Reportajes

Politólogos advierten que pese a extradición de Saab el Gobierno tiene razones para regresar a la Mesa

Gobierno calificó la extradición de Alex Saab como un “secuestro” y una “agresión inaceptable” de parte de EE.UU antes de retirarse de la Mesa de Negociación /Foto: Semana

La reciente extradición a Estados Unidos del empresario Alex Saab, quien permaneció detenido por 16 meses en la nación africana de Cabo Verde, elevó de forma inmediata la tensión política dentro y fuera del país. El primer eslabón en resentir la medida fue la Mesa de Negociación en México, que había sido instalada el 13 agosto con la finalidad de encontrar salidas a la crisis social y política que atraviesa el país.

La cuarta ronda de conversaciones entre las delegaciones del Gobierno y la oposición que se esperaba para este domingo 17 de octubre fue suspendida indefinidamente, luego de que la representación del madurismo decidiera abandonar la instancia como acción de protesta ante lo que calificó como un “secuestro” y una “agresión inaceptable” por parte de la nación estadounidense.

Jorge Rodríguez, jefe de la delegación chavista, denunció que la extradición de Saab violaba los principios “legales internacionales y contradecía el ánimo constructivo que debe privar en toda negociación política”.

El oficialismo había jugado sus piezas dentro del tablero político para impedir que Saab fuera llevado a EE.UU. para ser juzgado por los delitos de lavado de dinero y enriquecimiento ilícito en el marco de una extensa red de negocios realizados a instancias del Ejecutivo.

El 14 de septiembre, Rodríguez había anunciado la decisión de incorporar al empresario al equipo negociador del chavismo, pero el movimiento resultó infructuoso.

Saab, colombiano de ascendencia libanesa, a quien el Gobierno le otorgó posteriormente la nacionalidad venezolana y el estatus de diplomático, fue arrestado el 12 de junio de 2020, cuando el avión en el que se trasladaba desde Irán hacia Venezuela, hizo escala en el aeropuerto caboverdiano Amílcar Cabral en la Isla de Sal, para recargar combustible. El pasado 7 de septiembre y luego de un extenso forcejeo legal, el Tribunal Constitucional de Cabo Verde dio luz verde al proceso de extradición a Estados Unidos, que finalmente se concretó este sábado 16 de octubre. 

¿Objetivo liberar a Saab?

Este lunes 18, el presidente Nicolás Maduro aseguró que EE.UU. se había comprometido con la oposición a no trasladar a Alex Saab. “El Gobierno de Estados Unidos le aseguró a los extremistas (oposición) que no se iba a llevar a Alex Saab y lo hizo”, dijo el mandatario durante una reunión con los integrantes del Comando de Campaña Aristóbulo Istúriz en la ciudad de Caracas.

Ante este escenario, y vista la categórica reacción gubernamental de poner en el congelador las negociaciones de México, cabría preguntarse si la liberación de Saab era el principal objetivo del chavismo de cara a las rondas de conversaciones.

Especialistas consultados por El Tiempo opinan que, pese a la jugada mediática de poner freno a las negociaciones, el madurismo tiene razones de peso para retornar a la Mesa de Diálogo de México.

Para el politólogo Piero Trepiccione, los intereses de la administración Maduro van más allá de la figura de Saab.

Para el politólogo Piero Trepiccione, la figura de Alex Saab nunca ha sido elemento principal de las negociaciones en México / Foto: Noticiero Digital

“Alex Saab nunca ha sido elemento principal de las negociaciones; al contrario, es un elemento que se incorporó, precisamente, buscando la tribuna comunicacional que representa la ronda de México entre la oposición y el Gobierno. Para ello, qué mejor manera de potenciar la visión de los factores de poder alrededor de Nicolás Maduro, que la figura de Saab”.

De hecho, desde las trincheras de defensa en torno a Saab se han levantado las voces de Rusia, China e Irán, países aliados del chavismo.
Explica Trepiccione que los temas macro de la agenda son los que obligarían a la delegación oficialista a continuar bajo la mediación del Reino de Noruega.

Red de negocios

El entramado de negocios de Alex Saab con el Gobierno involucra diversas áreas con al menos 10 empresas que se extienden por Colombia, Ecuador, Panamá, México, China, Turquía, Emiratos Arabes Unidos y Suiza. Sólo entre 2016 y 2018, Saab obtuvo contratos del Ejecutivo por decenas de millones de dólares a nombre de Group Grand Limited –firma registrada en Hong Kong–, y posteriormente Asasi Food FZC –inscrita en los Emiratos Árabes–, para la compra de alimentos Clap, sobre algunos de los cuales denunció la prensa que registraban sobreprecio y eran de mala calidad. A Saab se le siguen investigaciones por lavado de dinero, enriquecimiento ilícito, exportaciones e importaciones ficticias y estafa agravada. A mediados de 2019, el Departamento de Justicia de EE.UU. presentó cargos contra Saab, por presunto lavado de hasta $350 millones obtenidos a través del sistema de control cambiario.

“Hay muchísimos elementos que tienen que ver con el funcionamiento del Estado venezolano, producción interna del país, recuperación de los ingresos, y el margen de maniobra financiera de parte de Maduro, que propugnan la presencia de los factores de poder en esa mesa de negociación”.

Según los expertos, la administración de Maduro tenía como objetivos iniciales en la Mesa, lograr el reconocimiento internacional y el levantamiento de sanciones económicas que desde 2017 había aplicado EE.UU. a Venezuela, aunque sin estar dispuesto a ceder grandes cosas a cambio. Mientras, la Plataforma Unitaria opositora pujaba por elecciones presidenciales adelantadas que allanaran el camino hacia una transición, frente a un chavismo que no está dispuesto a perder el poder.

El presidente Nicolás Maduro aseguró que EE.UU. se había comprometido con la oposición a no extraditar a Alex Saab / Foto: VTV

Para el consultor e investigador Raniero Cassoni, llevar el tema Alex Saab a la Mesa fue una forma de generar presión ante sus aliados en la comunidad internacional.

“La salida del madurismo del diálogo hace que se victimice un poco más a Saab. Ahora bien, ese no es el único objetivo ya que la recuperación de activos y la legitimidad internacional es parte de lo que se estaba buscando. Hoy, Maduro es mucho más reconocido que antes, pese a lo ocurrido en la cumbre de la Celac, donde dos presidentes dijeron que no reconocían su investidura”.

Cassoni subraya que hay incentivos que se mantienen todavía para volver a la Mesa: “veremos en el transcurso de los días qué ocurre”, agrega.
“Será vital la actitud que tenga la oposición en virtud de eso, ya que uno de los objetivos de tomar parte en la Mesa era ir a las elecciones. Se logró la participación de factores opositores en los próximos comicios, pero ahora están entrampados en que el madurismo no seguirá en la negociación”. 

Visibilizar a Saab

La socióloga y analista internacional Cristabel Cartaya asegura que el madurismo necesita resolver cuanto antes tres temas de la agenda que le resultan de vital importancia.

“Básicamente, se resume en el tema de las sanciones, así como los cierres de canales diplomáticos y, últimamente, el tema de la recuperación de los activos en el exterior. Ese ha sido el estímulo fundamental del Gobierno para estar en las negociaciones. Aquí, si bien la oposición no ha estado tan legitimada nacionalmente, si lo está ante la comunidad internacional siendo un brazo negociador”.

Cartaya coincide con el resto de los especialistas en cuanto a que la Mesa se convirtió en un escenario en el que el oficialismo podía “visibilizar” al empresario.

“Ahora bien, una variable interesante a analizar, es si dentro de la negociación el madurismo se ha dado cuenta que hay cosas que no va a poder lograr. Adicionalmente, Saab pudiera, con sus declaraciones, interceder de forma importante en la percepción o el curso que pudiera tener el Gobierno en la comunidad internacional”.

Es enfática al insistir en que la salida de la delegación gubernamental apunta más a un acto mediático y comunicacional para medir su poder.
“La razón por la que el madurismo sale de la Mesa es más mediática que real. Ahí están midiendo qué pueden conseguir. Es una maniobra efectista”. 

Para después de las elecciones

En medio de su posición de rechazo e “indignación” por lo ocurrido, el presidente Maduro aún no parece haber cerrado del todo la puerta a las conversaciones. “El gobierno de EE.UU. sabía que secuestrando a Alex Saab le metía una puñalada mortal a los diálogos y negociaciones de México. Rompieron con las reglas del juego (…) Después evaluaremos qué pasará con ese diálogo, después evaluaremos. Ahorita estamos indignados y protestando y enfrentando la injusticia. Después veremos”, indicó el presidente Maduro este lunes.

Para el doctor en ciencias políticas Daniel Santolo, las expectativas apuntan a que si el chavismo obtiene la mayoría de las gobernaciones y alcaldías en los próximos comicios regionales del 21 de noviembre, y esto es verificado por instancias internacionales, se volvería a sentar a la Mesa.

A su juicio, “a mitad de camino de las negociaciones en México al Gobierno se le presentó la situación de Alex Saab y la aprovechó”, “Esto le daría la oportunidad de suspender o retrasar las discusiones esperando a ver lo que sucederá el 21 de noviembre”.

“El Gobierno sólo usa a Saab como una excusa. Creo que están sobre el tema electoral para aparentar frente al mundo y la comunidad internacional que realizaron un proceso fiscalizado, supervisado por organismos internacionales y ahí están los resultados. Van a esperar eso como una posibilidad cierta. No creo que se paren de la Mesa por largo tiempo, porque ahí existen compromisos de cara al mundo que a ellos les interesa cumplir para no quedar mal vistos”, señaló el experto.

Caracas / Rafael Arias / Rodolfo Baptista 

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