Reportajes

Gobierno aprovechará presencia de observadores el 21-N para restablecer relaciones internacionales

Unión Europea desplegará 100 observadores en todo el país durante las elecciones del próximo domingo / Foto: AFP

Más allá de los resultados que arroje la consulta regional del próximo domingo, la apertura y los cambios promovidos desde hace meses en el sistema electoral parecen incluir otro objetivo estratégico: abonar el camino para el reconocimiento internacional, en 2022, de la administración madurista.

Al menos esto opina un conjunto de expertos consultados por El Tiempo, quienes advierten que “para el 21 de noviembre, el Ejecutivo no tiene otra meta que enviar un mensaje y presentarse como respetuoso las reglas y normas de la Democracia”.

“El Gobierno busca quedar ante el mundo como una referencia democrática con las elecciones del 21-N, no importa si la abstención es alta. Lo que se va a poner sobre la mesa es que hubo más de 67 mil candidatos compitiendo, como una muestra ante el mundo de que hay pluralidad y la posibilidad de que cualquiera participe”, apunta el politólogo Daniel Santolo.

El pasado viernes 12, el presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Pedro Calzadilla, informó que cerca de 300 observadores nacionales e internacionales acompañarán la consulta del 21-N.


Presidente del CNE, Pedro Calzadilla, informó que160 personas provenientes de distintas partes del mundo y ocho grupos de veedores internacionales, participarán en los comicios del 21N / Foto: CNE

“Hay 160 individualidades que vienen de distintas partes del mundo, de todos los continentes, y ocho grupos de veedores internacionales que están acreditadas como observadores”, dijo Calzadilla.

Delegaciones en marcha

Ya desde el comienzo de su gestión, el nuevo CNE había dado claros indicios de su intención de abrir las puertas a la observación internacional, tras estar esta 15 años ausente de procesos comiciales venezolanos.

El primer organismo en tramitar su participación como veedor fue la Unión Europea (UE). Luego de una invitación enviada en mayo y una visita exploratoria realizada en julio, la UE finalmente firmó un acuerdo el 28 de septiembre con las autoridades comiciales para establecer una Misión de Observación Electoral.

Pero a pesar de la disposición inicial, la relación con la UE no ha estado libre de roces y tensiones. A comienzos del pasado mes de octubre, el alto representante europeo para Política Exterior, Josep Borrell, subrayó que la misión buscaba darle mayores “garantías a la oposición” que decidió participar en la consulta, pero con ello no se estaba legitimando al gobierno de Nicolás Maduro.

“Quizá sea hasta más provechoso para el país que se generen estos puentes con la comunidad internacional. Esto permitirá que el mundo y los organismos foráneos puedan interceder para ayudar a buscar vías de negociación. Se trata de abrir una ventana de oportunidad tanto al Gobierno como a la sociedad venezolana para reconstruir la democracia”.

David Rico
Politólogo, miembro de Avencopol

Lo que “se legitimará o no” serán los resultados de esos comicios, aclaró.
El 28 de octubre, paralelo al inicio de la campaña electoral, comenzó el despliegue de 46 observadores de la UE por todo el territorio. Se prevé que el próximo domingo 21, la misión alcance los 100 observadores.
Asimismo, el pasado 14 de octubre, la Organización de Naciones Unidas (ONU) aceptó la invitación hecha por el CNE para participar en la consulta a través de un Panel de Expertos Electorales (tres integrantes en total).

También una delegación exploratoria del Centro Carter visitó el país a principios de octubre para evaluar la posibilidad de enviar una misión de seis integrantes. Actualmente ya se encuentra en el país una representación de expertos de esta organización, los cuales participaron el pasado domingo en la auditoría de predespacho de máquinas de votación, realizada en Filas de Mariche, estado Miranda. 

El CNE también firmó convenio con el Consejo de Expertos Electorales de Latinoamérica (Ceela). Esta instancia ha venido realizando históricamente una labor de frente a los comicios nacionales, y en algunos momentos ha sido señalada de albergar parcialidad hacia el Gobierno.

Por otra parte, el pasado viernes llegó al país el primer grupo de seis expertos proveniente de África, como parte de las delegaciones que realizarán funciones de veeduría. 

Triunfo electoral y sanciones

El politólogo Daniel Santolo prevé que, con la gran dispersión del voto opositor (más de 65 mil postulaciones en la acera del antichavismo, frente a 3 mil 082 candidatos para igual número de cargos por parte del gobierno), el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ganará fácilmente el mayor porcentaje de los puestos en disputa.

“El Gobierno va a estar tranquilo. Con un 25%, quizá hasta un 30% de votación, va a obtener una gran cantidad de triunfos a nivel nacional y van a quedar por fuera muchos de los abanderados de los distintos grupos de oposición que existen”.

A su juicio, esta es la principal carta que se juega Maduro para presentarse como un gobierno demócrata, dejado cuatro o cinco gobernaciones en manos de la oposición.

“El Gobierno va a poder decir que ellos abrieron las puertas a un proceso electoral. Creo que el objetivo del madurismo en este momento es quedar frente al mundo como un Gobierno democrático para tratar de negociar lo único que le molesta en este momento, que es el problema de las sanciones. Al Gobierno, actualmente, no le preocupa absolutamente más nada”.

“El objetivo del madurismo en este momento es quedar frente al mundo como un Gobierno democrático para tratar de negociar lo único que le molesta en este momento: las sanciones”, dice el politólogo Daniel Santolo / Foto: Tal Cual

Santolo subraya que, luego del 21-N, Maduro podrá sentarse frente a EE.UU. y decir “aquí estoy, hice un proceso electoral pulcro, limpio, fiscalizado por organismos internacionales y yo quiero negociar”. El experto señala que precisamente el tema de las sanciones aplicadas desde 2017, fue lo que llevó al chavismo a sentarse en la mesa de negociaciones de México.

Pero incluso, si se presenta alguna arbitrariedad durante la consulta o una violación a la institucionalidad electoral que ponga en tela de juicio la transparencia del proceso, la responsabilidad de visibilizarlos no recaerá completamente en los observadores internacionales.

Isabel Santos, eurodiputada y actual jefa de la misión electoral de la Unión Europea (UE), apuntó el pasado 28 de octubre, cuando comenzó el despliegue de los funcionarios europeos en el territorio nacional, que el objetivo de esta instancia, sólo será observar. “Esta misión está basada en nuestro modelo y manual de la UE. Los observadores no intervienen ni intervendrán en el acto electoral de ninguna forma. Registrarán y darán sus observaciones para el informe final que será presentado”, aclaró.

La funcionaria dio a entender que el papel más importante lo tendrán los partidos políticos. Calificó de “imposible” que la UE hiciera un seguimiento a todas las campañas, y apuntó que las toldas partidistas tienen un rol muy importante que cumplir, recopilando denuncias y reportes, para entregarlos a los observadores. 

Puentes provechosos

David Rico, politólogo y miembro de la Asociación Venezolana de Consultores Políticos (Avencopol), considera evidente que dar apertura a los organismos foráneos para velar por la transparencia durante las elecciones “será un paso importante para generar puentes con la comunidad internacional en el futuro inmediato y mostrar un interés en torno al restablecimiento de las relaciones”.

“También a la comunidad internacional le conviene poder tener un vínculo institucional con Venezuela, así se trate de una dictadura que está siendo cuestionada por la mayoría del mundo occidental”, afirmó.

Rico va más allá. No considera que sea negativo para el restablecimiento de la democracia que se den este tipo de pasos.

“Quizá sea hasta más provechoso para el país que se generen estos puentes. Esto permitirá que el mundo y los organismos internacionales puedan interceder para ayudar a buscar vías de negociación. Se trata de abrir una ventana de oportunidad tanto al Gobierno como a la sociedad venezolana para reconstruir la democracia”.

El reconocimiento foráneo a la administración de Maduro —o al menos, la disposición de las naciones a sentarse a dialogar con él—, también pasa por el debilitamiento del respaldo internacional al interinato de Juan Guaidó. El 5 de enero de 2022 podría cesar la continuidad de la Asamblea Nacional (AN) de 2015, y con ella, la gestión de gobierno paralelo que intentó la oposición desde 2019.

Casi tres años después, el incumplimiento de la propuesta de llevar al país a elecciones presidenciales libres; las denuncias sobre irregularidades en el manejo de activos en el exterior —Citgo y Monómeros— y los enfrentamientos internos, principalmente entre los partidos del G4, han llevado a poner bajo la lupa el respaldo de las naciones occidentales a Guaidó. Muchos de los 54 países que inicialmente se pusieron del lado del interinato reevalúan su posición, aunque Estados Unidos, al menos ante la opinión pública, se ha mostrado partidario de mantener su apoyo.

Por lo pronto, un sector del antichavismo sigue defendiendo la idea de mantener el interinato. Los partidos Voluntad Popular, Proyecto Venezuela, Causa R, Copei y Encuentro Ciudadano han levantado sus banderas a favor de la permanencia de Guaidó, mientras otras toldas como Primero Justicia —en boca de sus dirigentes, Henrique Capriles Radonski y Julio Borges—, han marcado distancia y dado por finalizado el gobierno interino.

Ante este escenario, queda esperar por ver cómo se moverán las cartas y cómo será el reacomodo de estrategias que planteará la comunidad internacional frente a Venezuela a comienzos del próximo año.

Caracas / Rodolfo Baptista/ Rafael Arias

(Visited 1 times, 8 visits today)

Share This:

Comentarios

  




Publicidad

Publicidad




Publicidad

Publicidad

El Tiempo