Reportajes

Precio en divisas de la canasta alimentaria subió más de 35% entre enero y octubre de 2021

El Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) reportó que la Canasta Básica de Alimentos alcanzó su máximo histórico de $343,75 en octubre / Foto: Archivo

Especialistas en el área económica señalan que, para el próximo mes de enero, el país podría técnicamente dejar atrás la hiperinflación, un fenómeno que a lo largo de cuatro años ha destrozado el valor de la moneda nacional y, con ello, el poder de compra de los ciudadanos.

Venezuela está en una espiral ascendente de precios desde finales de 2017, cuando se registró un Índice Nacional de Precios al Consumidor (Inpc) superior a 50%. Según los expertos, un país sale de esta zona de peligro, cuando el alza de bienes y servicios se ubica por debajo de 50% durante 12 meses. De acuerdo con el Banco Central de Venezuela (BCV), la última vez que el indicador cruzó esta barrera fue en diciembre de 2020 con 77,5% de inflación, por lo que para enero la economía nacional ya podría declararse fuera de la amenaza.

El Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) reportó  que la Canasta Básica de Alimentos alcanzó su máximo histórico de $343,75 en octubre / Infografía: El Tiempo

La aceleración de los precios ha bajado su ritmo en los últimos meses. Sin embargo, a pesar de que los reportes inflacionarios no sean los mismos (en diciembre de 2019 la inflación llegó a ubicarse en 196,6%), los aumentos siguen siendo un dolor de cabeza para los consumidores, sobre todo al momento de comprar alimentos.

El Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) reportó recientemente que, aunque la última inflación mensual fue de 8,1%, la Canasta Básica de Alimentos –referente para una familia de cinco miembros–, alcanzó su máximo histórico de $343,75 en octubre, un incremento de 12,77% respecto al mes anterior. 

Al poner la lupa en la evolución de la canasta durante 2021, se encuentra que la variación del precio en divisas de los productos de consumo fue de 36,83% entre enero y octubre (el registro de la cesta en el primer mes del año fue de $251,20). No sólo el monto en divisas es el más alto del año, sino que el salto dado en el último mes es uno e los más elevados –entre enero y febrero el repunte fue de 12,49%.  

Pobreza extrema 

Según un informe del Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores (Cenda), el salario mínimo de Bs 7 sólo representa un valor real del 0,69% de la Canasta Alimentaria, lo cual “es irreal”. “Con un ingreso promedio de apenas 1 dólar con 72 centavos mensuales en septiembre de 2021, se puede afirmar que la inmensa mayoría de la población trabajadora venezolana sobrevive dramáticamente en situación de pobreza extrema”.

Oscar Meza, director del Cendas, informó que Canasta Alimentaria de Anzoátegui se ubicó en $363,05, para octubre / Foto: Archivo 

Variaciones por regiones

Además de la OVF, el otro organismo estadístico que hace evaluaciones del comportamiento en los rubros alimenticios es el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM). Según esta instancia, la Canasta Alimentaria tuvo un repunte de 32,12% sólo entre enero y septiembre.
La cifra, sin embargo, sería más elevada si se toma en consideración la variación del pasado mes de octubre, cuando el conjunto de productos se acercó a los $400.

El director del Cendas-FVM, Oscar Meza, explicó a El Tiempo que este monto se deriva del registro de precios de 16 entidades del país, evaluados por el organismo. “El precios de la Canasta Alimentaria en los estados Lara, Táchira y Portuguesa, por ejemplo, supera los 387 dólares. Incluso, en el estado Miranda. Es una referencia útil”, señala Meza.

Apuntó que la Canasta Alimentaria en Caracas se ubicó en $340,21, mientras la agrupación de rubros en Anzoátegui alcanzó un valor de $363,05, para octubre. En el caso de Aragua, la cifra reportada por el Cendas-FVM fue de $365,94, en Barinas $381,9 y Bolívar $374,10”.

Reiteró que la Canasta Alimentaria alcanzaría, en octubre, los $400 y la Canasta Básica, (que incluye servicios, productos de limpieza y ropa y calzado entre otros) estaría cercana a los $800. Meza explicó que uno de los factores que presionó al alza de la comida fue el comportamiento de la cotización del dólar, que subió más de 7%.

Al evaluar los montos en bolívares, se encuentra que la cesta evaluada por el Cendas pasó de Bs 457,65 millones de antes de la reconversión (Bs 457 actuales) en enero, a Bs 1.410 en septiembre, un incremento de 208,09%.
No obstante, a lo largo de 2021 las variaciones intermensuales no han sido constantes en cuanto a su monto en dólares; incluso, en algunos momentos se registraron descensos –ocurrió entre abril y mayo, cuando la Canasta pasó de $ 321,34 a $284,30.

El tercer organismo que realiza mediciones de este tipo en el país es el Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores (Cendas). Según esta asociación civil, la Canasta Alimentaria pasó de $225,69 en enero a $248,03 en septiembre –un alza de 10 % en un lapso de nueve meses–. Al evaluar el comportamiento de los montos en moneda nacional, se tiene que el conjunto de rubros, en este caso, pasó de Bs 349,22 millones en enero (Bs 349 de los actuales) a Bs 1 millardo (Bs 1.000) en septiembre –un incremento de 186% en nueve meses.

Gastos por reposición

En cualquier caso, en medio de la relativa estabilidad de precios, ya alejada de la condición hiperinflacionaria de años atrás, los expertos opinan que el consumidor está transformando sus hábitos en la medida en que el mercado lo obliga; principalmente porque no posee la capacidad económica para acceder a los productos alimenticios (calculados en dólares).

Las estanterías de las tiendas, que hace unos años estaban vacías, ahora están repletas de opciones. Casi todos los productos, de distintos lugares más del mundo, están disponibles en bodegones y hasta en los supermercados. Por supuesto, la pobreza está generalizada y los rubros alimenticios de alta gama son inalcanzables para muchos venezolanos.

Según el sociólogo e investigador del mercado local Alexander Cabrera, el golpe más importante para el bolsillo de los consumidores continúa siendo el acceder a los alimentos. Importados o nacionales siguen manifestando alteraciones de precios importantes, “Alrededor de 60% de las familias venezolanas tiene al menos a tres de sus integrantes generando ingresos para el hogar, con un consumo integral de 380 dólares que se destinan casi exclusivamente a adquirir la canasta alimentaria”, resaltó.

Economía de reposición

Cabrera opinó que en los últimos tiempos se ha fracturado la clasificación socioeconómica y las distintas metodologías para la correcta medición del gasto en rubros alimenticios. “Vivimos dentro de una economía de reposición, en la que ya no tenemos un stock importante de productos en el hogar (para cubrir una quincena o un mes), sino que salimos a comprar lo que gastamos al día. Por ejemplo, si se me acabó el aceite salgo a comprar el próximo, y así sucesivamente”, resaltó.

El experto señala que otro cambio que se ha observado a través de mediciones y estudios, es cómo el consumidor gasta más de la mitad de sus ingresos en reponer alimentos en la bodega o punto comercial más cercano a su hogar. “La asistencia a supermercados o hipermercados ha quedado relegada a una o dos visitas al mes, siendo la variable más importante el precio, antes que la de calidad de algún producto, a la hora de efectuar una compra”.

El gasto familiar por reposición de producto será la variable que seguirá presente en el mercado venezolano de cara a 2022 / Foto: Archivo

Cuadrantes de prioridades

Para Cabrera, existen cuatro cuadrantes esenciales en los que se basa el gasto actual de las familias promedio en Venezuela que se resumen, en orden de prioridades, de la siguiente manera: cobertura de la cesta básica; cobertura del resto de alimentos y productos de cuidado personal, quedando, como último elemento, el segmento denominado “recompensas”; donde están productos no necesarios que se adquieren eventualmente, y que incluye, por ejemplo, licores, helados, entre otros. “Precisamente, de esa compra ‘por recompensas’ surge la adquisición de productos en bodegones con mercancía importada”, dijo.

“Teniendo en cuenta que el gasto familiar se va en cubrir la canasta básica y tomando en consideración sus constantes aumentos, podemos inferir que ese será también el reto al que se enfrentará el venezolano de cara a 2022”, resaltó.

Los compradores actualmente se pueden dar el lujo de buscar otras variables como marcas y tamaños de su preferencia, “El tema álgido es si tienen o no la capacidad financiera para acceder a ello”, dijo Cabrera.

Otro tema a destacar es la competencia desleal que representa el producto importado sobre el nacional. “Tenemos registros de que al país ingresaron más de 600 marcas al detal, en octubre de 2021, y esto puede considerarse como la principal preocupación de los comerciantes, ya que representa una competencia desleal para colocar el producto manufacturado en Venezuela versus la variedad que ofrece el importado. Esto, a mi juicio, será otro gran reto del 2022″.

Las importaciones, que están exentas de derechos de aduana e impuestos sobre el valor añadido, pueden ser hasta 40% más baratas que la versión producida localmente, “incluso después de considerar los gastos de envío, situación que pone en desventaja a los negocios hechos en Venezuela”, destaca el consultor. 

Caracas / Rodolfo Baptista / Rafael Arias 

(Visited 1 times, 7 visits today)

Share This:

Comentarios

  




Publicidad

El Tiempo