Reportajes

Carlos Julio Rojas: El 21-N, los únicos que perderemos seremos los venezolanos

“Acá se mata de hambre a un pueblo que al levantar la voz puede perder la vida”, señala Carlos Julio Rojas / Foto: Radio Fe y Alegría

Carlos Julio Rojas, periodista y coordinador del Frente en Defensa de del Norte de Caracas, asegura haber vivido un martirio en la cárcel militar de Ramo Verde, en 2017, y fue testigo de lo que califica como violaciones de los derechos humanos. Afirma, además, que el general Raúl Isaías Baduel murió de mengua, y ha organizado protestas a favor de los vecinos de La Candelaria, en Caracas. A pesar de la inhabilitación de su plataforma —100% Caraqueños—, no oculta su deseo de ocupar un puesto de elección popular a futuro. 

–Ha estado preso cuatro veces por defender derechos ciudadanos. ¿Extraña la cá­­­­rcel? 

–Perder la libertad no se lo deseo ni a mi peor enemigo, aunque debo confesarte que para un periodista el estar preso se puede convertir en una forma de aventura profesional, donde documentas un lado de la historia que sólo puedes describir viviéndolo.

–Al parecer, usted es el primer periodista recluido en Ramo Verde. 

–Cuando llegue a Ramo Verde, desde los custodios hasta el director del momento, el almirante Boston Silva, no sabían lo que era tener a un periodista detenido allí; incluso, al llegar, él mismo me dijo que al entrar a esa cárcel militar yo dejaba de ser periodista o luchador social, que era un preso. Le dije que el ser periodista lo llevaba en la sangre. Allí logré documentar los tratos inhumanos recibidos e incluso denunciarlos a través de las visitas de mi madre y mi novia. Esto me llevo a pasar la mitad de mi pena allí, en un espacio llamado El Tigrito, donde estuve por días sin tomar agua y privado de tener lápiz y papel, pues en mi caso lo veían como si tuviera un arma. 

Dicen que la tortura psicológica es peor. 

–La mental es mucho peor. Convierten a chamos rebelados contra la dictadura en patriotas cooperantes o sapos. Los ya institucionalizados eran puestos en labores de carceleros y a delatar a los compañeros. Ante las torturas físicas, uno prefiere que te caigan a golpes a que te quiten el agua por días y pases mucho tiempo sin poder evacuar. Perdí 10 kilos en dos meses que estuve preso. Yo viví en ese infierno llamado Ramo Verde. 

Patria y muerte  

––¿Qué es todo esto que están viviendo los ciudadanos? 

–Una dictadura con todas las de la ley, donde hay represión. Las cifras de muertos en las protestas son un reflejo. También están la censura en los medios, y mucho más grave: cómo matan de hambre a un pueblo que al levantar la voz puede perder la vida.

–¿El peor peligro para la sociedad? 

–Caer presa del miedo y la sumisión ante las injusticias 

–¿Cómo defenderse de los malos políticos? 

–A través de la denuncia y protestas, ejerciendo una labor contralora sobre su gestión. Ojo, los malos políticos no tienen color político; pueden ser chavistas u opositores por igual. 

–¿Quién lo protege? 

–La ciudadanía, cuando me acompaña en mis denuncias y protestas venciendo el miedo. Cuando la prensa libre está presente en las manifestaciones, se crea una pequeña protección ante las agresiones de la dictadura o sus colectivos. 

–¿Su primera exclamación cuando se va la luz? 

–Tú ya la sabes y es la que menciona todo venezolano “saludando” al presidente.

–¿Cuántas veces llega el agua a su casa? 

Como a cualquier caraqueño, de vaina nos llega una o dos veces a la semana.

–¿Podrían los árabes, a los que en pleno desierto nunca les falta el agua, solucionar este problema?

–¡No, vale!… Ellos vienen a Venezuela es a explotar nuestros recursos y a hacer grandes negocios. Si no, pregúntele a Alex Saab, que siendo colombiano no podía esconder sus orígenes árabes.

–¿Ha escuchado acentos extranjeros dentro de la tropa armada durante las manifestaciones de calle? 

No como tal, pero durante mi estadía en Ramo Verde los testimonios de militares presos e incluso de amigos oficiales que ya se fueron del país, me confirmaron que rusos, y mayormente cubanos, tienen mucho poder dentro de nuestra Fuerza Armada.  

–¿Habrá enfrentamiento entre juntas vecinales y comunales? 

–Ya se está dando. Los vecinos salen en defensa de su propiedad antes las masivas invasiones o exigiendo servicios públicos de calidad, mientras la respuesta de los segundos es represión y amedrentamiento.  

–¿Qué es de la vida del Sambil La Candelaria? 

Este diciembre se cumplen 13 años de su ilegal expropiación. Hoy sigue tomado por el Ministerio de Comercio y lo tienen convertido en depósito de colchones y productos de Mi Casa Bien Equipada para enchufados. Ya que hablan tanto de diálogo, deberían devolver esta estructura a la Constructora Sambil y a los 250 pequeños comerciantes que invirtieron los ahorros de su vida allí.

–¿Permitirá usted que siembren ranchos en vez de árboles en el cerro El Ávila? 

–Lo que esconde Maduro con una ciudad comunal en El Ávila es legalizar la construcción masiva de mansiones de enchufados en nuestra amada montaña.

–¿Estaría dispuesto a impedir el paso de un tractor? 

–Defenderemos El Ávila hasta el último aliento. Es el corazón de nuestra Caracas. 

Censura es dictadura 

–¿Cuándo cede a la censura oficial? 

–Nunca, pero cuando declaras ante medios oficialistas debes buscar formas creativas para hacer llegar la denuncia o la protesta al mayor número de personas posible. Ante la censura no se debe ceder, porque censura es dictadura.

–¿Hasta qué punto la autocensura es un derecho? 

–Lo es, pero como periodistas debemos ser la voz de los que no tienen voz.  

–¿Una autocrítica gremial? 

–Debemos fortalecernos como gremio y un primer paso debe ser la lucha por realizar elecciones para renovar nuestras autoridades. No hay elecciones en el Colegio Nacional de Periodistas desde 2012.

–Dicen que los periodistas venezolanos más combativos están fuera del país… 

–Tanto los que están fuera como los que seguimos adentro somos valientes. Ejerceremos un nuevo estilo de periodismo de guerra.  

–¿Su defensa más importante? 

–La defensa de mis ideales y principios 

–¿Defiende al diálogo? 

–Claro, diálogo y protesta no son antónimos 

–¿Y a Juan Guaidó? 

–Juan es un compañero de lucha desde los tiempos del movimiento estudiantil 2007, donde ambos salimos en defensa de la libertad de expresión y los derechos civiles. Lo respeto, pero cuando has cometido errores lo mejor es dar la cara ante el país.

–¿Tiene Guaidó quien lo defienda? 

–La mejor defensa de un individuo es su proceder: la historia nos juzgará a todos con base en nuestras actuaciones.

–¿Un líder político que defiende realmente a la sociedad? 

–Nunca he creído en mesías. Si me preguntas por un líder político a quien admiro te puedo mencionar al expresidente uruguayo Pepe Mujica. Debemos vivir y sentir los problemas del pueblo. No hacernos ricos a su costa.  

–Y usted, ¿a qué aspira? 

–El que respira aspira. Quiero ser concejal, diputado o alcalde. Mi objetivo es ser la voz de los que no tienen voz. 

–¿Lo indefendible? 

–La corrupción y la falta de ética.

–A propósito de la visita del fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), ¿hay una defensa internacional a favor de Venezuela? 

–El que tenga ojos que vea. En Venezuela vivimos una dictadura que comete delitos de lesa humanidad.

–¿Terminará (siendo) pública la propiedad privada? 

–Ese es el objetivo del gobierno de facto de Maduro. Para ellos, es política de estado la violación sistemática de nuestro derecho humano a la propiedad privada. 

–¿Compartiría su apartamento con un compatriota impuesto por el Gobierno? 

–No. Invadir es delito.  

–¿La diferencia entre robo y expropiación? 

–En Venezuela se convirtieron en lo mismo. 

–¿Llamó “ladrón” María Corina Machado a Hugo Chávez? 

–Ella le dijo una gran verdad que teníamos atragantada muchos venezolanos en ese momento. 

Farsa electoral 

–¿Votará usted en las elecciones del 21 de noviembre? 

–Creo en el voto como arma para el cambio político, pero cuando se dan masivas inhabilitaciones, como la de nuestra plataforma vecinal (100% Caraqueños), queda demostrado que las condiciones electorales no llegan ni a mínimas.

–¿Quién ganará entonces? 

–Partiendo de que el chavismo tiene un ventajismo electoral brutal, aunado a la división opositora sin ética, más que un ganador los únicos que perderemos seremos los venezolanos.

–¿Conoce de alguna dictadura querida por el pueblo? 

–Varias. Al inicio tienen apoyo popular y el beneficio de manejar grandes recursos a su antojo: Perón, Hitler y Mussolini fueron amados, pero cuando ese mismo pueblo que los encumbró ve la realidad, los tumba del pedestal.

–¿Vive la población en un letargo? 

–Más que un letargo comprensible por la brutal represión vivida, la gente tiene una rabia y un dolor que pueden explotar en cualquier momento.  

–¿Y la oposición? 

–Dividida y alejada del verdadero sentir de los venezolanos.  

–¿Qué le dicen las manifestaciones de apoyo a Alex Saab? 

–Escasas de apoyo popular. El pueblo sabe que Saab es uno de los máximos responsables de un desfalco brutal a las arcas del Estado. Se hizo rico a costa del hambre de nuestro pueblo.

–¿De qué depende una verdadera Justicia en Venezuela? 

–De un cambio de gobierno y de lograr un verdadero equilibrio de poderes.

–¿Dejaron morir al general Baduel? 

–Lo dejaron morir de mengua. Me tocó compartir cárcel en Ramo Verde con él. Si te enfermabas no te daban tratamiento médico alguno. Ya van 10 presos políticos muertos en las cárceles venezolanas. Qué mejor testimonio de la crueldad de la dictadura de Maduro.

–¿Qué pasará con Roland Carreño? 

–El colega Roland acaba de cumplir un año preso injustamente, en un proceso judicial amañado; él debe ser liberado lo antes posible porque su vida corre peligro. Es un periodista de farándula y luchador por la democracia, no un terrorista. 

–¿Volverán aquellas manifestaciones tipo 11-A? 

–Está en nosotros, la dirigencia social y política, fomentarlas de nuevo, como en 2017 y 2019. Hay que unir el dolor del hambre y la rabia que sentimos cuando no tenemos agua o luz, con ese deseo de luchar por democracia y libertad para Venezuela.

–¿Su salida? 

–Una rebelión popular, democrática y constitucional. 

De perfil 

Carlos Julio Rojas (37) nació en Caracas y ha vivido casi toda su vida en la emblemática parroquia La Candelaria. Su primer trabajo profesional fue en El Tiempo de Oriente; luego laboró en 6to Poder y Primicias 24. Ha sido director de comunicaciones de la Asociación de Trabajadores, Emprendedores y Microempresarios (Atraem) y del Instituto de Altos Estudios Sindicales (Inaesin), entre otras ONG. Actualmente se desempeña como jefe de prensa de Serofca (empresa de mantenimiento de productos médicos); de Index Global Corp. y del Instituto de Estudios Superiores Ávila. En paralelo, coordina el Frente en Defensa del Norte de Caracas y la Asociación de Ciudadanos de La Candelaria. Es secretario general adjunto del Colegio Nacional de Periodistas (CNP), seccional Caracas.  

Caracas / Jolguer Rodríguez Costa 

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