Reportajes

Gobierno sigue trabajando para que la oposición no vote

“Es posible que estemos al borde de una nueva dirigencia opositora”, señala Félix Seijas /Foto: Banca y Negocios

Según el director de la  encuestadora de Delphos, Félix Seijas, 85%  de la población desea la salida de Nicolás Maduro de la Presidencia de Venezuela, lo que explica la estrategia de un oficialismo temeroso que juega a la abstención  del voto opositor en los  comicios del 21 de noviembre. Dice que el piso político de Maduro es  solo el chavismo duro, pero que “todos esperan que algo suceda”.

–Hace dos años, usted consideraba un milagro que Nicolás Maduro remontara el 12% de popularidad. ¿Se está a tiempo de ese milagro?

–La evaluación de la gestión de Maduro está aún entre 12% y15%. Solo un milagro económico haría el milagro. El apoyo de Maduro hoy en día es estrictamente el apoyo del chavismo duro, de ese sector que no imagina el país sin la idea de revolución que ofrecía Hugo Chávez.

–¿Cuántos han tirado la toalla y les da igual que Maduro siga en la Presidencia?

–El 85% del país quiere que Maduro salga de la Presidencia. Algunos han perdido la esperanza de que esto suceda. Parte de ellos han dejado el país, otros están aquí tratando de sobrevivir. Pero todos esperan que algo suceda.

–¿Qué no termina de aprender el elector venezolano?

–Que el Gobierno le teme al voto, y que por eso intenta ahuyentarlos de las urnas de votación.

–¿También cada pueblo tiene la oposición que se merece?

–Es que los liderazgos son parte de la población. De alguna manera no podemos aislarlos como si pertenecieran a planetas distintos. 

Profetas sin tierra 

–¿Por qué la población opositora es implacable ante los errores de su líder de turno? 

 –Es algo que ha venido creciendo con el tiempo. En la medida en la que se han ofrecido salidas por la vía rápida, se crean expectativas que al no materializarse se transforman en reclamos y pérdida de confianza. 

–¿Está estancada? 

–Porque no ha habido un plan amplio concebido a largo plazo. Las estrategias comunes han funcionado solo alrededor del tema electoral y no en otras áreas. 

–¿Termina haciendo lo que Maduro quiere que haga? 

 –La oposición ha logrado victorias importantes ante el chavismo. Lo ocurrido en 2015 es una muestra de ello. Lo que ha fallado es la tarea de sacar mejor provecho de esos avances. 

 –¿El líder de la oposición con mayor peso en estos momentos? 

–El deseo de cambio 

–¿Predicen el futuro las encuestadoras? 

–Son herramientas que ayudan a analizar realidades, diseñar estrategias y proyectar posibles escenarios. 

 –¿Quién ganará el 21 de noviembre? 

 –La victoria del 21 de noviembre no se medirá por el número de gobernaciones o alcaldías logradas, sino por el efecto que ese proceso deje en el ánimo de la gente. Si la población percibe que lo electoral se está rescatando como una opción de lucha, habrá ganado la oposición. 

–¿Un cuadro nacional de ganar el oficialismo? 

 –Si impone su narrativa, el camino es el avance de la “autocratización”. 

–¿De ganar la oposición? 

–Estaríamos al frente de dos años muy interesantes. 

–¿Y si vuelve a ganar la abstención? 

 –Habrá ganado el Gobierno. 

 –De los más esperanzados, ¿cuántos venezolanos siguen esperando a los Marines o a los Cascos Azules? 

 –La décima parte del país sueña con eso, pero ya no cree que sea posible. 

–¿El futuro de María Corina Machado? 

–Esperar y esperar. Eso sí, con coraje. 

–¿Cederá el apoyo internacional? 

–La intensidad ira cayendo en la medida en la que sientan que el liderazgo interno no responde. 

–¿Se mantiene la misma percepción del CNE de siempre? 

–La nueva directiva, con dos rectores no identificados con el chavismo, ha creado expectativas en una parte de la población. Ellos están alertas a señales de cambio en las condiciones y garantías electorales. 

–¿Se acostumbró la población a tener un CNE”, según el oficialismo, “medianamente transparente? 

–No diría que se acostumbró, porque la aspiración a contar con un CNE equilibrado sigue siendo un rasgo mayoritario entre los venezolanos. 

–¿Lo irreversible del sistema elector venezolano? 

–Que sea valorado como una institución indispensable para el funcionamiento de la democracia. Así lo entiende la gente, y eso no cambiará. Por eso la aspiración a contar con un CNE equilibrado está tan viva como siempre.

Golpe de timón 

–¿Podría desaparecer la actual dirigencia opositora? 

–Como un acto de magia, no. Lo normal es que con el tiempo se produzcan procesos de renovación. Estos procesos pueden ralentizarse de diferentes maneras, y es posible que estemos al borde de algo así. 

 –¿Se mantendrá el anhelo por el próximo mesías o por el gendarme necesario? 

 –El venezolano tiende a fantasear con mesías, pero no ajenos a una estructura que lo sustente. Es decir, quieren ver a un gran líder surgir y tomar las riendas de algo, de alguna estructura. Por lo tanto, la existencia de esa estructura es primordial. 

–Fuera de Maduro, ¿el candidato oficialista para la presidencia con mayor posibilidad? 

–El votante chavista no se pasea por esa pregunta. Entiende que su organización es una de carácter vertical, y en estos momentos se concentra en su líder. 

 –¿Un líder inesperado para la oposición? 

–Siempre puede surgir alguien, pero de nuevo, dentro de una estructura tangible. 

 –¿Qué pasó con Guaidó? 

–En la medida en la que la percepción de que podía lograr el cambio prometido se fue desvaneciendo, el apoyo explícito a su figura fue disminuyendo. 

 –¿Ya es lo mismo chavismo que madurismo? 

–La evaluación positiva de la imagen de Maduro en las encuestas es de 15%, mientras que la de Chávez es de 40%. Entonces, no, no lo es. Y creo que nunca lo será. 

–¿Cuántos siguen esperando que la Fanb actúe para retomar el hilo constitucional? 

 –Es un deseo mayoritario. La gente entiende el poder de las armas, aunque a la vez le teme. 

–¿Imagina a Maduro seis años más en la Presidencia? 

 –Intento no hacerlo. 

–En fin, ¿será un error abstenerse hoy? 

–El Gobierno ha trabajado, y lo sigue haciendo, por ahuyentar a la gente de las urnas electorales. Entonces, si alguien quiere enfrentar al Gobierno supongo que hacer lo que él quiere que haga debe ser un error. 

 –¿Serán las consecuencias como en 2015? 

 –En 2015 la gente votó y sabemos lo que ocurrió. Esas son oportunidades. Si no se aprovecharon todo lo que pudieron aprovecharse a posteriori es otro tema. No se le puede echar la culpa de eso a la oportunidad. 

–Por cierto, últimamente se cuestionan a las encuestas… 

–Siempre ha sido así. Esa es otra cosa irreversible. 

–¿Ha sido atacado por revelar verdades que muchos de su círculo social no quieren oír? 

–Y hasta odiado en ocasiones. 

–¿Qué pasaría en Venezuela si no existiesen las encuestas? 

–Sería aburrido, ¿no? Las odies o las ames, las necesitas. Como insumo para la toma de decisión o para divertirte criticándolas. 

De perfil 

Félix Seijas nació en 1969. Egresó como licenciado en Ciencias Estadísticas por la Universidad Central de Venezuela (UCV), donde también imparte la docencia en la Escuela de Estadística y Ciencias Actuariales.  Su padre es Félix Seijas, presidente y fundador del Instituto Venezolano de Análisis de Datos (Ivad). Allí fue gerente general. Sin embargo, nunca se separó del todo y permanece todavía como asesor estadístico.  En 2005 fundó el Instituto Delphos C.A. encuestadora que, a diferencia de Ivad, también profundiza a en estudios de mercadeo. Es PHD en Análisis de Datos Complejos por la Universidad de Southampton, Reino Unido. Entre 1992 y 1998 trabajó en el Instituto Nacional de Estadística (INE) como estadístico y jefe de las unidades Técnico Metodológica y del Programa de Encuestas a Hogares. Fue director del Proyecto Fortalecimiento del Sistema Estadístico Nacional de Venezuela y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. 

Jolguer Rodríguez Costa / Caracas

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