Reportajes

Alertan que “asfixia financiera” del Gobierno contra la UCV da paso a su “intervención silenciosa”

El pasado 3 de julio, la vicepresidenta Delcy Rodríguez dio a conocer la decisión de Maduro de crear una comisión para la recuperación de la UC / Foto referencial

Primero se designa una comisión para recuperar los espacios de la Universidad Central de Venezuela (UCV) a cargo de la Vicepresidencia de la República; luego, el gobernante Nicolás Maduro hace un recorrido nocturno por sus espacios y designa como “protectora” del alma máter a Jacqueline Faría.

Son tres acciones que marcan una “intervención silenciosa” del alma máter por parte de Miraflores, según lo perciben autoridades, dirigentes estudiantiles y egresados; “sin lacrimógenas ni balas”, como en el gobierno de Rafael Caldera.

“Es un plan para tomar la UCV, pero no con armas como lo hizo Caldera. El chavismo ha sido más astuto: asfixiar primero a la universidad financieramente para luego aparecer como el gran salvador, lo que al final de cuentas no es un regalo. Es deber del Ejecutivo nacional dotar a las universidades de un presupuesto suficiente para que funcionen”, expresa el presidente de la Federación de Centros Universitarios (FCU-UCV), Luis Palacios.


Presidente de la FCU, Luis Palacios, dice que se articulan acciones para defender a la UCV/ Foto: El Activista

El pasado 3 de julio, la vicepresidenta Delcy Rodríguez dio a conocer la decisión de Maduro de crear una comisión para la recuperación de la UCV. Para ello, pidió al todavía ministro de Educación Universitaria, César Trompiz, coordinarse con las autoridades ucevistas para elaborar un proyecto en conjunto.

Al parecer no hubo mucha coordinación. El 5 de octubre, se denunció el ingreso “a la fuerza” de una cuadrilla de obreros al Aula Magna para proceder a su restauración, sin la autorización de las autoridades universitarias. El hecho ocurrió durante una visita no notificada, de acuerdo con la rectora Cecilia García Arocha, a la UCV, por parte de Rodríguez.

“Es una intervención silenciosa de la UCV. El Gobierno usa condiciones económicas, físicas y sociales en las que él mismo sumió a la universidad para emprender acciones que le permitan tomar espacios que no le corresponden por estar reservados por ley a las autoridades universitarias”, advierte el abogado constitucionalista, egresado de la UCV, Gustavo Manzo.

Señala que la “acción extorsiva” contra “la casa que vence la sombra” no sólo se limita al anunciado rescate de sus instalaciones, sino que abarca otros aspectos como el pago de la nómina universitaria a través del Sistema Patria, a partir de marzo de este año, sin justificación alguna. Sostiene que también constituye una violación de la autonomía universitaria, consagrada en el artículo 109 de la Constitución, porque los afectados son empleados de la UCV, no de la administración pública manejada por el Ejecutivo nacional.

No se oponen a la recuperación física

La rectora de la UCV, García Arocha, recordó que el Gobierno nacional le adeuda a la universidad 75% del presupuesto de ley del año 2020. Aunado a ello, indica, para 2021, sólo le asignó 2,27% de los ingresos nacionales para 2021. Se pregunta cómo puede funcionar una universidad sin recursos.


ectora García Arocha denuncia que Ejecutivo adeuda a la UCV 75% del presupuesto de 2020 / Foto: El Nacional

Es esa falta de ingresos la que lleva a las autoridades a aceptar la “ayuda” del Ejecutivo para recuperar la UCV. Pero la rectora denuncia que el Estado no ha consignado ante la universidad, declarada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, el presupuesto, cuáles son las empresas contratistas, los criterios de restauración, los materiales utilizados ni el alcance de las obras a realizar en la Ciudad Universitaria de Caracas.

Palacios comparte la posición de las autoridades universitarias al manifestar que la FCU-UCV tampoco está en desacuerdo con que la universidad sea rehabilitada en su infraestructura. Lo que rechazan es la forma en que eso se está haciendo. Señala que el Ejecutivo bien podría respetar los mecanismos de cooperación con la casa de estudios superiores y transferir el dinero para que las autoridades se encarguen de recuperarla, pero está claro —advierte— “que las intenciones son otras”.

“Sería inhumano que la dirigencia estudiantil se oponga a la recuperación física de nuestra universidad que tanto lo necesita, pero también hay otras exigencias que es un salario justo para los profesores y empleados, y eso sólo se puede garantizar dándoles a las universidades un presupuesto acorde”, subraya.

Pero Manzo y Palacios también coinciden en reprochar el hecho de que a lo largo de los años no se procuró en la UCV buscar otras alternativas de financiamiento con la empresa privada ni vías de autofinanciamiento para no depender tanto del presupuesto del Estado. Advierten que hoy se pagan las consecuencias de no haber tomado medidas a tiempo.

¿Pasividad?

El 24 de octubre, un día después de su caminata nocturna por los espacios de la UCV, cuyo deterioro comparó con el extinto Retén de Catia, Maduro designó a la exjefa del Distrito Capital, Jacqueline Faría, como “protectora de la UCV”. Faría es miembro, a su vez, de la Comisión para recuperar los espacios de la universidad, en calidad de presidenta de la Misión “Venezuela Bella”.

“La figura del protectorado no existe en el ordenamiento jurídico venezolano, es una figura política impuesta para controlar todo aquello que se le sale de las manos al gobierno de Maduro. Es control político y un acto de fuerza, porque Faría dará órdenes y ejercerá un poder que no le está atribuido por ninguna ley”, recalca el constitucionalista.

El también profesor universitario admite con pesar que sí hay cierta “pasividad” ante la arremetida “sin tanquetas” de la administración de Maduro contra la UCV. Las causas —aclara— no son poca cosa: profesores, alumnos y empleados no van a la universidad, no hay quien proteste, no sólo por la pandemia por COVID-19 sino porque muchos están sumidos en la pobreza.

“Los actos de protesta merman si sometes a la comunidad universitaria a semejantes condiciones. Es peor que la entrada que se hizo con tanques durante el gobierno de Caldera. Maduro entra con hambre y miseria a la UCV”, afirma.

Palacios no oculta su desacuerdo en este punto. Advierte que no coincide con quienes se muestran sorprendidos porque no ha habido “resistencia” o una “respuesta más contundente” a la intervención del chavismo en el poder a la UCV.

“El Gobierno aprovechó la pandemia y la ausencia de estudiantes de la universidad para hacer esta intervención silenciosa. Nosotros, como dirigentes estudiantiles electos con votos, la rechazamos. Pero nuestro rol no es tratar de impedir a la fuerza que no entren, para que asesinen estudiantes como en el 2014 y 2017, sino articularnos junto a las autoridades y luchar”, explica.

Indica que la dirigencia estudiantil también tratará de aprovechar la flexibilización ampliada decretada por el Ejecutivo para noviembre y diciembre, para promover la presencialidad en la UCV y coordinar acciones de resistencia. Apunta que serán tomados en cuenta los niveles de amenaza que pesan sobre los líderes universitarios por parte de organismos de inteligencia del Estado.

¿Luchar para qué? Para evitar —advierte Palacios— que se dé la estocada final: el nombramiento por parte de Miraflores de un rector de la UCV afecto a sus intereses. A Manzo no le cabe la menor duda de qué es lo que viene. De allí que alerta sobre que el nombramiento de la expresidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, como nueva ministra de Educación Universitaria, en sustitución de Trompiz, no sea una casualidad.

“El nombramiento de Lucena va por allí. Lanzarán unas elecciones universitarias, fijarán las pautas, las reglas. Que todo se haga por su voluntad, como el gobierno autoritario que es”, alerta.

Redefinir autonomía

A pesar del panorama, Manzo cree que, aún en ese escenario electoral adverso, la comunidad universitaria debe dar la batalla en las urnas de sufragio y hacer que cada voto para elegir a sus nuevas autoridades valga. Con ello —subraya— se hace valer el respeto a la academia y a una educación no ideologizada.

Insiste que, en un futuro, cuando se logre un cambio político en el país, la autonomía debe redefinirse en el sentido de buscar nuevas fuentes de financiamiento para funcionar.

Constitucionalista Gustavo Manzo advierte que figura del protectorado en la UCV no es legal /Foto: Archivo

“La Facultad de Farmacia tiene la capacidad para producir gran cantidad de medicinas o sus principios activos; el tema de las patentes genera dinero. La UCV puede ser cantera de conocimiento para un nuevo desarrollo industrial del país. Mientras más tiempo pase más tardará en recuperarse, como todo el país”, agrega.

Caracas / Deisy Martínez

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