Reportajes

Analistas advierten que la oposición “escogió el peor momento” para profundizar divisiones

“Es difícil de entender en este momento la dinámica de autodestrucción en la que ha entrado la oposición”, dice el politólogo Benigno Alarcón / Foto: Crónica Uno

Por desacuerdos por las negociaciones en México, por participar en las megaelecciones regionales del 21 de noviembre, por la escogencia de candidaturas, por el manejo de activos de la República en el exterior, por la continuidad de la Comisión Delegada Legislativa y del Gobierno interino, ambos presididos por Juan Guaidó, la oposición venezolana exhibe más división que nunca.

A las puertas de unos comicios en los que la oposición mayoritaria decidió inscribir candidaturas en un cambio de estrategia frente al chavismo en Miraflores, analistas creen que los adversarios del gobierno de Nicolás Maduro “escogieron el peor momento” para manifestar y profundizar públicamente sus diferencias internas.

Las consecuencias, advierten, pueden ir desde una aplastante derrota electoral en noviembre hasta la pérdida de respaldo internacional, sostén fundamental del interinato y del manejo de activos.

“Es difícil de entender en este momento la dinámica de autodestrucción en la que ha entrado la oposición, cuando decide ir a un proceso electoral el 21 de noviembre. Pareciera el inicio de una pugna por el liderazgo de la oposición, por ver quién sustituye a Guaidó, lo cual ya era un proceso inevitable, pero se escogió el peor momento para hacerlo”, sostiene el politólogo Benigno Alarcón.

El director del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la Universidad Católica, Andrés Bello (Cepyg-Ucab) sostiene que los enfrentamientos en el seno opositor solo profundizarán la debilidad que ya presentaba el antichavismo, luego de que el desplazamiento de Maduro del poder, a partir de la juramentación de Guaidó en 2019, como presidente encargado, no se lograra.

La politóloga Paola Molina Noguera señala que la crisis en Monómeros plantea un debate sobre el manejo de activos en el exterior por parte del Gobierno interino que preside Juan Guaidó. A su juicio, hay una gran lección que aprender: la administración de los bienes de la República debe mostrarse honesta y transparente, no debe ser politizada, porque es patrimonio del Estado y de todos los venezolanos, “no de Nicolás Maduro ni de Juan Guaidó”.  

“Con la división no solo pierde Guaidó o Voluntad Popular (VP), derivará en un enorme deterioro del liderazgo opositor”, expresa.

La politóloga Paola Molina Noguera señala que las fracturas de la oposición no son nuevas y las considera producto de no tener un plan común de acciones y de estrategias para lograr un cambio político en el país.
“Ya se ha externalizado el gran desgaste que tiene el Gobierno interino y los diferentes liderazgos de oposición”.  

Se prende el ventilador

El más reciente motivo de disputa en la oposición venezolana es la situación de Monómeros Colombo Venezolanos, S.A, con sede en Colombia. La empresa de fertilizantes, filial de Pdvsa, bajo el control del gobierno interino desde 2019, a raíz del reconocimiento del mandatario Iván Duque a Guaidó como presidente encargado, se declaró en quiebra el pasado 24 de septiembre.

De inmediato surgieron señalamientos de supuesta corrupción contra la dirigencia del G4 (Acción Democrática, Un Nuevo Tiempo, Primero Justicia y VP), por presuntos malos manejos que llevaron a Monómeros al colapso. Primero Justicia (PJ), en voz de su coordinador nacional Julio Borges, ha intentado desmarcarse de la debacle de la empresa, al asegurar que nunca estuvo de acuerdo con que los partidos tuvieran injerencia en el manejo de activos.

Borges, representante para las Relaciones Exteriores, designado por Guaidó, acusa a éste de “entregarse a su entorno” y no escuchar propuestas. Lo insta a “aterrizar” en la realidad y a pensar en el relanzamiento de la oposición una vez cese el interinato el 5 de enero de 2022, plazo establecido por la Delegada como extensión de la continuidad de la Asamblea Nacional de 2015.

De no limarse asperezas antes de que finalice el año, habrá no solo una aplastante derrota en los comicios del 21 de noviembre, sino también el deterioro del liderazgo opositor, al punto de que la comunidad internacional se quede sin interlocutor válido ante la crisis venezolana.  

Luego entra en escena el exrepresentante de Guaidó ante Colombia, Humberto Calderón Berti, quien acusó al dirigente Leopoldo López, de la crisis de Monómeros al partidizar las decisiones sobre el manejo de la empresa. También aseguró que el dirigente, hoy exiliado en España, ejerce un “indebido tutelaje” sobre Guaidó.

“Se prendió un ventilador contra todos, arrojando basura en todas las direcciones, lo que genera dudas, más que justificadas, sobre el comportamiento de todos. Es una situación en la que nadie puede declararse ganador”, alerta Alarcón.

Por otro lado, para Borges, el interinato no debe continuar, mientras que para la presidenta de Encuentro Ciudadano, Delsa Solórzano y la expresidenta de la antigua Corte Suprema de Justicia (actual Tribunal Supremo de Justicia), Cecilia Sosa Gómez, la  Comisión Delegada de la AN opositora  debe reformar una vez más el Estatuto de Transición aprobado en 2019, a fin de extender la vigencia del Parlamento de 2015 y con él, el interinato.

“Es fundamental para darle institucionalidad y sostenibilidad” al Gobierno interino, enfatizan, lo cual permitiría conservar el apoyo de la comunidad internacional. Esto, señalan, mientras se logra que Maduro acepte el adelanto de las votaciones presidenciales, producto de las negociaciones en México.

“El tema de llamar a elecciones causa una dispersión desde el punto de vista político, debemos encontrar qué nos puede unir para repensar una línea única. Hay que ponerse a estudiar las acciones para que de aquí a diciembre se logre una especie de renovación”, propone Sosa Gómez. 

Crisis en Monómeros desata acusaciones mutuas entre sectores de  Voluntad Popular y Primero Justicia / Foto: TalCual

“Escenario catastrófico”

Guaidó se mantiene al margen del llamado a participar en las regionales del G4 y prefiere apostar por los resultados en México. Dentro de la corriente electoral del G4 hay también divisiones por la forma es que se escogieron las candidaturas, lo que traerá como consecuencia, anticipan analistas, la dispersión del voto opositor y, por ende, la victoria del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv).

“La minoría (Psuv) está entubada, mientras que la que se supone es la mayoría opositora está dispersa en 67 mil postulaciones. Ese es un escenario catastrófico para el 21 de noviembre, no imputable a los ciudadanos sino a la representación partidista”, cuestiona el activista social y analista político Jesús “Chúo” Torrealba.

Los desacuerdos han llevado a que, en Miranda, por ejemplo, existan dos candidaturas enfrentadas a la del pesuvista Héctor Rodríguez, la del dirigente de Fuerza Vecinal, David Uzcátegui y la del exalcalde del municipio Sucre de la entidad mirandina, Carlos Ocariz.

El mismo riesgo se corre en estados como Táchira, Lara y Bolívar, donde la oposición moderada y otros factores independientes también compiten con liderazgos fuertes como los de Laidy Gómez, Henri Falcón y Américo De Grazia para las gobernaciones.

En paralelo, la Unión Europea acordó enviar una misión de observación internacional para las regionales. Esto es parte de las garantías exigidas por la oposición a cambio de participar, pero es considerado por López, líder de VP, como una forma de legitimar al gobierno de Maduro. Pese a ello cree que los comicios podrían ser utilizados para reorganizar al antichavismo en todo el país.  

Para Molina Noguera es cuestionable que, una vez tomada la determinación de inscribir candidaturas para las regionales, la oposición no esté enfocada en una campaña unificada para llamar a votar y presentar sus propuestas a los ciudadanos. Esto, aclara, a la par de los esfuerzos por lograr una salida negociada a la crisis en México.

“Si no hay una propuesta clara y unificadora, la oposición seguirá en un proceso de estancamiento que pasará factura primero en lo electoral. La abstención podría convertirse en el gran enemigo más que el Psuv, lo que dará paso a que se acreciente el distanciamiento entre los partidos y los ciudadanos y las causas sociales y con ello la desesperanza”, alerta.  

Politóloga  Egleé González alerta sobre impacto negativo de enfrentamientos en la comunidad internacional / Foto: Contrapunto

Comunidad internacional

La analista político electoral Egleé González Lobato también enfatiza que si por causa de las divisiones, el chavismo arrasa en las elecciones regionales, la comunidad internacional “puede voltear para otro lado” en su respaldo activo a una salida a la crisis venezolana. Esto, porque se espera que una masiva votación opositora sirva de capital para un eventual referendo revocatorio en 2022 o para unas presidenciales, bien sea adelantadas, o en 2024.

Alarcón coincide en que la oposición está quedando mal parada ante la comunidad internacional que sostiene al Gobierno interino por su reconocimiento.

“La comunidad internacional debe estar preocupada por lo que está viendo. Después de un fracaso opositor en las elecciones o un desplazamiento del liderazgo de Guaidó sin que realmente nadie lo sustituya, puede llevarla a quedarse sin un interlocutor válido en el proceso venezolano”, asevera.

Molina Noguera añade que sería lamentable que la comunidad internacional que respalda a Guaidó y a la oposición mayoritaria representada en la Asamblea Nacional de 2015, compruebe que, por encima de los intereses de los venezolanos y la necesidad de superar la crisis, privan los intereses partidistas.  

Caracas / Deisy Martínez  

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