Venezuela

Dolarización y mayor movilidad disparan índices de criminalidad

Distintos hechos delictivos se han registrado en varias zonas de la ciudad capital / Foto: Todos Ahora

El 28 de octubre, al menos 15 personas fueron robadas en el café “Franca” de los Palos Grandes en Caracas a las 5 de la tarde. Dos delincuentes cargaron con celulares, laptops y dólares en efectivo.

Cuatro días después de lo sucedido en los Palos Grandes, un delincuente resultó muerto a manos de funcionarios policiales luego de que, junto a sus cómplices, intentara asaltar a un grupo de personas que se ejercitaban en el sector Galindo del cerro El Ávila. El mismo 2 de noviembre fueron asaltados todos los usuarios y el chofer en una ruta de transporte Zoológico hacia Plaza Venezuela.

El 15 de octubre a las 6 y 30 de la tarde, Yenny vivió en carne propia el repunte del hampa en la capital. Como de costumbre, agarró en Chacaito un autobús para dirigirse a su casa en la avenida principal de Propatria en Casalta 3. La unidad estaba repleta, incluso con gente de pie. A bordo iban dos jóvenes, quienes Yenny calcula que tenían entre 20 y 22 años.

A Yenny no la robaron porque escondió su teléfono celular dentro de una Biblia y dijo que era lo único que poseía. “Quédate con esa mierda”, le gritó uno de los delincuentes. “A todo el mundo le robaron menos a mi, fue rápido, en dos minutos ya se habían ido”, comentó Yenny.

Yelmira Jiménez, presidenta de la Asociacion de Conductores “La Voluntad de Gandhi” en Caricuao, sostuvo que en las últimas semanas han sido testigos de un incremento en los robos a las unidades de transporte colectivo. La situación se repite y ha sido denunciada desde otras zonas de la Gran Caracas, como El Junquito.

Robo 7×7

“En las semanas flexibles siempre sube esa cifra, cada vez que viene la época decembrina esto suele aumentar. El modus operandi siempre es el mismo, se llevan todas las pertenencias”, dijo Jiménez.

Angel Casique, coordinador de información y relaciones públicas de Transportes Unidos por Venezuela, sostuvo que el principal blanco de los criminales son los teléfonos celulares y dólares en efectivo.

“Ante la ausencia de efectivo en bolívares, algunas personas cargan 5 o 10 dólares en la cartera para pagar transporte y si la ruta es larga o interurbana, deben de tener un poco más. Yo que trabajo en esto, todavía no he visto los nuevos billetes del cono monetario, entonces la gente apela a los dólares porque es casi nuestra moneda oficial”.

Jiménez sostuvo también que, ante la ausencia de bolívares en efectivo, las personas apelan a sus teléfonos inteligentes para hacer pagos por vía electrónica.

Botín en dólares

Angel Casique y Yelmira Jiménez coincidieron que en el mes de diciembre es donde se registra mayor movilidad de personas y ahora, por tratarse de un periodo flexible, se espera un considerable movimiento en terminales y paradas de transporte colectivo.

“Los delincuentes saben que esto es así y ellos van adonde está el dinero y ahora es más atractivo porque el botín es en dólares, creo que las unidades de transporte son más atractivas para ellos porque no hay vigilancia y están en movimiento, es más riesgoso asaltar un local porque muchos tienen vigilancia privada y cámaras y hay algunos negocios que hasta le pagan a los colectivos para que los protejan y no los asalten”, indicó Casique.

Roberto Briceño León, director del Observatorio Venezolano de la Violencia, dijo que en el informe de esta ONG correspondiente al año pasado ya reportaban que el proceso de dolarización en Venezuela estaba teniendo influencia en las nuevas formas de delinquir.

El criminólogo Luis Izquiel añadió que la flexibilización social, que será ahora definitiva al menos hasta enero de 2021, también ha influido en este fenómeno.

“Al principio de la pandemia, casi la totalidad de los delitos disminuyeron por la falta de movilidad, pero con el retorno de la normalidad casi total, los delitos se han incrementado”.

Además de la flexibilización de noviembre y diciembre ordenada por el gobierno, la migración de personas del interior del país hacia la capital ha hecho que en Caracas haya más gente en la calle y por ende mayores incentivos para delinquir.

De acuerdo a la Encuesta Nacional sobre Juventud 2021 (Enjuve), hecha por la Universidad Católica Andrés Bello, 37% de los jóvenes venezolanos no estudian ni trabajan y desde 2015 a la actualidad, poco más de 1 millón 700 mil personas entre 15 y 24 años abandonaron sus estudios. Según el estudio, el ocio en la juventud podría empujar a esta a cometer actos vandálicos y unirse a bandas en vez de acudir a las escuelas.

Dolarización y criminalización de facto

Para Luis Izquiel, el cambio vertiginoso al empleo del dólar como modalidad de pago en Venezuela es la principal causa de que en las últimas semanas hayan aumentado los delitos contra la propiedad.

“Han influido varios factores, pero yo diría que la dolarización de facto es la que porta la bandera. Anteriormente, a los delincuentes no les atraían los bolívares en efectivo, porque no tienen valor alguno, ahora todos los comercios y muchas personas manejan divisas y se convierten en objetivo del hampa. Por ejemplo, el aumento en los robos al transporte público para mi tiene relación con esto, el atractivo en estos delitos no es ya solamente los celulares de las personas, sino también los dólares que puedan tener”.

Aunque aclaró que en Venezuela no hay cifras oficiales de delito alguno, Izquiel calcula que el incremento de robos y hurtos este año se ha incrementado considerablemente con respecto a 2020.

“Y creo que esa va a seguir siendo la tendencia porque el hampa se ha venido adaptando poco a poco a las realidades que se presentan con la dolarización de facto. En el último trimestre del año históricamente se incrementan los delitos por la mayor movilidad de la gente en las calles y por una mayor tenencia de efectivo, que en este caso se trataría de dólares”.

Disminución de homicidios

Briceño León dijo que, contrario al aumento de robos y hurtos, los homicidios han descendido este año, así como la letalidad en cuerpos policiales como las Fuerzas de Acciones Especiales (Faes) de la Policía Nacional Bolivariana.

“Ya estamos preparando el informe de este año con esas cifras. Hay actualmente un proceso distinto dentro de esta institución y la letalidad sigue siendo una cantidad alta, lo que ha cambiado es la amplitud, creo que hay una necesidad de mostrar una mejor cara y por eso hay otros cuerpos que asumen esas funciones, porque se le quiere bajar el perfil a las Faes”.

Según datos de Monitor de Víctimas, en el área metropolitana de Caracas hubo 599 homicidios en 2020, de los cuales 209 se atribuyen a letalidad policial y ejecuciones extrajudiciales. El segundo móvil de asesinatos fue el robo con 93. Hasta finales de septiembre de 2021 se han producido 444 muertes violentas, 58 de ellas por robo y 159 a manos de cuerpos policiales y militares, de las cuales 55 corresponden a las Faes.

Mientras las FAES bajan su radio de acción con las presuntas ejecuciones extrajudiciales, en la Asamblea Nacional chavista se discute la reforma al Código Orgánico Procesal Penal, el Código Orgánico Penitenciario y la Ley de Víctimas, Testigos y demás Sujetos Procesales.

El diputado Diosdado Cabello sostuvo que el objetivo es “lograr el saneamiento del sistema judicial venezolano y la situación que vive la comunidad penitenciaria en materia de derechos humanos”.

El parlamentario recordó que la Comisión Presidencial para la Revolución Judicial fue creada para resolver y desintoxicar los centros de detención preventiva del país. “Toda persona que esté siendo procesada es inocente hasta que se demuestre lo contrario”.

Las reformas al sistema judicial ha provocado que solo en un estado como Monagas hayan sido beneficiados este año 150 presos sin evaluación previa de sus causas o seguimiento a su proceso de libertad. Aunque no se puede afirmar que esto esté incidiendo en el aumento de los delitos tampoco se puede descartar.

Un problema con una raíz profunda

Para Angel Casique, la vigilancia policial en las unidades de transporte es casi nula. “Cuando se frustra un robo es porque había un funcionario dentro de la unidad, de resto, siempre pasa lo mismo”.

Yelmira Jiménez indicó que hace falta más coordinación policial y operativos que garanticen la seguridad del usuario, además de políticas coherentes.

“Es un peligro sacar el celular para hacer un pago móvil en una camioneta, hay que conseguir una forma que el usuario no se exponga tanto ante la delincuencia, no estamos en contra de la digitalización del bolívar, pero esto tiene que hacerse de manera segura”.

Para Luis Izquiel, seguramente el régimen de Maduro lanzará en los próximos días algún acostumbrado operativo navideño contra la delincuencia. “Pero el problema de la inseguridad en Venezuela no se resuelve con paños calientes, sino con una reestructuración profunda de la policía, del sistema de justicia, del sistema carcelario y atendiendo la problemática social que genera el delito”.

Caracas / RunRunes

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