Reportajes

Froilán Barrios: En Guayana ya no hay zar sino Atilas

“Las empresas básicas ya están quebradas; falta rematarlas y entregárselas a chinos y rusos”, señala Froilán Barrios /Foto: TalCual

Para el presidente del Movimiento Laborista, Froilán Barrios, aquel emporio industrial de las empresas básicas creado en los años 60 y 70, ha devenido en un cementerio gracias a la inacción y el saqueo de miembros de la Fuerza Armada y dirigentes del chavismo. Asegura que Sidor, Alcasa, Venalum y  Bauxilum son prácticamente chatarras.

–¿Cree que el islamismo penetre en el sindicalismo venezolano?

–No lo creo, porque el islamismo descalifica por completo al mundo sindical. Eso sí, hay persecución del régimen contra dirigentes y trabajadores.

–¿Era Leopoldo Sucre Figarella un líder en el estado Bolívar?

–Claro que sí. Fue un impulsor como nadie de de las empresas básicas de Guayana y de toda esa región del país.

–¿El nuevo zar?

–No hay nuevo zar. Lo que ha proliferado son los Atila de Guayana.

–¿Quién manda más: los dirigentes rojo rojitos o los uniformados verde oliva?

–En realidad, no hay diferencia. ambos sectores forman parte de una banda criminal que ha depredado toda la riqueza de Guayana, reduciéndola a la ruina.

–Luego de 22 años de deterioro sistemático, ¿qué queda de las empresas básicas?

–Dejaron a las empresas básicas en el estero. Tan sólo en Sidor, la planta de pellas produce a 3% de su capacidad y Ferrominera en condiciones precarias.

–¿Qué ha pasado con la oposición venezolana?

–Perdió la brújula durante el siglo XXI, debiendo el pueblo venezolano buscar con la Linterna de Diógenes de Sinope a alguien honrado y creíble que la represente.

–¿Por qué los líderes de oposición en Venezuela duran poco tiempo?

–Por que su andadura política se caracteriza por el oportunismo y el pragmatismo, despreciando el conocimiento, la ética y la visión de país de los fundadores de la democracia en nuestra historia.

–¿Cómo evalúa el liderazgo de Guaidó?

–Como aquella campaña de Sears, “jefe por nueve días”. Jamás en la historia continental un político tuvo tamaña oportunidad de derribar una dictadura, para que finalmente botara la bola bien lejos, a Altagracia de Orituco. 

Impacto brutal 

–¿Cuál ha sido el impacto de lo ocurrido en el quehacer nacional? 

–Fue brutal. A nivel nacional, Ciudad Guayana era proveedora de Aluminio y Hierro a las zonas industriales del país y a nivel internacional Venezuela era el principal exportador mineral a la Comunidad Andina. Todo eso se perdió. 

–¿Qué aportaban las empresas antes de 1998? 

–Si el petróleo era considerado como el fluido sanguíneo de nuestra economía, Guayana era el motor, ya que todas las zonas industriales del país, la industria de la construcción, el agro, necesitaban los insumos de esta región para producir. 

–¿La más afectada de todas? 

–Todas, sin excepción. Alcasa, Venalum, Bauxilum inoperativas y convertidas en chatarra. Sidor en la mínima expresión, Sidetur, (la antigua Edelca) hoy, Corpoelec y decenas de otras corrieron la peor suerte posible. Sólo registra datos de producción Ferrominera, por ser de extracción. 

–¿Cuánto dinero se ha perdido? 

–Son pérdidas incalculables del tamaño del crimen que se ha cometido contra Guayana. Por ejemplo a Sidor la compraron los argentinos en 1997 por 1 mil 100 millones de dólares y luego se la vendieron al Estado expropiador en 1 mil 800 millones de dólares en 2008.   

–Si los trabajadores de estas empresas han rechazado en su mayoría la gestión oficial, ¿por qué no se ha avanzado en su control y recuperación? 

–Imposible recuperarlas cuando se vive en una dictadura que aúpa la represión y la corrupción. El régimen ha convertido a Ciudad Guayana en una inmensa Alcaldía con una nómina de 57 mil trabajadores, a quienes les paga salarios de hambre siendo el culpable del quiebre de todas las empresas básicas  

–¿Han renovado los contratos colectivos? 

–Realmente el último contrato colectivo se aprobó en Sidor en 2008. Luego, en octubre de 2018, el “presidente obrero” con la resolución 2.792 los suspendió indefinidamente. Y en el caso de Ferrominera, cuando su secretario general protestó por su contrato colectivo lo metieron preso en La Pica. 

–¿De dónde proviene el sindicalismo oficialista? 

–En el siglo XX estuvo en la CTV. Luego se convirtieron en unos desclasados criminales que aplauden hasta sangrar en las manos y rodillas “así es que se gobierna”. 

–¿Cuánto chavismo-madurismo domina en la dirigencia sindical? 

–Ellos tienen su central, la CSBT, que permanece gracias al apoyo del patrón Estado. Su sumisión es tal que son subordinados a los Consejos de Trabajadores, invento que importó Maduro de la Cuba castrista. 

Farsa electoral 

–¿Votará usted el 21 de noviembre? 

–¡Absolutamente no! No participo en esa farsa armada por la tiranía gobernante para justificarse y legitimarse ante el mundo. 

–De ganar la oposición en el estado Bolívar, ¿se recuperaría la industria del hierro y el aluminio? 

–Para nada. Los hilos de las empresas básicas se mueven desde Caracas, a tal punto que la gobernación y alcaldías dependen del poder central. 

–Mientras, ¿quién podrá defender a esa entidad del crimen ecológico ocasionado por la explotación descontrolada del oro? 

–Se requiere apoyo regional, nacional e internacional. Detrás de esa explotación hay mafias internacionales y gobiernos extranjeros. Ojalá las cumbres climáticas mundiales miren al ecocidio que se practica impunemente en Guayana. 

–¿Qué falta para el cierre total de las empresas básicas de Guayana? 

–Ya están quebradas, lo que falta es rematarlas y entregárselas a chinos y rusos.  

–¿El nuevo “socio” de Venezuela más enamorado de Guayana? 

–Como país en remate, la lista de socios es larga y criminal, integrada por Irán, Rusia, China, Bielorrusia, Turquía… 

–¿Cuál tiene más demanda: el queso guayanés o el “queso” de las empresas básicas? 

–Ya el queso guayanés no llega ni a las areperas, El otro comenzó desde los inicios del chavismo gobernante durante el siglo XXI. 

–Entre la corrupción de la democracia y la revolucionaria… 

–Las dos han sido nefastas. La corrupción puntofijista abrió el camino a la actual chavomadurista. 

–¿El caso Banco de los Trabajadores de Venezuela (BTV) de hoy? 

–Sería Maduro quien se reclama el “presidente obrero”. 

–¿Un socialismo benefactor del sindicalismo en el mundo? 

–Sí. El socialismo en los países nórdicos: Suecia, Noruega, Dinamarca… incluso en Alemania, el partido socialdemócrata SPD, recién triunfador en las recientes elecciones, promueve al sindicalismo más desarrollado en Europa. 

–¿El presidente venezolano más amigo de la clase obrera? 

–En primer lugar, Rafael Caldera, como promotor de las Leyes del Trabajo de 1936 y de 1990. 

–¿El sindicalista venezolano más insigne? 

–Lo reafirmo en Juan José Delpino; su gestión mostró a una CTV autónoma frente a los gobiernos, aun siendo militante adeco, ante el presidente Carlos Andres Perez en 1989. 

–¿Se puede hablar en Venezuela de “fascismo sindical”? 

Sí. Representado en los Consejos Productivos de Trabajadores designados a dedo por el tirano, lo más parecido a los consejos obreros de Stalin y a las cámaras corporativas de Mussolini y Franco. 

–¿Conviene a Guayana un gobernador obrero? 

Siempre que no sea como el presidente usurpador. 

–Si Leopoldo Sucre Figarella resucitara…  

–Hay que dejarlo descansar en paz y no provocarle una segunda muerte.

De perfil 

Froilán Barrios es Licenciado en Relaciones Industriales egresado de la Universidad de Carabobo, en 1976. Se especializó en Planificación de Recursos Humanos en la Universidad de Paris Iedes; y en Gerencia Estratégica, en la Universidad Eastern Michigan, en 1994. Obtuvo una Maestría en Gerencia Pública en la Universidad del Zulia, en 1999. Fue Diputado a la Asamblea Nacional Constituyente en 1999. Es presidente del Movimiento Laborista, docente y asesor académico en Pregrado y Postgrado en las universidades LUZ, UBA, Ucab y tecnológicos universitarios. Fue asesor en el proceso de Descentralización y de Reforma del Estado (Copre-Zulia). Es Secretario Ejecutivo de la Central de Trabajadores de Venezuela (CTV) y fue Secretario de Reclamos del Sindicato de Profesores de la Ucab (Sipucab). Integra el Fadess. Es articulista de diarios regionales y nacionales. En diciembre de 2020, obtuvo en el Centro de Estudios del Desarrollo (Cendes) de la UCV el título de Doctor en Estudios del Desarrollo.   

 Caracas / Jolguer Rodríguez Costa

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