Reportajes

Desacuerdos y peleas por tarjeta de la MUD arriesgan unidad opositora para las elecciones regionales

El G4 asegura que habrá “unidad perfecta” para las regionales, pero los partidos minoritarios consideran que las candidaturas de consenso están en riesgo en algunos estados / Foto: TalCual

El secretario general de Acción Democrática (AD) y quien ha fungido como vocero de las concertaciones electorales en el seno de la oposición mayoritaria, Henry Ramos Allup, ha asegurado que habrá “unidad perfecta” para las megaelecciones regionales del 21 noviembre y que los acuerdos para la totalidad de las candidaturas están casi listos.

Pero, a juzgar por los reclamos de los partidos fuera del G4 -integrado por AD, Un Nuevo Tiempo (UNT), Voluntad Popular (VP) y Primero Justicia (PJ)- y la demora en la lista oficial de las candidaturas a las 24 gobernaciones y 335 alcaldías, todo indica que, tras el anuncio de participar en los comicios, no todo es color de rosa para el antichavismo.

A cuentagotas se ha ido teniendo conocimiento sobre las inscripciones de abanderados con la tarjeta de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) para gobernaciones y alcaldías. Las primeras candidaturas postuladas fueron las de José Manuel Olivares (PJ) para la jefatura del Ejecutivo regional de La Guaira, Alfredo Díaz (AD) para la gobernación de Nueva Esparta, Piero Maroun (AD) para Monagas, Antonio Barreto Sira (AD) para Anzoátegui y Rafael Emilio Silveira (AD) para Guárico.

Asimismo, se produjo la postulación de Enzo Scarano para la gobernación de Carabobo, Manuel Rosales (UNT) para Zulia, Raúl Yusef (UNT) para Bolívar, Alberto Galíndez (PJ) Cojedes, Fernando Andrade (Copei) para Táchira, Biagio Pilieri (Convergencia) Yaracuy, Bernalda Suárez (PJ) en Delta Amacuro, Ramón Guevara (AD) en Mérida, Freddy Superlano (VP) para la gobernación de Barinas y Robert Alcalá para Sucre.

Frente Amplio pide unidad

El Frente Amplio Venezuela Libre, el cual agrupa a sectores políticos y de la sociedad civil, pidió a los partidos y dirigentes de la oposición mayoritaria no permitir fracturas en el seno del antichavismo y enfocarse en el logro del cambio político,  independientemente de la estrategia. Esto a propósito de los desacuerdos entre quienes prefieren participar en las elecciones regionales y los que apuestan a las negociaciones en México. “Todos los objetivos son loables”, se advierte desde el Frente.

La más reciente candidatura oficializada por el G4 es la del dirigente de PJ, Tomás Guanipa a la alcaldía de Caracas. Faltan por definir Lara, Falcón, Miranda, Trujillo, Aragua, Apure y Portuguesa.

En Amazonas existe consenso en torno a la candidatura unitaria del exgobernador Liborio Guarulla para la jefatura regional, pero la inhabilitación que aún pesa sobre él desde 2015 y por 15 años no le permiten formalizar su inscripción ante el CNE. Se espera que se le levante la sanción, pero si no ocurre, la MUD deberá sustituirlo.

La analista político electoral Eglée González Lobato, opina que estas elecciones regionales pueden ser una bala de plata para la oposición; de no lograrse la unidad y arrasar el Psuv, la comunidad internacional puede voltearse para otro lado / Foto: Punto de Corte

Diferencias y reclamos

El dirigente del Movimiento Por Venezuela (MPV), Simón Calzadilla, quien participa de los acuerdos electorales con el G4, al igual que Convergencia y Copei de Roberto Enríquez, advierte que la candidatura de Robert Alcalá a la gobernación de Sucre fue inscrita sin el debido consenso.

El MPV, con tarjeta electoral habilitada ante el CNE, aparte de la MUD, propone por ejemplo al exgobernador Ramón Martínez, por lo que existe el riesgo de dispersión de votos, lo cual, alerta, solo favorecería al Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) y a su abanderado en la región, Gilberto Pinto.

“Hay muchas quejas sobre el uso de la tarjeta de la MUD y es necesaria una rectificación, no se le puede dar a un candidato o ser ‘autoasignada’ en detrimento de otro que tiene los mismos derechos. Eso pasó en Sucre y con la alcaldía de Maturín (con Ángel Aristimuño de UNT). No puede ser una repartición de cuotas porque MPV y Copei tienen los mismos derechos que AD, UNT, VP y PJ”, fustiga Calzadilla.

En Miranda, uno de los estados donde se ha hecho más difícil alcanzar un acuerdo unitario, según admiten Ramos Allup y Calzadilla, la pelea entre Carlos Ocariz (PJ) y David Uzcátegui (Fuerza Vecinal) por la candidatura de la unidad a la gobernación es “a cuchillo”. Tras desestimarse la propuesta de Uzcátegui de ir a primarias en la entidad, se hicieron cuatro encuestas en las que ambos abanderados se atribuyen el triunfo, por lo que ninguno declina sus aspiraciones.

Ante la falta de humo blanco, Uzcátegui insistió en hacer primarias y propuso como última fecha el 19 de septiembre, pero el planteamiento no fue atendido por su rival ni por el G4.

“Se debilita la posibilidad de unidad en algunos estados, pero insistimos porque aún estamos a tiempo para definir a las mejores candidaturas, de lo contrario sería muy perjudicial ir divididos el 21 de noviembre. Deben ser los mejores candidatos según las encuestas, porque de lo contrario, quien resulte excluido erróneamente se irá con otros partidos que sí lo quieran postular”, señala Calzadilla.

El exdiputado nacional también propone que se considere el apoyo de la tarjeta de la MUD para la gobernación de Portuguesa, a la candidata del chavismo disidente, Antonia Muñoz, por ser uno de los liderazgos regionales con mayor opción. PJ promueve a María Beatriz Martínez. En Falcón, el diputado de 2015, Eliézer Sirit, de AD, se maneja como la primera opción entre las candidaturas, pero aún no está confirmado.

El partido de Uzcátegui, Fuerza Vecinal, también con tarjeta en la boleta electoral para el 21 de noviembre, reclaman inclusión para que liderazgos como los de los alcaldes mirandinos de oposición que optan por la reelección, sean también postulados con la tarjeta de la MUD. Es el caso de los alcaldes de Chacao, Gustavo Duque; Baruta, Darwin González; El Hatillo, Elías Sayegh y Los Salias, Josy Fernández.

“La tarjeta de la MUD debe volver a lo que fue en 2015; si no corresponde a los liderazgos regionales y municipales, el chavismo ganará la mayoría de las gobernaciones y alcaldías”, alerta Sayegh.

De acuerdo con versiones extraoficiales, el G4 estaría tratando de “canjear” el apoyo a los alcaldes a cambio de que Uzcátegui decline a favor de Ocariz, pero Fuerza Vecinal no cede, convencido de que el exconcejal baruteño tiene la primera opción de triunfo.

“La oposición debe superar las diferencias y lograr acuerdos dentro y fuera del G4, debe jugar amplio para no perder e incluir a los liderazgos naturales regionales y municipales con mayor opción de triunfo, aunque no pertenezca a sus partidos. Debe recordar que en elecciones regionales la gente es sensible y se rebela ante las imposiciones desde Caracas”, sostiene la analista político electoral, Eglée González Lobato.

Recuerda además que parte de la comunidad internacional, como la Unión Europea y voceros de Estados Unidos, apoya que se retome la ruta electoral con ciertas garantías concedidas por Miraflores, producto de negociaciones, pero en unidad para lograr el triunfo en la mayor cantidad de gobernaciones y alcaldías. Esto, como parte de una estrategia dirigida a recuperar la movilización electoral con miras a unas presidenciales, sino adelantadas, para 2024.

“Estas elecciones regionales pueden ser una bala de plata para la oposición, de no lograrse la unidad y arrasar el Psuv, la comunidad internacional puede voltearse para otro lado. El mensaje debe ser de unidad y estrategia especialmente en zonas donde priva el oficialismo aún”, apunta.

Simón Calzadilla, del MPV, dice hay muchas quejas sobre el uso de la tarjeta de la MUD entre las toldas opositoras minoritarias. “Es necesaria una rectificación. No se le puede dar a un candidato o ser ‘auto asignada’ en detrimento de otro que tiene los mismos derechos” / Foto: El Nacional

“Reparto de candidaturas”

En Lara se espera que las encuestas permitan al G4 definir entre las precandidaturas de Luis Florido de UNT, Sobella Mejías de AD y Alfonso Marquina de PJ, a la gobernación. En Apure estaría acordada la candidatura del exgobernador Luis Lippa, pero también persiste una inhabilitación impuesta por la Contraloría General desde 2017. Otro nombre que se ha considerado como candidato es el de Pablo Matute, de AD.

Doce partidos que integran a la llamada plataforma unitaria relanzada en abril de este año, junto al G4, también denuncian “reparto de candidaturas” por parte de AD, VP, PJ y UNT. Se trata de Alianza del Lápiz, Bandera Roja de Gabriel Puerta Aponte, Movimiento Insular, Moverse, Vanguardia Popular, Fuerza Liberal, Movimiento Democracia e Inclusión (MDI) de Nicmer Evans; Movimiento Republicano, Nueva Visión para mi País (Nuvipa), Movimiento Ecológico de Venezuela; Movimiento Sociedad e Izquierda Democrática.

“Este pequeño grupo –conocido como G-4 se ha arrogado la representación de esta instancia unitaria. En su nombre y de forma unilateral, ha anunciado la decisión de concurrir a los referidos comicios, ha escogido los candidatos y candidatas a los distintos cargos que habrán de elegirse y ni siquiera ha tenido el gesto de comunicarlo debidamente”, señalan las organizaciones en un extenso comunicado.

Esta situación ha llevado a que, por ejemplo, en Caracas, Alianza Lápiz (con tarjeta electoral habilitada), con el apoyo del partido Puente (con tarjeta) de Hiram Gaviria y el MDI de Evans, haya inscrito ante el CNE la candidatura de Antonio Ecarri para la Alcaldía del Municipio Libertador (Caracas). Ecarri advierte que no permitirá imposiciones y que su postulación es indeclinable, por lo que competirá no solo contra la abanderada del Psuv, Carmen Meléndez, sino con Guanipa de PJ, inscrito con la tarjeta de la MUD.

Caracas / Deisy Martínez

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