Venezuela

Carmen Elisa Hernández: “No pienso irme de Colombia y estoy a la disposición de cualquier autoridad que requiera de mi información”

Carmen Elisa Hernández renunció a presidencia de Monómeros por tener diferencias entre con el resto de la directiva de la compañía. “La directiva agredió a SuperSociedades”, dijo / Foto: NTN24

Carmen Elisa Hernández, la ahora ex presidenta de Monómeros, mantiene su optimismo acerca del potencial y las posibilidades de recuperar el buen manejo de esta compañía, uno de los activos más importantes de Venezuela en el exterior y que actualmente se encuentra en el ojo del huracán, tras ser intervenida.

El pasado lunes 6 de septiembre, la Superintendencia de Sociedades de Colombia (SuperSociedades) –ente fiscalizador que vela por el buen desempeño de las industrias en territorio neogranadino-, anunció la toma de control de Monomeros, la filial de Pequiven, con sede en Barranquiilla, que elabora químicos destinados a la agroindustria entre otros productos.

SuperSociedades busca impulsar los correctivos necesarios, luego de que se detectaran distintas irregularidades que comprometían el funcionamiento de la empresa, como la falta de liquidez, riesgo de incumplimiento con los trabajadores y dificultad de compra de materia prima.

Actualmente, Hernández, se encuentra en medio de dos aguas. En entrevista telefónica con El Tiempo, la ejecutiva levanta su voz para esclarecer lo ocurrido en las últimas semanas y confrontar versiones que considera erróneas, disparadas desde dos frentes opuestos. Por un lado, rechaza la narrativa del gobierno de Nicolás Maduro que denuncia el supuesto “robo” de la empresa productora de fertilizantes por parte de la administración de Iván Duque.

Por el otro, justifica la iniciativa de SupraSociedades de intervenir Monómeros, en contra de las opiniones de la actual gerencia y miembros de la Junta Directiva de la compañía, quienes objetan los fundamentos de la resolución de la toma de control.

Precisamente, fueron sus discrepancias con la directiva las que la llevaron a poner su carta de renuncia al cargo que ocupaba desde 2019, cuando fue designada por la Asamblea Nacional (AN) de Juan Guaidó, para tomar las riendas de la empresa.

Desde Colombia, Hernández defiende su gestión y la reciente decisión de separarse de su puesto. Apuntó que el sometimiento a control por parte de la Superintendencia es una atribución de carácter administrativo que se limita a promover la presentación de planes y programas de mejoramiento a Monómeros.

Insiste en que desde el madurismo se ha querido sembrar la duda e incertidumbre en los venezolanos haciendo ver que la acción de vigilancia busca “expropiar y robar”.

“Monómeros está bajo vigilancia de SuperSociedades. Es un ente de supervisión del correcto rumbo y ejecución del negocio. El ente, al entender que una empresa tiene algún inconveniente en sus estados financieros o posee problemas de reputación, ofrece entonces una resolución de control para ayudar a construir un plan para proteger el activo del accionista en Venezuela, que la quiere de vuelta. Lejos de ver esta resolución como una amenaza la veo como una oportunidad de trabajo en conjunto con el Estado colombiano”.

Trabajar con Colombia

Desde 2017, Monómeros ha tenido problemas para obtener financiamiento a pesar de que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) le otorgó una licencia que la exime de la sanciones impuestas por EE.UU. contra el gobierno de Nicolás Maduro y Pdvsa. La empresa tiene una importancia vital para la seguridad alimentaria de Colombia ya que abastece 40 % de los fertilizantes que requiere la industria agropecuaria del vecino país. En abril de 2019 Monómeros pasó a ser controlada por el interinato de Juan Guaidó, sin embargo siguió presentando diversos problemas como trabas para acceder a operaciones de compra y venta de divisas –necesarias para adquirir suministros-; acceso a créditos e intermediación de transacciones de pago de importaciones. La falta de liquidez y otras situaciones, han puesto en riesgo cerca de 600 empleos directos y 1 mil 500 indirectos.

“Presenté mi renuncia por mi diferencia diametral con el resto de la directiva y la administración de la empresa, que incluso dio una respuesta de forma pública, sin mi debido consentimiento, agrediendo a SuperSociedades y afirmando que la información que ellos manejaban no era la correcta. Mi postura era ‘sentémonos con ellos en el marco del control, busquemos soluciones, hagamos un plan de trabajo’; porque esto es un tema político muy complejo”.

Carmen Elisa Hernández
Ex presidenta de Monómeros

Cuando SupraSociedades decidió someter a Monomeros al máximo grado de supervisión, situación que reavivó los comentarios sobre el mal manejo de recursos y presuntos hechos de corrupción, la Junta Directiva decidió presentar recursos de ley, solicitando la revocatoria de la decisión.

Hernández optó por separarse de su cargo, anunciándolo el 12 de septiembre, previa notificación al presidente de la AN de 2015, Juan Guaidó.
“Es una decisión irrevocable a mi posición como directora y presidenta en la Junta Directiva de Monómeros después de dos años y medio en que agradezco la oportunidad y la confianza que depositó Juan Guaidó en mí, pero en este momento considero que debo hacerme a un lado para que ocurran cambios y transformaciones. A su vez, de manera profesional y personal, tomé la decisión al haber estado en absoluto desacuerdo en cómo se ha manejado una situación, por decir lo menos, descortés, con una entidad del gobierno colombiano que es la SuperSociedades”.

Hernández presentó su carta de renuncia el 12 de septiembre / Captura: Twitter
 

Pese a los rumores de su salida de territorio colombiano o el temor ante algún procedimiento legal que pudiera surgir, la expresidenta de Monómeros, deja en claro que piensa establecer comunicación directa con cualquier organismo que le haga alguna solicitud.

“No pienso irme de Colombia, y estoy a la disposición de cualquier autoridad colombiana que requiera de mi información. Yo tengo siete años residenciada en Colombia con mi familia. Acá tengo mi patrimonio actualmente. Como muchos venezolanos, salimos perseguidos por el régimen. Dentro de mis planes está seguir en mi actividad privada, desde los espacios conocidos y trabajando en pro de los migrantes venezolanos radicados acá. Estoy nuevamente en el mercado laboral poniendo a disposición mi conocimiento y experiencia”.

Manifestó estar convencida de que el proceso de control de SuperSociedades, lejos de hacer daño, le generaría a la empresa una protección frente a la administración de Maduro y a unos potenciales temas financieros, que pudieran afectar con más profundidad muy pronto.

“Es necesario hacer un trabajo en equipo. Monómeros es un activo de los venezolanos, es nuestro, no del régimen; por ello es una empresa que durante 54 años, en Colombia, se ha constituido en un pilar fundamental de generación o producción de los agroinsumos. Actualmente atiende prácticamente 40 % del mercado de fertilizantes de Colombia y en cultivos somos casi exclusivos en rubros como: la papa, el café y la palma. Además, contamos con una red de distribución de sus productos que permite el acceso a 800 mil pequeños agricultores en las veredas de Colombia.

Tenemos la capilaridad en nuestro sistema de distribución que no lo tienen otras empresas; convirtiéndonos en parte de la seguridad alimentaria de esta nación”.

Posición estratégica

Hernandez reafirma que Colombia es un país, catalogado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), como uno de las naciones importantes en la producción de alimentos para el planeta. “Todavía queda mucho territorio agrícola por explotar. De ahí la posición tan estratégica de Monómeros”.

Lejos de ver la toma de control de Monómeros por parte de SuperSociedades como una amenaza, Carmen Elisa Hernández, observa una oportunidad de trabajo en conjunto con el Estado colombiano / Foto: Twitter

“En Venezuela la agricultura ha sufrido grandes golpes. Nosotros hemos tenido muchas conversaciones con Fedeagro, y con productores venezolanos que extrañan y quieren el fertilizante de Monómeros allá, pero el régimen no nos permite exportar a los privados en Venezuela. Nunca lo va a permitir mientras Monómeros no esté controlada por ellos”.

Calificó el activo como clave en la recuperación del agro venezolano. “Yo siempre he visto a Monómeros como esa bisagra que va a conectar el agro colombiano con el venezolano cuando tengamos democracia”.

Regresar en democracia
La expresidenta de Monómeros, Carmen Elisa Hernández, no descartó la posibilidad de volver a trabajar con Juan Guaidó o con un “gobierno democrático en el futuro del país”. “Desde que salí de Venezuela, mi objetivo es poder regresar pero en democracia. Ellos saben que estoy a la orden. Ya ellos determinarán en qué posición pudiera yo trabajar según mis capacidades”.

Dejó en claro que pese a los intereses foráneos, la empresa no estará en venta mientras continúe bajo la administración de Guaidó.

“Siempre ha habido el interés por parte de grupos económicos colombianos de comprar Monómeros, pero bajo el gobierno interino no está ni va a estar en venta. Monómeros nace como una empresa binacional. Tenía propiedad compartida. En algún momento el presidente Uribe pone en venta la parte de Colombia y es comprada por Venezuela y hoy en día es 100 % capital del Estado venezolano”.

Problemas sobre la mesa

La ejecutiva no niega que la empresa, desde el momento en que fue asumida por su administración, ha pasado por situaciones difíciles.

“Hay un ciclo de muy alto costo en los commodities. Toda esa materia prima que nosotros requerimos procesar para producir nuestros fertilizantes, está a unos niveles de costo sumamente elevados. Es una realidad que para la empresa no ha sido posible obtener financiamiento de la banca privada en estos dos años y medio de gestión, precisamente por esas diferencias y esos temas políticos.”

Señaló que esa “realidad” motivó a SuperSociedades a buscar y tomar informaciones financieras, comerciales, administrativas y legales. “Fue en función de todo ello que consideraron que hay un riesgo importante por el cual Monómeros pudiera entrar en problemas financieros (…) Esa es la labor de la Supersociedades”.

Lejos de ver la toma de control de Monómeros por parte de SuperSociedades como una amenaza, Carmen Elisa Hernández, observa una oportunidad de trabajo en conjunto con el Estado colombiano / Foto: Twitter

Manifestó que los bancos que podían ayudar a la empresa ya se estaban ahuyentado antes de hacerse pública la medida de SuperSociedades.
“No nos habían dado créditos, pero desde el momento en que la dictadura de Maduro dice que quiere de vuelta Monómeros, los mercados se asustan”.

“Desde fuera, la comunicación de la directiva de la empresa ante la acción de SuperSociedades fue vista con malestar. Generó incomodidades que yo le manifesté al interno de la junta, al gerente. También lo conversé con el presidente Guaidó. Hice valer mi posición y la mantengo firme”, finaliza Hernández. 

Caracas / Rafael Arias

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