Reportajes

Andrés Caleca: El desaguisado del TSJ en Barinas traerá graves problemas en los próximos meses

“El Registro Electoral Permanente no se depura desde el año 2005”, señala Andrés Caleca / Foto: Tal Cual

Para el expresidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Andrés Caleca, el órgano comicial y la misma sentencia del TSJ –ordenó repetir elecciones en Barinas–, admiten que el ganador en las pasadas elecciones del 21-N es el abanderado de la MUD, Freddy Superlano, por lo que, a su juicio, debió darse la proclamación del opositor. Asoma la presencia de “algunos intereses” que van más allá de la simbología de Barinas como tierra natal de Hugo Chávez.

–¿Quién ganó en Barinas?
–Según el TSJ y su sentencia, además del propio CNE, ganó Freddy Superlano.

–¿Considera un golpe de Estado que la Sala Electoral del TSJ ordenara la paralización del conteo de actas?
–Esta jugada judicial no califica como tal. Constituye un atropello al Estado de derecho, sobre todo contra la voluntad popular del pueblo de Barinas. La Constitución dice claramente que la soberanía reside en el pueblo y se manifiesta a través del voto, y este eligió a Freddy Superlano. No hay ninguna sentencia judicial que pueda ir contra eso.

–¿Se repite lo cometido en contra de los diputados de Amazonas en 2015?
–No es lo mismo desde el punto de vista de la práctica de los hechos, pero sí de la manipulación de la justicia. En el caso de Amazonas se produjo la desproclamación de los diputados ya proclamados por el CNE y nunca se repitieron las elecciones. Terminó el período constitucional de aquella Asamblea Nacional y Amazonas se quedó durante cinco años y hasta el sol de hoy sin una representación legislativa. En el caso de Barinas, se anunciaron unas elecciones para el 9 de enero. Esa es la diferencia fundamental, pero en el fondo se trata del mismo atropello a la justicia y a la soberanía popular. Son dos hechos que caracterizan claramente al chavismo desde sus propios orígenes: comienzan con un golpe de Estado contra un gobierno electo constitucionalmente.  

Rechazo del electorado

–¿Fue la renuncia de Argenis Chávez parte de este montaje? 
–No sé con certeza cuál es el juego táctico del chavismo con esa renuncia, si fue una decisión personal o del chavismo, pero no hay la menor duda de que Argenis Chávez fue rechazado por el electorado. El colmo sería que pretendiera ser candidato otra vez.

–¿Incide en esta irregularidad electoral el hecho de que Barinas sea territorio estratégico para la guerrilla y el narcotráfico? 
–Pareciera que hay unos intereses más allá de defender la simbología del estado para el chavismo, ya que es la cuna del galáctico. Ante supuestos argumentos de mayor calado, el Gobierno ha tirado por la borda toda la relación internacional que había tenido con la Unión Europea. Pero no creo que, siendo Barinas la cuna de Chávez, ameritara una trastada de esta naturaleza. La historia lo dirá tarde o temprano. 

–Nicolás Maduro acusó al grupo de observadores de la Unión Europea de ejercer el espionaje. –Es una absoluta ridiculez; forma parte de la puesta en escena de lo que iba a ocurrir al día siguiente con el TSJ impidiendo la proclamación de Superlano por parte del CNE. Esta ridiculez sería el único caso en la historia en el que un gran número de espías entraron a un país acreditados por el mismo gobierno al cual iban a espiar. Es una necedad de Maduro dirigida a sus bases para desconocer la voluntad popular.

–También dijo que convocaría a un nuevo diálogo para crear un movimiento nacional con la oposición. ¿Será esto una cortina de humo? –Es una retórica totalmente vacía, tratando de calmar las aguas, las cuales no se calmarán. El desaguisado cometido por el TSJ y por orden de quién sabe dentro del chavismo, traerá graves problemas en los próximos meses. Fortalecerá sobre todo a quienes consideran que no se debe votar ni dialogar. Es prácticamente una provocación de parte de Maduro.

–¿Da por sentado el comentario popular de que en Venezuela se vota pero no se elige?
–Todas esas frases hechas generalmente esconden las complejidades de la vida real. La frase cae por su propio peso. No sólo el pueblo de Barinas derrotó al chavismo eligiendo a Superlano, sino que Manuel Rosales, Alberto Galíndez y Morel Rodríguez ganaron en sus estados. Además, se eligieron 117 alcaldes e infinidad de concejales y miembros de los consejos legislativos regionales, de la oposición.

–¿Todavía acta mata voto? 
–También lo vemos. La anulación y ocultamiento de actas ocurrió en Bolívar cuando Andrés Velásquez se lanzó en las elecciones anteriores a los comicios para elegir gobernadores. Fue lo que ocurrió con esta escondida de las actas, mientras preparaban esta maniobra artera contra Superlano. En ambos casos, la manipulación se cometió con actas procedentes de mesas donde las votaciones eran manuales, lo cual demuestra que el sistema automatizado no es necesariamente peor que el manual. El peor sistema ante un régimen autoritario como el chavismo sería el sistema manual. Imagínate la trampa generalizada que harían en las mesas donde el chavismo controla toda la institución electoral. No ha habido más trampas por la existencia de un sistema automatizado, lo cual no quiere decir que ese sistema no pueda ser también intervenido. La trampa no la hacen las máquinas sino los humanos. Mientras menos participación humana haya en el proceso, menos posibilidades habrá de fraude.

–¿Será verdad lo que dice el “Pollo” Carvajal, en el sentido de que el chavismo ganó solamente en 1998? 
–No me interesa la opinión de este señor llamado “Pollo” Carvajal. No tengo nada que decir sobre eso. 

Inflando cifras

–¿Desde cuándo existe el “registro electoral inflado” que usted denuncia?
–El Registro Electoral empleado para las elecciones del 21-N no refleja la realidad, y no se depura desde 2005. Solamente se ha ajustado hacia arriba, en función de las estimaciones de la población venezolana, porque tampoco se ha hecho el censo nacional desde hace muchos años. Dentro de esta desinstitucionalización del país, en estos 15 años han pasado varias cosas: mucha gente ha muerto y eso no ha sido eliminado del Registro Electoral; muchas personas se han convertido en abstencionistas crónicos, los cuales deben ser separados del Registro Electoral según los reglamentos; seis millones de venezolanos han emigrado, de los cuales la mitad están inscritos en el RE y debieron ser excluidos del mismo, ya que no tenían el derecho al voto. Eso trajo problemas a la hora de analizar el porcentaje de participación. Se dice que participó algo más de un 40% del RE, pero se debió restar a los venezolanos que no tenían derecho al voto. Las cifras son engañosas. Es urgente hacer una auditoría profunda. Por otro lado, el RE se basa en el Sistema Nacional de Identificación (Saime), a través de la cédula de identidad con la cual se vota. Este sistema de identificación no ha sido supervisado desde hace 20 años por parte del CNE.

“El Gobierno tiró por la borda toda la relación” con los observadores de la UE, dijo el expresidente del CNE / Foto: Banca y Negocios

–Usted dice que el chavismo se burló del pueblo y de naciones europeas, ¿por qué no menciona al madurismo que está en el poder y ejerce su hegemonía en el CNE?  
–No hago una distinción entre chavismo y madurismo. Madurismo es la etapa actual del chavismo. Es el mismo empaque ideológico y el mismo proceder. Igualito se hubiese comportado Chávez, como lo hizo en varias oportunidades: arbitrario, descarnadamente atropellador. Hablar del madurismo como una perversión del chavismo es una necedad. Este es el chavismo de esta época.

–¿Cuáles irregularidades habían cuando usted fue presidente del CNE en 1999? ¿Se sintió con las manos atadas? 
–Siempre ha habido abusos, triquiñuelas y politiquerías en los procesos electorales. Cuando presidía el CNE se amonestó al presidente Chávez por utilizar ilegalmente la figura de la presidencia de la República. Chávez pagó su multa y se retiró de la campaña. Nunca dejamos que nos ataran las manos ni nos las atamos entre nosotros, y no aceptamos presiones de nadie.

–¿Vale la pena votar en “una dictadura electoral” (dixit)? 
–La historia universal y la venezolana han demostrado que hay que votar siempre, aun en las peores circunstancias, sobre todo cuando se enfrentan regímenes autoritarios. No votar es un contrasentido, significa matar la política, que es lo que buscan estas autocracias. No se debe abstenerse sólo porque no existan condiciones electorales adecuadas.

–Al parecer, los fallos electorales en contra de la oposición son “irreversibles”. 
–No puedo saberlo. Entiendo que el mismo Superlano va a apelar este fallo.

 –¿Qué recomienda a la oposición en Venezuela de cara a próximos comicios? 
–En medio de su lucha contra el sistema autoritario chavista durante los últimos 20 años, la oposición venezolana se encuentra en su peor momento. Primero por la represión constante y sostenida que se ha ejercido sobre sus líderes: presos políticos, censura de prensa, exiliados, inhabilitados. Han confiscado judicialmente los símbolos y estructuras de los partidos más importantes y entregado estos a unos traficantes de la política. Pero también la oposición ha cometido errores, sobre todo a partir de 2015, cuando obtuvo su victoria más importante. Abandonó la estrategia constitucional para lanzarse a la vía insurreccional, sin ningún consenso y con ciudadanos asesinados en las manifestaciones. Fracasada esta modalidad se lanzó a la vía del golpe de Estado, también sin consenso y sin posibilidades reales de que participaran las Fuerzas Armadas; y lo insólito de aquellos episodios rocambolescos fue el señor Leopoldo López al lado de cuatro soldados en Altamira. Luego se tomó el camino de la intervención extranjera, aupada por la manada de locos de la administración Trump, creyendo que las “opciones sobre la mesa” iban a presionar la renuncia de Maduro. Luego vino la juramentación de Juan Guaidó, que fue una decisión personal y grupal que sorprendió al resto de la oposición.

–¿Será conveniente la proposición de sustituir la figura de Juan Guaidó por la de Henrique Capriles? 
–Es una decisión absolutamente inútil, porque el problema de fondo está en cómo recomponer a la oposición, recuperar el camino de la política y detener su debacle. Según las encuestas, el 80% de los venezolanos rechaza a Maduro, pero ni siquiera el 15% apoya a la oposición. La ciudadanía debe lanzar un desafío a ambas partes y conformar un movimiento nacional contra la dictadura.

Caracas / Jolguer Rodríguez Costa

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