Reportajes

La eutanasia, una decisión personal que debe contar con el amparo de la ley

En América Latina, la aprobación de la legalidad de la eutanasia aún no es clara / Foto: El Parlante

La eutanasia es la opción de personas que deciden ponerle fin a su vida de forma asistida, al padecer una enfermedad avanzada o terminal cuyos estragos finales quieren evitar. No obstante, en el ámbito legal aún existen dudas sobre la aprobación de este procedimiento que en pleno siglo XXI genera polémicas o debates.

De acuerdo con la BBC Mundo, existen siete países que permiten su aplicación bajo el amparo de la ley. No es el caso de Latinoamérica, donde sigue prohibida; excepto en Colombia, donde, sin embargo, hay muchas lagunas legales al respecto.

El medio de comunicación reseña que desde que fue promulgada la ley de eutanasia en Colombia, el Ministerio de Salud estableció los lineamientos para regular el derecho a una muerte digna, que incluyen, por supuesto, el hecho de que se trate de un paciente con una enfermedad en estado terminal.

Entre otros aspectos, para la persona afectada la vida tiene que haber dejado de ser digna producto de ese mal y manifestar su deseo de manera “clara, informada, completa y precisa”; mientras que la ayuda para morir debe prestarla “un profesional de la Medicina” con la autorización de un “comité científico-interdisciplinario”.

Pero, en el país cafetalero la eutanasia supone, asimismo, una decisión por parte de quien va a ejecutarla, ya que se cuenta con una figura llamada “libertad de conciencia”. Esto significa que un médico puede negarse a este tipo de procedimiento si va en contra de sus creencias personales.

Para el Laboratorio de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, citado por BBC Mundo, “todavía existen barreras dentro del sistema de salud que no permiten que el ejercicio del derecho fluya con normalidad”.

“Entre esos retos se encuentra el desconocimiento sobre los derechos y deberes por parte de los ciudadanos y las entidades del sistema de salud y la burocracia e inoperancia en los procedimientos para recibir las solicitudes y convocar el comité científico-interdisciplinario”, señalan.

España, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, Canadá y Nueva Zelanda son  de las naciones del otro lado del continente donde la eutanasia es una alternativa  activa, válida.

Fue en el mes de marzo de este año cuando, tras una votación en el Parlamento con 202 votos a favor, 141 en contra y dos abstenciones, España  entró en la lista de los países en legalizar la eutanasia y reconocer el derecho de los enfermos en estados terminales a tener una “muerte digna”.

Países Bajos fue donde, por primera vez (año 2002) en el mundo se hizo esta concesión luego de que se tomaran decisiones judiciales  que abrieran paso a la legislación.

Un mes después de Países Bajos, Bélgica aprobó la eutanasia, pero con la diferencia de que a los pocos años legalizó su aplicación en menores de 12 años con enfermedades de las características descritas.

El Parlamento de Luxemburgo aprobó la legalización de la eutanasia en marzo de 2009, mientras que en Canadá, donde es llamada “asistencia médica para morir”, fue legalizada junto al suicidio asistido en junio de 2016. 

En Luxeburgo fue sometida a referendo a finales de 2020 y la mayoría de los votantes la apoyaron para solicitantes  mayores de 18 años y con aprobación de dos médicos.

Lucha para morir

Recientemente el caso de la colombiana Martha Sepúlveda se hizo viral a través de las redes sociales. Ella se preparó para recurrir a la eutanasia y, tras recibir aprobación, un día antes (iba a morir el domingo 10 de octubre) se la cancelaron bajo el argumento de que no sufre una enfermedad terminal.

De acuerdo con un comunicado difundido el sábado 9 de este mes por el Instituto Colombiano del Dolor (Incodol), el Comité Científico Interdisciplinario por el Derecho a una Muerte Digna “decidió por unanimidad suspender el trámite” tras manifestar que “no se cumple el criterio de rescisión, tal como se tuvo en cuenta en la primera comisión” cuando su situación fue evaluada.

Sepúlveda, de 51 años, sufre de esclerosis lateral amiotrófica (ELA) desde 2018. Es una enfermedad incurable que, según sus parientes más cercanos, transformó su vida en un tormento, lo cual la llevó a los tribunales en busca de un proceso que le permitiera tener una “muerte digna”.

Dios no quiere verme así”: Martha Sepúlveda será la primera colombiana sin  enfermedad terminal en acceder a la eutanasia | Colombia Esclerosis NNDC |  MUNDO | PERU21
Desde 2018 Martha Sepúlveda fue diagnosticada con
esclerosis lateral amiotrófica / Foto: Cortesía

La fémina iba a ser la primera persona en recibir el procedimiento en Colombia sin tener una patología terminal, apoyada en un dictamen de  la Corte Constitucional del país, donde se consideraba como un derecho para quienes padecen “un intenso sufrimiento físico o psíquico” por causa de una lesión o enfermedad incurable.

El caso de Martha Sepúlveda es similar al de Ana Estrada, una mujer de Perú que atraviesa por una enfermedad degenerativa desde hace 30 años y que reclamó, durante mucho tiempo, su derecho a una muerte digna. La diferencia es que el 25 de febrero de 2021, Estrada se convirtió en la primera persona a la que una corte pidió respetar su deseo.

“Que no exista una ley no significa que el derecho no esté ahí. Hay un derecho, pero falta la ley. Tengo la esperanza de que se reconozca ese derecho, mi derecho a decidir cuándo morir dignamente”, afirmó la peruana al medio DW.

En Chile y Argentina, en el año 2012, se aprobaron leyes, en el marco de las cuales los pacientes en estado terminal o irreversible pueden rechazar la continuidad de los tratamientos. En La Ciudad de México y los estados de Aguascalientes y Michoacán, en México y Uruguay también existen estos fallos.

Puerto La Cruz / Redacción Mundo

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