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Osman Guilarte: Una rara avis en el baloncesto venezolano

Foto leyenda: Osman Guilarte a sus 14 años supera los dos metros de estatura / Foto: Alejandro Fernández

En el baloncesto venezolano, los jugadores altos no abundan y, por eso, ver a un exponente de 14 años de edad que mide poco más de 2 metros de estatura sorprende. Es el caso de Osman Guilarte, un anzoatiguense que no tiene igual en su categoría.

Fue él la primera cara visible del Plan Altura de la Federación Venezolana de Baloncesto, que busca conseguir a jóvenes de esta característica para que incursionen en la disciplina, destaquen y puedan formar parte de la Selección Nacional en sus etapas formativas, con proyección para la absoluta.

Guilarte no era un apasionado del deporte de las canastas, pues tenía una mayor afición por la informática, algo que desearía estudiar si tiene la oportunidad de conseguir una beca en Estados Unidos. Pero, por ahora, está en el Liceo José María Bianco, donde cursa 3er año de bachillerato y es conocido por su imponencia física.


Foto leyenda 3: Guilarte espera continuar su proyección en el baloncesto  / Foto: Alejandro Fernández

Su altura no pasó desapercibida para los directivos de la Escuela Bulls, donde decidió probar cuánto podía dar sobre el tabloncillo, teniendo 13 años de edad. Entonces medía 1.97. Pero, esos inicios no fueron nada fáciles, dado que no tenía conocimiento de los fundamentos básicos del baloncesto.

“El principio fue muy lento. No practicaba ningún deporte, pero ya se está notando la mejoría”, dijo al recordar que primero tuvo que trabajar en la coordinación de movimientos, el tiro de media distancia y el juego debajo del aro.

El trabajo dio resultados y ya forma parte de la Selección de Anzoátegui U14, a disputarse este mes el Campeonato Regional, con miras a clasificar al Nacional. Posiblemente, Osman será la figura más alta que participará en esta justa y está consciente de que esta puede servirle de vitrina.

“Nunca se sabe quién puede estar en las gradas para verte”, expresó.

Cotidianidad

La cotidianidad para alguien de su edad y estatura es peculiar. Suelen pararlo en la calle y asombrarse al conocer la edad que tiene. También se le hace difícil conseguir las zapatillas idóneas para disputar partidos de básquet, pues calza 51 y el costo de este calzado oscila entre 50 y 100 dólares, además de que pocas tiendas las tienen.

Afortunadamente, varios jugadores y exjugadores profesionales lo han contactado para donarle esta indumentaria, confiando en el potencial que Guilarte quiere y está dispuesto a desarrollar.

“Me gustaría que este deporte me permita estudiar Informática y jugar en otros países”, señaló.

Conocer otras fronteras y culturas es un interés que va más allá de sus posibilidades de desempeñarse profesionalmente en el básquet, puesto que su particularidad especial no es solo su estatura, sino que también aprendió inglés, aunque afirma que le “falta todavía”, y desea sumar otro idioma a sus conocimientos; el japonés. Confiesa, por cierto, que siente atracción y simpatía por la tierra del sol naciente.

Ese es Osman Guilarte, un joven que espera seguir creciendo tanto en lo personal como dentro de una cancha de baloncesto.

Puerto La Cruz / Alejandro Fernández

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