Reportajes

“No‌ ‌podemos‌ ‌solos”:‌ ‌padres‌ ‌enfrentan‌ regreso a clases presenciales ‌en‌ ‌hiperinflación‌ y con mayor carga de gastos

Tras más de año y medio de pandemia, la población estudiantil regresará a las aulas en octubre, según ha anunciado el Gobierno, con un esperado incremento en el desembolso que deberán hacer los padres / Foto: Descifrado

Katy,‌ ‌de‌ ‌36‌ ‌años‌ ‌de‌ ‌edad,‌ ‌tiene‌ ‌que‌ trabajar‌ ‌el‌ ‌doble‌ ‌en‌ ‌los meses‌ ‌de‌ ‌agosto‌ ‌y‌ ‌septiembre‌ ‌para‌ ‌poder‌ ‌comprar‌ ‌los‌ útiles‌ ‌escolares‌ ‌de‌ ‌su‌ ‌hija,‌ ‌una‌ ‌niña‌ ‌de‌ ‌9 años‌ ‌de‌ ‌edad‌ ‌que‌ ‌pasó‌ ‌a‌ ‌quinto‌ grado.‌ ‌

“Todo‌ ‌depende‌ ‌de‌ ‌lo‌ ‌que‌ ‌uno‌ ‌gane.‌ ‌El‌ ‌costo‌ ‌de‌ ‌la‌ ‌lista‌ ‌de‌ ‌útiles‌ ‌es‌ ‌fuerte,‌ ‌por‌ ‌lo‌ menos‌ ‌para muchas‌ ‌personas.‌ ‌Hay‌ ‌gente‌ ‌que‌ ‌no‌ ‌tiene‌ ‌cómo‌ ‌costearla. Ya sólo comprar comida ‌resulta difícil”,‌ ‌dijo.

Katy‌ ‌se‌ ‌dedica‌ ‌al‌ ‌estilismo‌ ‌independiente.‌ ‌No‌ ‌ejerce‌ ‌su carrera como administradora‌ ‌porque‌, considera‌, ‌los‌ ‌ingresos‌ ‌de‌ ‌los‌ ‌profesionales‌ ‌en‌ ‌Venezuela‌ ‌no‌ ‌son‌ suficientes.‌ ‌Por‌ ‌visitar‌ ‌y‌ ‌hacer‌ ‌sus‌ trabajos‌ ‌en‌ ‌las casas ‌de‌ ‌sus‌ ‌clientes,‌ ‌además‌ ‌de‌ ‌vender‌ ‌cojines‌ ‌y‌ ‌productos‌ para‌ ‌el cabello,‌ ‌termina‌ ‌percibiendo‌ ‌entre‌ ‌$150‌ ‌y‌ ‌$200‌ ‌dólares‌ ‌mensualmente.‌ Aun así, adquirir los implementos escolares se le hace cuesta arriba.

“‌Una‌ ‌caja‌ ‌de‌ ‌lápices‌ ‌está‌ en alrededor‌ ‌de‌ ‌cuatro‌ ‌dólares,‌ ‌las‌ ‌libretas‌ ‌están‌ ‌aproximadamente‌ ‌cada‌ ‌una‌ en‌ ‌dos‌ ‌dólares‌ ‌y‌ ‌los‌ ‌libros,‌ ‌dependiendo‌ ‌del‌ ‌grado,‌ ‌oscilan‌ ‌entre‌ ‌los 30‌ ‌y‌ ‌40‌ ‌dólares”,‌ ‌agregó‌.‌

 ‌Los‌ ‌padres‌ ‌en‌ ‌Venezuela‌ ‌se‌ ‌enfrentan‌ al ‌cuarto‌ ‌año‌ escolar‌ ‌en‌ ‌hiperinflación,‌ ‌un‌ ‌proceso‌ ‌que‌ ‌ha‌ ‌pulverizado‌ ‌los‌ ‌ingresos‌ ‌en‌ bolívares‌ ‌e‌ ‌incluso, en‌ ‌menor‌ ‌medida,‌ ‌los‌ ‌que‌ ‌son‌ ‌en‌ ‌divisas.‌

Luego de más de año y medio de pandemia, la población estudiantil y juvenil regresará a las aulas en octubre, según ha anunciado el Gobierno, con un esperado incremento en el desembolso que deberán hacer los padres no sólo por el alza en costos de útiles, ropa y calzado, sino también por la inversión derivada de la enseñanza online, ya que se prevé que una parte de la instrucción se mantenga desde el hogar. Adicionalmente, se tendrán que agregar a la lista tapabocas y desinfectantes para los niños y los jóvenes, que tendrán que usarlos como medida de bioseguridad en los días de clases presenciales. Esto representa todo un conjunto de gastos al que por primera vez se acumulan y a los que tienen que hacer frente las familias.

El Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Sendas-FVM) había calculado en octubre de 2019 el costo de la canasta básica escolar (sólo útiles, textos y uniformes), ubicándola en $792,18.

Este monto se ha incrementado en la actualidad. Según el director del Cendas, Oscar Meza, en los últimos meses se ha hecho necesario invertir $81,26 mensuales en un alumno por gastos de reposición de papelería, cuadernos, artículos para asignaciones escolares, calzado y ropa. “Multiplicado por doce meses, nos da 975,12 dólares al año”.

Bioseguridad costosa

Maura González, quien es docente de educación básica en una escuela pública, dice que en las instituciones aún no se cuenta con los elementos básicos de bioseguridad para docentes, y mucho menos para los estudiantes. “Tenemos que tener mínimo alcohol para desinfectar las manos. Esto aparte de los tapabocas, pero el Ministerio de Educación no nos provee de eso. Entonces, ¿quién corre con estos gastos? Lamentablemente, el representante”.

En un recorrido llevado a cabo por El Tiempo se pudo comprobar que las mascarillas KN95 con 5 capas (idóneas para la protección contra el Covid-19) tienen un precio unitario de entre $3 y $5. El alcohol en spray (500 ml) tiene un costo aproximado de dos dólares. Mientras, el gel antibacterial con una concentración de alcohol al 70% tiene un precio inicial de un dólar por 100 mililitros y de ahí posee diversas variaciones según la marca.

Aclara que el gasto “más fuerte” para los representantes se realiza en octubre –el Cendas aún no ha elaborado las estimaciones en este apartado correspondiente al año escolar 2021-2022.

Sin embargo, Meza indica que a los desembolsos mensuales “habría que sumarles la Canasta Básica Digital, que en agosto de este año se ubicó en 1.297,04 dólares e incluye ítems como router, impresora, teléfono inteligente, entre otros”. Con ello, los requerimientos se disparan aún más.

Lista escolar de 2021 no sólo incluye útiles y libros, sino también dispositivos tecnológicos a adquirir para que los alumnos puedan trabajar a distancia / Cuadro: Cendas-FVM

Útiles dolarizados

En un recorrido realizado por El Tiempo en distintas librerías y papelerías del centro y el oeste de la capital, se pudo constatar la dolarización total de útiles y libros escolares. En el caso de los cuadernos y libretas, los precios oscilan entre $0,85 y $1,35; ‌una‌ ‌resma‌ ‌de 50‌ ‌hojas‌ ‌tipo‌ ‌carta‌ ‌está en‌ $1,20‌, mientras que los lápices se venden en $0,22 y $0,30‌ la unidad.

En‌ ‌algunas‌ ‌tiendas‌ ‌se‌ ‌consiguen‌ ‌cartucheras‌ ‌desde‌ ‌2,20‌ ‌dólares; ‌estuches‌ ‌de‌ ‌12‌ ‌marcadores‌ ‌de‌ ‌distintos‌ ‌colores‌ ‌en‌ $6,80; ‌y pega‌ ‌blanca‌ ‌y‌ ‌en presentación ‌en‌ ‌barra‌ ‌desde‌ $0,50‌, hasta $2,9. Los creyones de cera se ubican en $1,2 y los normales (dependiendo de si incluyen 12, 24 o 36 colores) oscilan entre $1,8 y $9. Los sacapuntas se encuentran a partir de medio dólar y la témpera en $1,7.

También‌ ‌se‌ ‌están‌ ‌ofreciendo‌ ‌en‌ ‌el‌ ‌mercado‌ ‌algunos‌ ‌combos.‌ ‌Por‌ ‌ejemplo,‌ ‌uno que‌ ‌incluye‌ ‌media‌ ‌resma‌ ‌escolar‌ ‌carta,‌ ‌media‌ ‌resma‌ ‌de‌ ‌hojas‌ ‌de‌ ‌examen,‌ ‌tres libretas‌ ‌de‌ ‌un‌ ‌línea,‌ ‌una‌ ‌libreta‌ ‌de‌ ‌doble‌ ‌línea,‌ ‌una‌ ‌libreta‌ ‌cuadriculada,‌ ‌un sacapuntas‌ ‌con‌ ‌depósito,‌ ‌un‌ ‌borrador‌ ‌escolar,‌ ‌una‌ ‌caja‌ ‌de‌ ‌una‌ ‌docena‌ ‌de creyones,‌ ‌una‌ ‌carpeta‌ ‌marrón‌ ‌y‌ ‌una‌ ‌caja‌ ‌de‌ ‌lápiz‌ ‌tiene‌ ‌un‌ ‌costo‌ ‌de‌ ‌20‌ ‌dólares‌ en‌ ‌la‌ ‌tienda‌ ‌NeoPapel‌ ‌Supermercado‌ ‌Escolar.‌ ‌ 

Libros no son para todos

“Mi‌ ‌pareja‌ ‌y‌ ‌yo‌ ‌no‌ ‌percibimos‌ ‌malos‌ ‌sueldos,‌ y a pesar de eso ‌no‌ podemos costear solos la lista escolar.‌ ‌Mis‌ ‌papás‌ ‌nos ayudan‌”,‌ ‌cuenta‌ ‌Lucía,‌ ‌madre‌ ‌de‌ ‌un‌ ‌niño‌ ‌que‌ ‌pasó‌ ‌a‌ ‌primer‌ ‌grado. “Normalmente‌ ‌mis‌ ‌padres‌ ‌nos‌ ‌ayudan‌ muchísimo‌ ‌con ‌la‌ ‌compra‌ ‌de‌ ‌los‌ ‌útiles‌ ‌escolares.‌ ‌Nos repartimos.‌ ‌Ellos‌ ‌tuvieron‌ (dinero) para‌ ‌comprar‌ ‌los‌ ‌libros‌ ‌y‌ ‌nos‌ ‌los‌ ‌regalaron.‌ ‌Fuimos‌ ‌a‌ ‌lugares‌ ‌donde ‌se‌ ‌supone‌ que‌ ‌son‌ ‌más‌ ‌económicos,‌ ‌como‌ ‌el‌ ‌puente‌ ‌de‌ ‌las‌ ‌Fuerzas‌ ‌Armadas (en el centro de Caracas).‌ ‌Tres‌ salieron‌ ‌en‌ ‌40 dólares‌ ‌y‌ ‌nos‌ ‌faltó‌ ‌uno.‌ ‌Si‌ ‌fuésemos‌ ‌a‌ ‌librerías‌ ‌sería‌ ‌más‌ ‌costoso”.‌

Sobre ‌los‌ ‌materiales‌ ‌de‌ ‌papelería,‌ ‌Lucía‌ ‌dice‌ ‌que‌ ‌para adquirirlos esperarán‌ ‌a‌ ir a‌ ‌las‌ ‌ferias‌ ‌escolares‌ ‌populares‌ ‌en‌ ‌sectores‌ ‌como‌ ‌Chacaíto‌ ‌y‌ ‌Sábana‌ ‌Grande‌ ‌donde‌, ‌sabe‌, ‌normalmente venden‌ ‌combos‌ ‌que‌ ‌suelen‌ ‌ser‌ ‌“un‌ ‌pelín”‌ ‌más‌ baratos.‌ ‌

El vicepresidente de la Cámara de Editores de Venezuela, Julio Mazparrote, señaló que el costo de los libros de texto en el país puede ir desde los $8 hasta $25. Agregó que las editoriales actualmente sólo trabajan con 20% de los planteles educativos, dado que sus textos sólo son permitidos en las instituciones privadas. En 2010 se decretó que las instituciones públicas los alumnos recibirían clases sólo con textos de la Colección Bicentenaria, los cuales fueron impresos y distribuidos por entes del Estado desde 2011.

Pedro Matos, quien es diseñador gráfico y complementa sus ingresos como taxista, considera muy cuesta arriba comprar a sus dos hijos los uniformes nuevos. “Mi hijo menor deberá heredar los uniformes de su hermano mayor (…) Sólo en la compra de dos pares de zapatos deportivos gaste $50, un jean tiene un valor de $20, los más económicos, y la chemise blanca cuesta $5. Un mono deportivo tiene un valor de $6 en el mercado informal y unos $25 en promedio si es de marca reconocida”. 

 Posteriormente, dejaron de ser impresos y ahora están disponibles en digital para su descarga desde la página web del Ministerio de Educación.

Mazparrote resaltó que dichos textos poseen un alto grado de contenido ideológico, indistintamente del área de estudio. Comentó que el desplazamiento del sector editorial de la educación, además de generar distorsiones en los cánones de enseñanza por el aspecto ideológico, también ha impactado negativamente en la economía.

El directivo hizo llamado a las autoridades educativas del país a permitir nuevamente los libros de las editoriales privadas en todas las instituciones, ya que con ello se generarían nuevos puestos de empleo y comenzaría una dinámica económica que involucra a distintos rubros comerciales.

Director del Cendas-FVM, Oscar Meza, dice que en los últimos meses se ha hecho necesario invertir $81,26 mensuales en un alumno por concepto de reposición de papelería, cuadernos, artículos para asignaciones escolares, calzado y ropa / Foto: Banca y Negocios

Vuelven los uniformes

En‌ ‌2021,‌ ‌a‌ ‌diferencia‌ ‌de‌ ‌lo visto en este contexto el ‌año‌ ‌anterior,‌ se requiere una mayor inversión en el tema de uniformes y calzados, debido al retorno a las aulas.

Tras un recorrido realizado en comercios, se encontró que las camisas escolares alcanzaban precios de $8 a $10, mientras los pantalones de tela se encontraban en $12. Las chemises oscilaban entre los $5 y $10 y los monos de gimnasia de $6 a $ 10.

En cuanto a los zapatos, los de semicuero eran vendidos a $20 dólares en promedio el par, aunque, dependiendo de la calidad, podían ubicarse algunos en $15.

Luigi‌ ‌Pisella,‌ ‌presidente‌ ‌de‌ ‌la‌ ‌Confederación‌ Venezolana‌ ‌de‌ ‌Industriales‌ ‌(Conindustria)‌ ‌y representante‌ ‌nacional‌ ‌del‌ ‌sector,‌ recordó‌, al ser consultado por ‌El‌ ‌Tiempo,‌ ‌que‌ ‌la‌ ‌industria‌ ‌del‌ calzado‌ ‌se‌ ‌beneficia‌ba en ‌la‌ ‌época‌ ‌escolar‌ ‌por el hecho de que padres y representantes adquirieran calzado nuevo para los estudiantes.‌

“Antes‌, ‌la‌ ‌época‌ ‌escolar‌ ‌implicaba‌ ‌el‌ ‌equivalente‌ ‌a‌ ‌dos‌ ‌meses‌ ‌normales‌ ‌de‌ facturación‌ ‌para‌ ‌el comercio.‌ ‌Por‌ ‌ende,‌ ‌la‌ ‌industria‌ ‌del‌ ‌calzado‌ ‌comenzaba‌ ‌un‌ par‌ ‌de‌ ‌meses‌ ‌antes‌ ‌la‌ ‌producción‌ ‌para satisfacer‌ ‌esa‌ ‌demanda‌ ‌que‌ ‌surgía ‌entre‌ ‌agosto‌ ‌y‌ ‌septiembre”.‌ ‌

Hechos a mano 
Marina Martínez, quien trabaja como cajera en un supermercado, destaca que en el caso de su hija, que estudia en un colegio privado, el gasto es mayor porque ella requiere falda, pantalón, mono deportivo y zapatos, blusas y franelas, sin contar con la ropa interior que tiende a ser más costosa. Estima que la opción más económica en estos momentos es la de confeccionar los uniformes, porque sólo se invierte en la tela, hilos y botones. “A mi hija le hice unos cuatro uniformes y gasté alrededor de 20 dólares. Considero que esta es una buena opción para quienes tienen habilidad en la costura”, manifestó. 

Luigi‌ ‌Pisella,‌ presidente de Conindustria, espera aumento‌ ‌de‌ ‌producción‌ de calzados ‌hasta‌ de ‌un‌ ‌40%‌ ‌por regreso a clases / Foto: Finanzas Digital

Señaló‌ ‌que‌ ‌en‌ ‌2020‌ ‌la‌ ‌mejora‌ ‌en‌ ‌el‌ ‌sector‌ ‌por‌ ‌el‌ ‌inicio‌ ‌de‌ ‌la‌ ‌temporada‌ escolar‌ ‌no‌ ‌ocurrió‌ ‌por los‌ ‌efectos‌ ‌de‌ ‌la‌ ‌pandemia‌ ‌y‌ ‌la‌ ‌suspensión‌ ‌de‌ ‌clases‌ presenciales.‌ ‌“Este‌ ‌año‌ ‌2021‌ ‌el‌ ‌simple‌ ‌hecho‌ ‌de‌ ‌anunciar‌ ‌el‌ ‌retorno‌ ‌a‌ ‌las‌ clases‌ ‌presenciales‌ ‌definitivamente‌ ‌ha‌ ‌influido‌ ‌en‌ ‌la‌ ‌producción‌ ‌y‌ ‌se espera‌ ‌–y‌ ya‌ ‌ha‌ ‌venido‌ ‌ocurriendo–‌ ‌un‌ ‌poco‌ ‌más‌ ‌de‌ ‌consumo‌ ‌en‌ ‌lo‌ ‌que‌ ‌respecta‌ ‌al‌ calzado‌ ‌colegial”.‌ ‌

“No‌ ‌va‌ ‌a‌ ‌ser‌ ‌en‌ ‌las‌ ‌mismas‌ ‌proporciones‌ ‌de‌ ‌los‌ ‌años‌ ‌anteriores‌ ‌porque‌ evidentemente‌ ‌el‌ consumo‌ ‌está‌ ‌afectado‌ ‌por‌ ‌el‌ ‌poder‌ ‌adquisitivo‌ ‌del‌ ciudadano,‌ ‌pero‌ ‌sí‌ ‌se‌ ‌espera‌ ‌que‌ ‌las‌ ‌industrias que‌ ‌producen‌ ‌calzado‌ ‌colegial‌ incrementen‌ ‌su‌ ‌producción‌ ‌en‌ ‌esta‌ ‌época‌ ‌entre‌ ‌30%‌ ‌y‌ ‌40% para‌ satisfacer‌ ‌esta‌ ‌demanda”.‌ ‌

Agregó‌ ‌que‌ ‌la‌ ‌capacidad‌ ‌utilizada‌ ‌de‌ ‌la‌ ‌industria‌ ‌del‌ ‌calzado‌ ‌estuvo‌ ‌activa entre‌ ‌8%‌ ‌y‌ 12%‌ ‌en‌ ‌el‌ ‌primer trimestre‌ ‌del‌ ‌año.‌ ‌“Pero‌ ‌en‌ ‌la‌ ‌actualidad‌ ‌y‌ ‌por‌ ‌efecto‌ ‌de la demanda colegial‌ ‌sube‌ ‌entre‌ ‌12%‌ ‌y‌ ‌16%‌, ‌en promedio”.‌ 

Caracas / Rafael Arias

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