Reportajes

Laureano Márquez: Hay que rescatar la Navidad luego de 21 años de Grinch

“Creo que todo lo que nos pasa trae mensaje. Los seres humanos debemos cuidar unos de otros, amar la vida toda. Quizá ese es el mensaje del Covid-19”, dice Laureano Márquez / Foto: El Diario

Para el humorista y politólogo Laureano Márquez, actualmente residenciado en España, las fiestas decembrinas del socialismo del siglo XXI son tan gélidas que ponen los pelos de punta. 

A su juicio, de la revolución aflora su comicidad en esta fecha, cuando promete que el año entrante será mejor. De dedicar un aguinaldo al Gobierno, escogería —dice él—El burrito sabanero.

–Como politólogo y estudioso de la Biblia, ¿qué opina de la sustitución de la paloma blanca en la sede de la ONU por un dragón con características similares al descrito en el apocalipsis bíblico? Dicen que esto confirma la presencia del anticristo en Naciones Unidas.

–(Carcajadas) La paloma con la rama de olivo al primero al que le llegó fue a Noé, así que lo único que te puedo decir es que la ONU No es lo que era. De todas maneras, Vade retro Satanás, por si los dragones.

–¿Quién es para usted el anticristo?

–Creo que el anticristo se hizo virtual, anda en las redes.

–¿Y en Venezuela?

Se me ocurren algunos nombres, pero me “anticristocensuro”.

–¿Un aguinaldo para el Gobierno?

–El burrito sabanero.

–¿Otro para la oposición?

–Fuego al cañón.

–¿Exclusivamente para Maduro?

–Corre caballito.

–¿Para el soberano?

–El Niño Jesús llanero, por aquello de “dámele cariño, dámele ternura al venezolano”.

–¿Cómo le sale tanta gracia en medio de la desgracia nacional?

–Nuestro primer nombre fue “Tierra de Gracia”, aunque algunos la han convertido en “de desgracia”. Alguien dijo que un humorista se sienta a ver las tristezas del mundo y cuando salen del corazón rumbo al cerebro llegan convertidas en risa.

–¿El político más cómico sin proponérselo?

–Voy a nombrar uno de afuera “porsia”: Bolsonaro.

–¿Y proponiéndoselo?

–Otro de afuera: Trump.

–¿Imitaría a la Navidad de antes?

–Completamente. Una de las cosas que algún día habrá que rescatar es la alegría navideña, luego de 21 años de Grinch. 

A Dios rogando 

–¿El sustituto de San Nicolás? 

–(Risas) Está por verse, sólo le pido a Dios que venga pronto.

–¿Necesita el país una sesión de risoterapia? 

–Siempre se necesita la risa en los peores momentos, y nosotros llevamos muchos años de peores momentos. 

–¿Imagina una hallaca Clap? 

–Sí, claro. Pura masa, porque el guiso ya sabemos quién lo tiene. 

–¿Una nostalgia navideña? 

El 31 con mi mamá. Yo la ayudaba a hacer un dulce típico canario, que se llama trucha.

–¿La navidad del socialismo del siglo XXI? 

–Gélida, le pone a uno los pelos de punta. 

–¿La parte cómica de la revolución? 

–Cuando cada diciembre anuncian que el año que viene será mejor.

–¿De la oposición? 

–Las luchas internas por ver quién ocupa el primer lugar del fracaso.

–¿Una gracia oficial convertida en morisqueta? 

–La Navidad en Miraflores, llena de luces en un país a oscuras. 

–¿Por qué se fue del país? 

–Por un conjunto de circunstancias. Necesitaría un libro para responder. 

–¿Qué extraña de Venezuela? 

–Todo… bueno, casi todo. 

–¿Qué no extraña? 

–La inseguridad.

–¿La imitación inolvidable? 

–Juan Pablo II. 

–¿La imitación imposible? 

–Mahoma. 

–¿Un temor? 

–La locura. 

–¿Una alegría? 

–Cada día es una alegría. Todo me alegra. 

–¿Una rabia? 

–Los niños que mueren en nuestra tierra pudiendo salvarse. 

–¿Un complejo? 

–¿Cultural? El Teresa Carreño. 

–¿Una debilidad? 

–El chocolate. 

–¿Su fortaleza? 

–El humor. 

–¿Una frase? 

–“El humor es una manera de hacer pensar sin que el que piensa se dé cuenta de que está pensando”, de Aquiles Nazoa. 

–¿Quién ha puesto la cómica más seria? 

–¡Dios!, dado que la pregunta es compleja no la responderé. 

–¿Ha hecho reír a oficialistas? 

–No creo, quizá antes de ser oficialistas. 

–¿Por qué los políticos de la cuarta se reían cuando los parodiaban y los rojos rojitos de ahora se molestan tanto? 

–Porque algo que ellos aprendieron es que la intolerancia no conduce a nada; y que si no te ríes es peor porque te joden dos veces.

–¿Les teme la revolución a los humoristas? 

–No, no le teme a nada. Por el contrario, genera temor. 

–¿Ha sido amonestado por el proceso? 

–Of course. 

–¿Un mundo sin imitadores? 

–Imposible. No hacemos sino imitar; la culpa es de las neuronas espejo. 

Risas reprimidas 

–¿Regularán la risa? 

–¿Más?… Los juristas romanos inventaron el animus iocandi, pero en estos tiempos el ánimo es la represión.

–¿Se anotaría en el pan o en el circo actual? 

–Si me tengo que anotar en algo, me anoto en el pan. Este circo no me gusta, prefiero el del sol, no esta penumbra. 

–¿Una frustración? 

–No poder cantar. 

–¿Una esperanza? 

–Esa que todos mis paisanos tienen, la mismita. 

–¿Una utopía? 

–Un país de ciudadanos. 

–¿Una adicción? 

–Las papitas fritas. 

–¿Una contradicción? 

–Promuevo la lectura y estoy leyendo poco. 

–¿Un sueño? 

–El progreso, la justicia, la democracia y la libertad para Venezuela. 

–¿Un amor? 

–Sí, uno solo, soy monógamo (carcajadas). 

–¿Un solo Dios? 

–Deuteronomio: “Escucha, oh Israel, el Señor es nuestro Dios es uno”.

–¿Un líder? 

–Angela Merkel. 

–¿Trae el Covid-19 un mensaje a la humanidad? 

–Creo que todo lo que nos pasa trae mensaje. Los seres humanos debemos cuidar unos de otros, amar la vida toda. Quizá ese es el mensaje del Covid-19. 

–¿Le ha pasado por la mente ser presidente de Venezuela? 

–Claro, lo que pasa es que se requiere ser venezolano por nacimiento… Aunque… 

–De vuelta a la democracia, ¿mantendría el humor de antes o nacería otro tipo de guasa? 

–El humor que sueño para la Venezuela que ha de venir es un humor educativo, que enseñe nuestra historia con humor y que ayude a construir ciudadanía. 

–¿Existe el humor militar? 

–(Carcajadas) Ya sólo la pregunta es graciosa.… ¡Arre irrrr! 

–¿Qué le falto para ser cura? 

–Ser ordenado; quiero decir, ser ordenado con las cosas de mi vida. 

–¿Qué tiene de San Nicolás? 

–La bonhomía. 

–¿En qué coincide con Nicolás? 

–¿Yo?  En nada… y San Nicolás menos. 

–¿Eran felices los humoristas venezolanos y no lo sabían? 

Nunca en toda la historia los humoristas venezolanos hemos sido felices, siempre andamos descontentos con lo que vemos. Claro que nunca como ahora. 

–¿Qué le pidió al Niño Jesús? 

–No le he pedido nada explícitamente, pero él conoce en la intimidad de mi corazón cuál sería mi mayor regalo… Sí, ese mismo que tus lectores están pensando.

–¿Una reflexión para el 2022? 

–Que edifiquemos en nuestras conciencias y en nuestro quehacer cotidiano de cada día el país que soñamos, que trabajemos con emoción para él, porque algún día será realidad. 

De Perfil 

Laureano Márquez nació el 4 de julio de 1963 en el pueblo de Güimar, Tenerife, islas Canarias, España. Estudió Ciencias Políticas en la UCV, lo que influyó en su obra, ya que siempre se ha centrado en la crítica política. Durante los años ochenta y noventa fue guionista y actor de Radio Rochela, de la cual salió en 1998 para dedicarse a escribir y actuar en diversas obras teatrales, como La Reconstituyente, Laureamor y Emidilio, entre otras. Por casi una década, estuvo en los “Jueves de Humor”, del programa radial Estamos en Kys. En 1996 realizó, junto a Emilio Lovera, el jocoso programa. En 2004 participó en el programa Video Match, un reality show de humoristas latinoamericanos organizado por la televisora argentina Telefe. Allí fue galardonado con el primer lugar. Es columnista del diario TalCual. Actualmente reside en España. 

Caracas / Jolguer Rodríguez Costa 

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