Reportajes

Acompañar platos navideños con bebidas tradicionales es casi una misión imposible por los altos costos

Preferida. El refresco es una de las bebidas más buscadas para acompañar los platos navideños / Foto referencial

En la época navideña, la mayoría de los habitantes del estado Anzoátegui, antes de que se agudizara la crisis económica en el país, no sólo procuraba degustar una buena hallaca con pan de jamón, sino que además hacía todo lo posible por comer ensalada de gallina, pernil, pollo al horno y dulces como galletas o la famosa torta negra.

Para brindar junto a familiares y acompañar cada uno de estos platos muchos solían adquirir alguna –o varias– de esas bebidas tradicionales de esta temporada: vino espumoso, refresco, ponche de crema y  sangría, entre otros.

No obstante, cada año que transcurre pareciera que estas se alejan aún más de los hogares por sus altos costos.

Si bien es cierto que la población venezolana se ha caracterizado históricamente por ser una nación que “gasta mucho dinero”, los elevados precios de estas bebidas han hecho que cualquier presupuesto sea insuficiente para comprarlas.

Y este año da la sensación de que pocos acompañarán sus comidas navideñas con alguno de estos productos tradicionales, pues sus costos se encuentran “por las nubes”.

Todo en dólares

Lo primero que se debe resaltar es que, al igual que la mayoría de los productos en la actualidad, estas bebidas son cotizadas en dólares.

En el caso del vino espumoso o champaña,  su valor oscila entre 6 y 8 dólares en licorerías y otros comercios de la zona norte de Anzoátegui.

Esta es una de las bebidas más buscadas en la temporada decembrina, porque se usa principalmente para brindar. No obstante, hay quienes también suelen ingerirla al momento de la cena del 24 o el 31 de diciembre.

“Yo recuerdo que, cuando era más chama, siempre me regalaban una o dos botellas de champaña en el trabajo y además mis hermanos compraban otras y siempre teníamos en la mesa para brindar, comer y hasta para dar a los vecinos. Desde hace como tres años en mi casa no brindamos con una buena champaña porque están muy caras. No sólo este año, ya tienen varios años caras”, contó la señora Yosmar Pérez.

Aparte de la champaña, muchos solían acompañar sus hallacas con bebidas gaseosas como el refresco. Estos cuestan entre 1 y 2 dólares dependiendo de la presentación del envase (1, 1.5 y 2 litros).

Otros optaban por cenar y pasar el rato con sus familiares con ponche de crema, el cual está valorado en la mayoría de las licorerías en 15 dólares.

“Sabemos que todo está caro, pero comer hallacas sin refresco es raro; ya uno se acostumbró a eso. Por ello, en mi casa haremos el esfuerzo y con la ayuda de todos los familiares trataremos de comprar algunos refrescos para, por lo menos, el 24 y el 31 de diciembre. Antes uno tenía refresco casi que todo el mes, pero en estos tiempos es prácticamente imposible hacerlo”, comentó el obrero Oswaldo Marcano, quien habita en el sector El Frío de Puerto La Cruz.

Cambió. Anteriormente, una botella de champán no podía faltar en ningún hogar en diciembre. Actualmente, es difícil de adquirir

Otras opciones

Otras de los líquidos tradicionales de esta época es la cerveza, la cual es ofrecida entre 14 y 17 dólares (la caja).

La sangría cuesta actualmente entre 5 y 7 dólares, mientras que la botella más barata de whisky cuesta 15.

No obstante, de este último hay botellas de distintas marcas que son vendidas hasta en 85 dólares, una cifra que representa más 40 salarios mínimos, el cual es de aproximadamente 2 dólares mensuales (Bs 10).

Lo más demandado
Vendedores de licor afirman que en los últimos tiempos lo que más se ha vendido son botellas de ron de diferentes marcas económicas. Esto ha ocasionado que en muchos establecimientos haya ofertas de estos productos. En un recorrido hecho por el centro de Puerto La Cruz se constató que expenden dos y hasta tres botellas de ron de marcas genéricas en tan sólo 5 dólares o su equivalente en bolívares, que serían unos 25 bolívares.

Opiniones

Pese a los elevados costos, el licorero Francisco Gómez, quien tiene su negocio en el sector Pozuelos de Puerto La Cruz, cree que, como suele ocurrir, los habitantes dejarán la compra de estas bebidas tradicionales para “última hora”.

“Tengo fe de que como el 24 cae viernes, entonces es muy probable que contemos con un fin de semana productivo. La gente suele aguantarse hasta el 24, ya tiene años que no compra con muchos días de anticipación”, dijo.

Una opinión contraria tiene Obdulia Rodríguez, quien es encargada de un establecimiento que no sólo expende licores, sino también alimentos de la cesta básica.

A su juicio, las ventas “no parece que vayan a mejorar mucho”.

Expresó que la mayoría de las personas está comprando comida y que, aun cuando “el venezolano busca siempre las formas de adquirir sus bebidas”, lo más probable es que todo se mantenga igual que cuando estaban en cuarentena radical.

“Ojalá y todo mejore, porque ha habido pérdidas este año”, acotó.

Puerto La Cruz / Jesús Bermúdez

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