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Argentinos votan en parlamentarias cruciales para el gobierno de Fernández

De no lograr un nuevo convenio, Argentina debería pagarle al FMI en 2022 más de 19.000 millones de dólares y en 2023 otro tanto / Foto: AFP

Los argentinos van a las urnas este domingo para unas elecciones parlamentarias de medio término que son cruciales para el gobierno peronista de centro-izquierda de Alberto Fernández, amenazado por el revés de las primarias de septiembre y que busca salvar la gobernabilidad para los próximos dos años de mandato.

De acuerdo con AFP, unas 34,3 millones de personas están habilitadas para votar en estos comicios cuyos resultados oficiales se difundirán a partir de las 21H00 locales (00H00 GMT del lunes), tres horas después del cierre de las mesas de votación.

Una vez más, será clave lo que ocurra en la populosa periferia de Buenos Aires, con casi 40% del padrón electoral e histórico bastión peronista. La capital y otras grandes ciudades están en manos de la oposición.

Se renovarán 127 de las 257 bancas de la Cámara de Diputados, en la que el gobernante Frente de Todos detenta la primera minoría.

La parada más riesgosa para el gobierno será el Senado, presidido por la influyente vicepresidenta, Cristina Kirchner, donde se renuevan 24 de los 72 escaños.

Tras ganar en primera vuelta las presidenciales de 2019, Fernández contó con una Cámara Alta favorable, con una mayoría de 41 senadores, frente a las 25 bancas de la coalición de centro-derecha Juntos del expresidente Mauricio Macri (2015-19), la principal oposición.

Esa mayoría está en juego junto con el recambio de senadores en ocho provincias.

Sindicatos y FMI

Consideradas una suerte de gran encuesta en todo el país, las primarias de septiembre le asestaron un golpe al oficialista Frente de Todos (FDT, peronismo de centro-izquierda), que obtuvo 33% de los votos a nivel nacional frente al 37% de la coalición Juntos.

Luego de esos comicios y reproches públicos de Kirchner, Alberto Fernández renovó parte de su gabinete y relanzó su gobierno. Pero los sondeos no muestran grandes cambios en la intención de voto con respecto a las promarias.

Así, Fernández busca enfocarse en el día después de la elección y en asegurar la gobernabilidad para los próximos dos años de mandato, mientras todos los candidatos ya se ponen en carrera hacia las presidenciales de 2023.

En ese marco, organizaciones sindicales y sociales convocaron a una marcha en respaldo al gobierno para el miércoles 17 de noviembre.

En las últimas semanas, el gobierno impulsó urgentes medidas económicas y un control de precios, para mostrarse activo ante la inflación galopante, que acumuló 41,8% entre enero y octubre, una de las más altas del mundo.

Fernández endureció también su discurso respecto al Fondo Monetario Internacional (FMI), con el que Argentina busca obtener un acuerdo de facilidades extendidas que reemplace el crédito stand-by de 2018 por 44.000 millones de dólares.

“Estamos también teniendo que resolver la deuda que nos han dejado con el Fondo Monetario Internacional, claro que lo tenemos que resolver. Pero no lo voy a resolver en cinco minutos porque el que resuelve ese problema en cinco minutos es porque le dio la razón al Fondo en todo lo que pide y la razón yo se la doy a ustedes, no se la doy al Fondo”, exclamó Fernández en el cierre de campaña.

De no lograr un nuevo convenio, Argentina debería pagarle al FMI en 2022 más de 19.000 millones de dólares y en 2023 otro tanto.

Más a la derecha y más a la izquierda

Las elecciones tienen lugar cuando la tercera economía latinoamericana está emergiendo de la última recesión que empezó en 2018 y se profundizó con un derrumbe de 9,9% del PIB en 2019 por la pandemia del Covid.

La baja de los contagios de coronavirus en las últimas semanas y el avance del programa de vacunación -con más de 60% de la población con esquema completo y otro 20% con primera dosis- posibilita la reapertura de las actividades e impulsa la reactivación.

Pero el crecimiento de cerca del 9% PIB previsto para este año solo retrotrae la situación al inicio del gobierno de Fernández, cuando Argentina ya acumulaba dos años de recesión.

El malhumor social permitió el avance de Javier Milei, candidato de una novedosa ultraderecha, que suma simpatías en la capital argentina, con un discurso ultraliberal que denosta al Estado y a lo que llama “la casta” política.

“Las ideas que expresa Milei son las que he expresado siempre yo”, lanzó Macri para recuperar a sus votantes por derecha.

En tanto, el kirchnerismo trata de evitar la fuga de votos por izquierda, cuando un frente trostkista consiguió en las primarias los mejores resultados de su historia con más de 5% de los votos.

Argentina / Redacción web / AFP

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