En Altos de Clarines fallan todos los servicios públicos (+Fotos)

Para ser residente del sector Altos de Clarines del municipio Bruzual, ubicado al Oeste del estado Anzoátegui, se necesita pasar pruebas paciencia y supervivencia, tal y como explicó Yorman Viera, vocero de la comunidad, quien afirmó que todos los ciudadanos están “a la buena de Dios”.

Viera detalló que los principales problemas del lugar están relacionados con los servicios públicos, algo que genera muchas incomodidades en una población que en días recientes se mantuvo en cuarentena en sus hogares para evitar contagios de COVID-19 y necesita mejoras en su calidad de vida.

Uno de los problemas que afectan a los habitantes de Altos de Clarines es la falta de periodicidad con las que pasa el aseo urbano por la zona. Aseguró que los trabajadores de ese organismo tienen más de un año sin transitar por el lugar, algo inconcebible en época de crisis sanitaria. En vista de esta última situación, los vecinos se ven en la necesidad de colocar la basura en la principal arteria vial de la localidad.

Oscuridad reinante

El dirigente vecinal informó que la electricidad falla de manera constante, algo que afecta negativamente la seguridad de sus moradores, pues a partir de las 6:00 de la tarde todos deben estar resguardados en casa porque la delincuencia “aprovecha la oscuridad para hacer de las suyas”.

Explicó que los delincuentes encuentran las calles solas y roban a la gente en medio de la penumbra, porque desde hace varios meses el alumbrado público no funciona.

En Altos de Clarines las luminarias se encuentran deterioradas y se registran fallas de luz

“Si hay alguna emergencia los individuos están totalmente desprotegidos y los ‘amigos de lo ajeno’ aprovechan esta situación para cometer sus fechorías”, comentó.

Transporte ausente

Otro elemento que complica la existencia de los moradores de Altos de Clarines es que no existe un sistema de transporte público.

Por tal motivo comprar los alimentos se convierte en una suerte de “lotería”, porque “el boleto es más costoso y no hay garantía de premios”.

Según Viera, ante la necesidad de abastecerse de comida, los consumidores se ven forzados a recurrir mototaxistas privados, algo que representa un gasto mayor en época de crisis económica.

“En vista a que no hay autobuses para ir al centro de la ciudad, los costos del pasaje se elevan mucho. Un trayecto corto está escatimado en un dólar y mientras mayor distancia se recorra, más cantidad de divisas se pagan. Eso es muy complicado para nosotros”, dijo.

Aunque el uso de mototaxis ha sido una solución al problema de traslados, no todo es “color rosa”, pues la falta de gasolina generó que muchas unidades dejaran de trabajar. Esto último generó que que aquellos que sí ofrecen su servicio “hagan carreras un muy alto costo”.

Agua escasa

El agua tampoco llega de manera constante por las tuberías de los hogares de Altos de Clarines.

“El líquido sólo aparece cada 25 o 30 días y nos obliga a actuar como camellos en tiempos de pandemia, en el que la higiene es una prioridad para mantenerse saludable. Esto ha sido terrible”.

La falta del recurso hídrico no sólo genera que las personas se ven limitadas para realizar sus actividades cotidianas como lavar, cocinar y bañarse, también perjudica a la población infantil pues muchos niños presentaron cuadros de diarrea, debido a que consumen agua que dura un mes en los recipientes.

“El agua no está tratada y sale negra. Pienso que no es apta para el consumo humano. En vista de esto, la depositamos en baldes y esperamos a que se asiente. La debemos hervir antes de tomarla para evitar enfermedades”.

Falta de gas

El vecino se quejó de la deficiencia del servicio de gas doméstico, al punto de asegurar que el mismo no funciona.

Señala pagan siete dólares por las bombonas pequeñas y ni siquiera les dura 15 días porque no las llenan en su totalidad. Piensa que esta es una treta que aplican los dueños de negocio para aumentar sus ventas.

“Todo eso ocurre porque no hay control ni nada de supervisión a la hora de vigilar el proceso”.

En Altos de Clarines también se presentan fallas de telecomunicaciones, algo que evita tanto el teletrabajo como la educación a distancia. El Internet se cae de manera constante.

Por si fuera poco, en las calles hay constantes desbordes de aguas negras, algo que produce contaminación y pone en peligro a los pobladores de Altos de Clarines.

Todo ocurre mientras los representantes de la compañía Hidrológica del Caribe (Hidrocaribe) hacen caso omiso a las solicitudes hechas por los afectados, para que corrijan esa situación.

Salud afectada

La canción “El Niagara en Bicicleta”, de Juan Luis Guerra, describe perfectamente las precarias condiciones labora el personal de salud en Altos de Clarines.

Viera dice que en el CDI (Centro de Diagnóstico Integral) Hermanos Pasquier, los pacientes deben llevar desde los tratamientos hasta las gasas. Los trabajadores del recinto no tienen instrumentos ni hilos para saturar heridas.

“No tienen algodón para hacer curas, todo es una locura con esta situación económica”, indicó Viera.

“La situación de los consultorios Barrio Adentro no es indistinta, ya que ni siquiera funcionan. Actualmente, fungen como una posada residencial para los médicos cubanos, que no atienden al público”, concluyó.

Clarines / Joseph Ñambre

Share This:

Por




Más vistas


Publicidad

Publicidad




Publicidad

Publicidad

¡NO sigas este enlace o serás bloqueado en este sitio!