases presenciales. Esto nos permite irnos adaptándonos”, expresó el presidente Nicolás Maduro, días atrás.

Al respecto, la Academia Nacional de Medicina (ANM) encendió las alarmas y advirtió que, hasta la fecha, no existe ninguna vacuna contra el coronavirus que haya sido autorizada por organismos reguladores internacionales serios, para ser aplicada en menores de 12 años de edad.

La ANM destacó que antes se deben cumplir algunas premisas claves para garantizar un regreso a clases seguro, y agregó que ya se han comunicado con los ministerios de Educación y Salud para formular sus propuestas. 

Entre esas premisas necesarias se encuentran:
1- Vacunar a todo el personal profesional, empleados y obreros de las entidades educativas.
2- Vacunar a estudiantes con biológicos aprobados de acuerdo con las normativas internacionales.
3- Contar con baños operativos, que deben incluir jabón y agua permanente.
4- Disponer de alcohol-gel para aseo de manos en diferentes puntos de los planteles.
5- Suministrar mascarillas nuevas a todos los asistentes a los planteles diariamente.
6- Reducir el aforo en los salones de clases con horarios parciales de asistencia.

Sólo dos fármacos

El médico especialista y presidente de la Sociedad Venezolana de Pediatría, capítulo Aragua, Alejandro Crespo, indicó a El Tiempo que solo existen dos fármacos autorizados para la aplicación en la población mayor de 12 años, que son Pfizer-BioNtech (EE.UU.-Alemania) y Moderna (EE.UU.), los cuales hasta los momentos no están disponibles en el país.

“Solo las vacunas de Pfizer y Moderna han realizado los debidos estudios del efecto en niños, que han sido publicados en revistas de alto impacto, y verificados por pares, con pleno acceso de la comunidad científica. Ahí determinaron que se puede hacer uso de estas vacunas en adolescentes a partir de los 12 años. Existía previamente una aprobación de uso para adolescentes desde los 16 años y recientemente la Food and Drug Administration (FDA) -nuestro equivalente sería el Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel- aprobó el uso de emergencia de la vacuna de Pfizer a partir de los 12 años”, dijo.

Crespo detalló que del resto de las vacunas, ninguna tiene estudios publicados sobre su impacto en la edad pediátrica y adolescente.

“Muchas compañías han anunciado que se encuentran en fase de ensayos clínicos en adolescentes y en niños. Algunas han anunciado a través de ruedas de prensa que sus resultados son prometedores, entre ellas Sinopharm”.

Crespo manifestó que Sinopharm (China), que es la vacuna de mayor disponibilidad en el Venezuela, no cuenta con estudios concluyentes para determinar su uso en la población con ese rango de edades que escogió como objetivo el Gobierno.

La presidenta del Colegio de Enfermeras, Ana Rosario Contreras, considera que la inmunización de niños no debería descartarse, pero con “vacunas que sean debidamente comprobadas y adecuadas para la edad, que además generen la verdadera protección y no estén en fase experimental”. “Hasta este momento la vacunación no se ha realizado con los estándares que permiten o debería tener”, expresó.

“Es vital recordar que los sectores vinculados a Sinopharm solo han hecho una declaración de prensa, pero la ciencia, por sus características, solo se puede confiar en resultados que puedan ser auditables, verificables y replicables. Esto quiere decir que sólo si se publica la data del estudio, la comunidad científica puede comprobar que no hubo algún sesgo. Una declaración de prensa no es ciencia (…) Para la comunidad científica no es suficiente la declaración de un representante de una compañía que solo quiere vender su vacuna. Lo que está haciendo es propaganda. Publicar en una revista de alto impacto sí es ciencia”.

La empresa fabricante de Sinopharm señaló el pasado 20 de julio que la vacuna puede administrarse de emergencia a niños con edades comprendidas entre los tres y 12 años, pero ningún organismo regulador ha certificado el uso en este segmento de la población.

Una situación similar se presenta con la también china Sinovac. Un estudio divulgado a finales de julio arrojó 98,9% de efectividad en niños de entre 3 y 12 años de edad, en los ensayos de la fase II. Sin embargo, el mismo ha sido cuestionado por presentar limitaciones, como por ejemplo, el número reducido de personas participantes.

Según el especialista Alejandro Crespo, la vacuna china Sinopharm, a pesar de ser la de mayor disponibilidad en Venezuela, no cuenta con estudios concluyentes para determinar su uso en la población comprendida entre tres y 12 años de edad / Foto: CNN

Metas irreales

De acuerdo con cifras aportadas por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), a comienzos de septiembre, la cantidad de personas que han recibido una primera dosis de inmunizantes contra el Covid en Venezuela es de 5 millones 814 mil 451, mientras el número de personas que han recibido el esquema completo es de 3 millones 326 mil 547, arrojando un total de al menos 9 millones 150 mil 998 dosis aplicadas.

Recientemente se ha notificado el arribo de nuevos lotes de Sinopharm-VeroCell y la rusa Sputnik V -los dos únicos inmunizantes aplicados en el país. El 29 de mayo, el Ejecutivo inició el plan de vacunación en todo el territorio con la meta de proteger, para fin de año, a 21 millones de venezolanos (con dos dosis aplicadas por persona) –es decir, 70% de la población. Esto implicaba contar con un total de 42 millones de dosis.
Bajo este escenario, el total de vacunas colocadas aún está lejos de llegar a la meta planteada por el gobierno nacional.

Crespo advierte que desde el punto de vista epidemiológico y de salud pública, no tiene sentido que actualmente no se haya terminado de vacunar a grupos de trabajadores y personas en situación de riesgo.

“Hace falta que vacunen siete veces más de los que han vacunado hasta hoy (con las dos dosis) para decir que lograron la meta que se han propuesto y eso es imposible de lograr de aquí a octubre desde el punto de vista logístico y técnico. Si inician las clases de manera presencial lo harán sin haber vacunado al grueso de quienes deben aplicar las dosis; porque no se trata solo de los maestros, hay que vacunar al personal obrero, administrativo, a quienes hacen las actividades alrededor de la escuela (proveedores, transporte público)”, dice.

Pese a la reciente llegada de vacunas rusas, el especialista destaca que mientras no se tenga claro si serán usadas como primeras o segundas dosis, seguirá existiendo incertidumbre y opacidad.

“Se cree que la necesidad de segundas dosis de Sputnik es de 400 mil a 600 mil personas, pero de acuerdo con los datos revelados por el médico infectólogo Julio Castro, aparentemente 900 mil personas están esperando por esas dosis de la vacuna rusa”.

Agrupaciones gremiales recomiendan impartir clases en espacios al aire libre y subrayan la importancia de contar con agua en los planteles, algo difícil de lograr actualmente en el país / Foto: La Verdad

Recomendaciones sobre la mesa

Apartando el tema de la vacunación, la necesidad de retornar las clases presenciales era casi un ruego de sectores académicos, agrupaciones de padres y representantes y expertos.

El director global de Educación de Unicef, Robert Jenkins, pidió el pasado 6 de septiembre, priorizar el regreso de los niños y niñas a la escuela “a medida que se vayan reabriendo las sociedades”.

“Tenemos que dar prioridad a la reapertura de los colegios; tenemos que garantizar que estos estén en el centro de los planes de recuperación de los países (…) El 90 % de los niños han sufrido interrupciones en su educación. Todavía hay niños que no han podido entrar en un aula durante 18 meses”, señaló Jenkins durante un debate organizado por la subcomisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo (PE).

En Venezuela, además de la Academia Nacional de Medicina,  instancias como la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría han hecho recomendaciones para retornar a clases en condiciones seguras. “Lamentablemente sabemos que, por lo pronto, estas no se han cumplido por las condiciones de infraestructura denunciadas por las organizaciones gremiales de profesores (…) Pareciera que la realidad de escuelas y universidades es similar a la de los hospitales, con una infraestructura precaria, sin agua, sin luz, así como de dotación mínima de implementos de trabajo”.

Aparte de las tradicionales medidas de bioseguridad, la instancia presentó otras opciones para ir garantizando el acceso a la educación presencial de forma gradual y controlada.

“Dar clases al aire libre es una opción. Un aforo limitado con mascarillas y distancia física también puede ser una opción. Colocar medidores de CO2 en los espacios cerrados así como la aplicación de filtros de aire HEPA pueda dar una diferencia”, agregó. 

Caracas / Rafael Arias

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