Tiempo Libre

Divina Pastora: devoción que perdura con los años

La Divina Pastora luce un vestido confeccionado por el mismo santuario / Foto: El Impulso

Desde hace 166 años, los residentes del estado Lara celebran la peregrinación de la Divina Pastora, cada 14 de enero. No sólo los devotos guaros festejan esta fecha, pues habitantes de otras regiones de Venezuela también le rinden tributo para honrar y agradecer los favores concedidos. El lema elegido por la iglesia para la solemnidad de este año es: “Divina Pastora, reina y madre de la familia, ruega por nosotros”. 

La imagen mariana este año no paseará por las calles barquisimetanas en compañía de los feligreses según lo acostumbrado, como medida de bioseguridad para evitar la propagación del coronavirus Covid-19. Sin embargo, el recorrido en el Pastora Móvil por la ciudad –desde el templo de Santa Rosa hasta la Catedral Metropolitana de Barquisimeto– iniciará a las 8:00 am. Los creyentes podrán disfrutar de las actividades religiosas de este día a través de las redes sociales de la Arquidiócesis y de los medios de comunicación.

El Presbítero Humberto Tirado, rector del santuario de Santa Rosa, declaró a El Impulso que desde el 15 hasta el 29 de enero todas las actividades litúrgicas –rosario, eucarística, confesiones y adoración al Santísimo– serán con presencia de fieles. “Todo lo que solíamos hacer en Santa Rosa, será en la Catedral”, sostuvo. También indicó que los espacios físicos del templo no están aptos para recibir tantas personas, pero la Catedral sí, debido a que es más grande.

“La iglesia se quiere hacer responsable de que estos eventos durante los cuales se aglomeran tantos devotos no sean motivo de contagio. Lo que menos queremos es que un momento de fe sea luego un momento de dolor”, agregó el sacerdote en referencia a cancelación de la procesión.

Este año, la Divina Pastora luce un vestido color vinotinto y beige confeccionado por el mismo santuario. Al frente tiene un bordado con la imagen de la sagrada familia, aplicaciones con mostacillas, piedras y lentejuelas.

Testimonio

Ana Sánchez, oriunda de Barquisimeto, indicó que es devota de la virgen desde que era una niña, pues asegura que la advocación mariana le ha concedido más de una petición.

Comentó que el último milagro que le otorgó fue sobrevivir al Covid-19 a mediados de 2021. Relató que estuvo en terapia intensiva por un mes y 17 días. Los médicos no le daban esperanzas a sus familiares de que iba a salir de “ese cuartico donde no tenía contacto con ninguno de mis seres queridos, sólo médicos y enfermeras”.

Sin embargo, a pesar de estar en cama, sin poder moverse y con poca saturación de oxígeno, la mujer, de 52 años de edad, le pedía con fe a la Divina Pastora que la ayudara a salir de ese estado en que se encontraba. Las oraciones de sus parientes y las de ella hicieron efecto. Logró superar la enfermedad tras casi dos meses de estar hospitalizada.

Narró que aunque salió muy débil, con fatiga y en silla de ruedas porque no podía caminar, le da gracias a Dios y a la virgen por su recuperación, por estar viva. “Cada día agradezco por estar con vida. Sigo en terapia física para recuperar la movilidad de mis piernas y otras secuelas que me dejó el virus, pero con el apoyo que he recibido por parte de mis seres queridos y la fe que tengo, estoy segura que pronto volveré a caminar bien y se me quitarán los malestares”.

Sánchez hizo un llamado a la población en general a que se cuide y tome las medidas de prevención para evitar la propagación del Covid-19. “Muchos piensan que el coronavirus es una simple gripe que se cura rápido, pero no seamos ignorantes. Vamos a protegernos con tapabocas, lavarnos las manos frecuentemente y adoptar todas las medidas de bioseguridad. Si no nos cuidamos nosotros mismos, el virus seguirá matando a millones de personas en el mundo”.

Puerto La Cruz / María Alejandra Lunar

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